¿Cómo erradicar la violencia de género en Cuba?

Género

Canal Caribe.- Palabra Precisa vuelve esta noche sobre el tema de la violencia de género. Tres miradas diferentes, desde el derecho, la comunicación y la sociedad civil nos acercan a la realidad de Cuba en el contexto de la Jornada Internacional para la erradicación de la discriminación y la violencia de género.

Violencia de género: ¿Qué no debe faltar en una mirada de género al derecho penal?

Lisandra Fariñas Acosta – Cubadebate.- “Aunque no se han producido todas las transformaciones normativas que se requieren de inmediato en la legislación penal respecto a la visibilización de la violencia basada en género, sí se observa una intencionada y enfática protección a las víctimas, especialmente a las que lo han sido de violencia de género”, se afirmó durante un encuentro de expertos en materia jurídica en La Habana.

“Se ha comprendido esta mirada inclusiva, no para saldar exigencias técnico-jurídicas de moda, sino para satisfacer una necesidad sociopolítica importante”, comentó Tania de Armas Fonticoba, profesora titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.

De Armas Fonticoba estuvo entre los especialistas que intervinieron en la Cuarta Reunión de Investigadores/as “Construyendo políticas basadas en evidencias científicas”, que sesionó esta semana organizada por el Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes) y el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

La jurista destacó los avances en ese sentido en la Ley 143 del 2021, del proceso penal, junto a otras tres normas (leyes de los Tribunales de Justicia, del Proceso Administrativo y Código de Procesos), aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) en octubre de este año, durante el séptimo periodo ordinario de sesiones de su novena legislatura.

En la Ley 143, Del Proceso Penal –que entrará en vigor el primero de enero de 2022, tras su publicación en la Gaceta Oficial de la República–, la víctima alcanza la condición de sujeto procesal y se le reconocen derechos a ser escuchada y recibir asesoramiento por más de un abogado; al respeto a su dignidad; a impugnar, proponer pruebas y declarar en privado si así lo desea, entre otros derechos

“Si el hecho evidencia violencia de género o familiar y la víctima se encuentra en situación de vulnerabilidad, puede interesar protección cautelar en cualquier estado del proceso. Ello incluye prohibición de acercamiento a la víctima, perjudicado, familiares o personas allegadas, y puede ser impuesta individual o de conjunto con una u otras de las medidas cautelares”, explicó la investigadora.

Asimismo, se explicitan acciones de la policía cuando se conoce de un hecho delictivo y este evidencia violencia de género o familiar. El artículo 155.1 y 3 prevé que “si se trata de un hecho de esta naturaleza, la policía adopta de inmediato las medidas requeridas para proteger a la víctima y toma su declaración en condiciones que garanticen su seguridad e intimidad, para evitar su revictimización”.

La académica agregó que el artículo 368.1 establece la prohibición de acercamiento a la víctima, es decir, “evitar que el imputado o acusado establezca contacto físico o de cualquier otro tipo, a cuyo efecto se disponen las precauciones necesarias en correspondencia con el caso concreto. Puede ser impuesta individual o de conjunto con otras, con el objetivo de ofrecer protección”.

Como un elemento relevante, destacó que después del cumplimiento de la sanción principal, puede imponerse el cumplimiento de una sanción accesoria de alejamiento que brinde mayor seguridad a la víctima.

Para la profesora titular de la Facultad de Derecho de la UH, la doctora Arlín Pérez Duharte, la intensa reforma legislativa que vive el país, con la aprobación de La ley 143, Del Proceso Penal, la reforma en proceso del Código Penal y el proyecto de Código de las Familias, es muestra de la coherencia legislativa en visibilizar y atender desde el derecho la problemática de la violencia basada en género.

“En el ordenamiento jurídico prima la organicidad”, comentó la jurista.

De ahí que el Código Penal requiera ser coherente, primero, con la Constitución; segundo, con el Código de Proceso Penal recién aprobado; con el Código de Procesos, donde están los procesos familiares, civiles, laborales y mercantiles, y con el Código del Proceso Administrativo, que también es una ley aprobada, pero, además, debe ser congruente con el decreto presidencial que aprobó el Programa de Adelanto de la Mujer, así como con los protocolos de actuación que están aprobando los diferentes ministerios para el tratamiento de la violencia basada en género y la violencia familiar.

A su juicio, en una mirada de género al derecho penal lo que no debe faltar es la expresión concreta, es decir, la mención directa, de los términos violencia basada en género, violencia familiar, manifestaciones o conductas discriminatorias por identidad de género, por preferencia sexual. “No podemos dejarlo a la inferencia, solaparlo con otra terminología jurídica, sino denominarlo tal y como se llama”, dijo.

“Por eso, así debe estar reflejado en las circunstancias agravantes, las circunstancias atenuantes, las circunstancias adecuativas y los delitos donde pueda perfectamente ser una expresión de lo que se prohíbe: delitos contra la vida y la integridad corporal, el honor, el patrimonio, los derechos individuales, la salud reproductiva, pero no camuflado con otra terminología jurídica, sino de manera expresa.

“En Cuba no existe impunidad cuando sucede la muerte de una mujer a manos de su pareja. No hay impunidad, porque hay un delito de asesinato y homicidio, hay un delito de asesinato incluso por el grado de parentesco o por el vínculo marital que pueda existir, dígase el matrimonio formalizado o no. Por eso, siempre hemos dicho que no aceptamos el calificativo de que en Cuba haya feminicidios, porque el Estado no le da la espalda a ese comportamiento tan grave”, consideró la especialista.

Pero, apuntó, “sí es cierto que desde el derecho penal, el hecho de que no esté de manera expresada la violencia basada en género en una modalidad de la conducta, en un delito que específicamente la contemple, hace que no exista noción de la ocurrencia estadística de estos hechos y, por lo tanto, no hay la posibilidad de trabajar con el resultado que desde esa data se deriva. Además, no solamente estamos hablando de feminicidio, porque este es una punta en ese iceberg que es la violencia basada en género”.

“Es necesario explicitar que el delito es matar a una mujer por su condición de mujer; que la sanción es más grave porque el hecho se ha cometido como expresión de la violencia basada en género”, dijo Pérez Duharte. Foto: Lisandra Fariñas/ Cubadebate.

Para la jurista, que esté reflejado con claridad permite la taxatividad que exige el derecho penal, lo cual significa que se describan de modo preciso y estricto las conductas delictivas para que se castiguen. “El derecho penal no permite analogía, no permite inferencia como otras normas o ramas del derecho”, dijo.

“Es necesario explicitar que el delito es matar a una mujer por su condición de mujer; que la sanción es más grave porque el hecho se ha cometido como expresión de la violencia basada en género, porque el hecho se cometió en el ambiente familiar. Ni el juez, el fiscal, el abogado, ni la ciudadanía que es el destinatario final del Código Penal, tienen que dudar de si está o no reflejado, sino que esté ahí, en blanco y negro y se logre llevar de la manera más transparente y preciso a la letra de la ley”, subrayó.

La jurista precisó que aunque no está lista aún la manera exacta en la que va a quedar expresada en los artículos del futuro Código Penal –actualmente en proceso de revisión–, los especialistas sí están trabajando en torno a la violencia de género en esta misma línea de pensamiento y de coherencia legislativa con el ordenamiento jurídico del país.

“El futuro Código Penal no puede desconocer el texto constitucional que está diciendo que hay que proteger, que hay que legislar en el tema de la no discriminación, de la dignidad, del castigo de la violencia familiar, del equilibrio y la igualdad. Por tanto, el Código Penal tiene que ir en esa misma sintonía, proteger esas mismas relaciones sociales, esos bienes jurídicos que no puede desconocer, como no puede desconocer el lenguaje del Código de las Familias. Tiene, entonces, que hablar de parentalidad, de afines, de afecto, más allá de consanguinidad, entre otros aspectos”, explicó.

“Es un paso revolucionario en todos los sentidos, que va a disminuir con mayor fuerza ese sentimiento que a veces ha quedado de desprotección, de insatisfacción de las víctimas, pues el hecho de que las personas vean graficado el tema textualmente en la ley ofrece una sensación de protección, de que está ahí y que, evidentemente, me custodia a mí como ciudadana”, dijo.

En su opinión, aunque el derecho penal es considerado como derecho de última ratio, o último recurso jurídico, generalmente funciona al revés, como un derecho de primera línea.

“Las personas sienten que están protegidas cuando está expresamente citado el delito en el derecho penal, por eso hay una tendencia en el mundo, y también en Cuba, a que todo lo que a las personas les preocupe tenga su expresión en esta esfera jurídica”, refirió.

“Si bien esa idea de que el derecho penal es lo que más me protege es una idea a desmontar, en tanto en el sistema jurídico esta es una última opción, lo que sí es claro es que todo aquello que es indispensable para el equilibrio del mantenimiento de una sociedad tiene que estar en el derecho penal. Los bienes más trascendentes tienen que estar protegidos por esta esfera del derecho, y también en otras ramas menos lesivas como las familiares, laborales, administrativas, civiles, pero necesitan tener la puerta del derecho penal abierta”, apuntó Pérez Duharte.

Evidentemente, la violencia basada en género tiene que estar reflejada en nuestro derecho penal, y en ese orden el Código va a ser receptivo y acogerá en varios momentos de su cuerpo legal esta problemática, concluyó.

Asumir la investigación y la atención a las violencias de género sin omisiones

Género

Red Semlac.- Aunque Cuba vive un momento favorable para visibilizar, prevenir y atender las violencias basadas en género, aún queda mucho por hacer para ofrecer la atención de calidad que requieren las víctimas, lo cual pasa por asumir la investigación y la atención a este fenómeno sin sesgos ni omisiones.


Así lo considera la psiquiatra Ada Alfonso, especialista del Centro Nacional de Educación Sexual, quien se refiere a las fortalezas y debilidades que tiene el escenario cubano para el estudio de este problema social, de salud y de derechos, al cual muchas veces se mira solo desde una perspectiva heteronormativa y heterosexista.

¿Qué aspectos limitan hoy el acercamiento desde la ciencia a las violencias basadas en género?

La principal debilidad está en el propio imaginario de investigadores e investigadoras, en el sentido de considerar que la violencia de género es solamente aquella que se dirige a las mujeres, por ser mujeres. Por tanto, se apegan a un patrón heteronormativo, heterosexista, y no consideran todos los elementos que están detrás de esas construcciones de género que hacen que esta violencia sea una violencia estructural, que podemos rastrear en las distintas poblaciones y momentos de su curso de vida.

La omisión de no ver las violencias de género que se dirigen a las mujeres lesbianas, las mujeres trans, los hombres trans, la que se dirige a los hombres que también construyen su orientación sexual homosexual, es una omisión que tenemos que discutir, debatir y que permitirá tener una comprensión mucho mayor de lo que hoy consideramos las violencias de género.

En el país existen distintos polos de investigaciones que permiten indagar sobre cuestiones relativas a las violencias que se dirigen hacia las personas trans, las mujeres lesbianas y también hacia los hombres homosexuales. Sin embargo, creo que todavía en el imaginario de quienes investigan está la idea de que son las mujeres específicamente, y particularmente las niñas, quienes más sufren estas situaciones.

¿Cómo se comporta, en el caso de las mujeres lesbianas y trans?

Me llama la atención — tanto como investigadora del tema como cuando revisamos las investigaciones relacionadas con la encuesta que se realiza desde el Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, donde se aborda el tema de las personas con VIH— el elevado número de personas con VIH que refiere sufrir situaciones de violencia en los escenarios de pareja.

También llama la atención en nuestros estudios, que se basan en la metodología de la investigación acción y donde se usan técnicas de investigación como la entrevista, la entrevista en profundidad, los grupos focales y técnicas de análisis cualitativo, cómo la violencia está presente en el curso de vida de las personas trans.

Pero cuando revisamos específicamente la situación de las mujeres lesbianas, nos percatamos de que, a partir de la adolescencia, cuando comienzan a descubrir su orientación afectiva-erótica, también sufren situaciones de abandono familiar, violencia en el escenario familiar, específicamente de las madres, de las hermanas, que no comprenden por qué se interesan por otras mujeres, por qué las desean amorosamente.

Eso que en nuestras investigaciones hemos descrito como un borramiento de la vida familiar en las personas trans, también se presenta cuando la familia nunca más habla de la orientación sexual, ni del malestar o el bienestar que le produce a la mujer, en este caso a la mujer lesbiana, la salida del clóset. Es un tema que se silencia, que prácticamente está invisible.

De manera general, las formas de violencia que más se expresan tienen que ver con la violencia psicológica, con la discriminación en distintos escenarios de la vida social; pero en algunos casos también con la violencia física y la sexual por parte de la pareja. En el caso de las mujeres lesbianas, también por parte de hombres que piensan que con poseerlas, violarlas, vulnerar sus cuerpos… pueden cambiar su orientación erótica del deseo.

¿Cómo cambiar ese escenario, con qué fortalezas contamos para ello?

La principal fortaleza que existe en nuestro país es la voluntad política. Hoy con mucha claridad podemos distinguir los esfuerzos que está haciendo el Estado, el Gobierno, las organizaciones como la Federación de Mujeres Cubanas, para hacer visible primero, para prevenir y atender después, todas las formas de violencia basada en género.

Eso se manifiesta en el Programa de Adelanto de las Mujeres, en la aprobación de la Estrategia de atención a la prevención y atención de la violencia basada en género y otras formas de violencia.

Igualmente, se expresa en contextos donde nuestro trabajo se socializa, como es la reunión de investigadores organizada desde el Centro Oscar Arnulfo Romero, con la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes) y el Centro Nacional de Educación Sexual, que devela toda la fortaleza que hay en cuanto a resultados científicos de larga data, como los presentados en esa reunión.

En cuanto a la orientación y atención, creo que en el país se dan pasos para la atención en todos los servicios y en los distintos niveles de las instituciones que deben dar una respuesta a la violencia basada en género.

También se avanza en este momento en una protocolización de la atención a estos casos. Es algo que considero será excelente, además de ser un desafío, por todo lo que representa poder colocar en los diferentes servicios de atención protocolos, algoritmos, guías para que quienes los brindan puedan establecer y seguir una ruta de atención que garantice no solo atención de calidad, sino también la inserción social de estas personas que, por razones de violencia, de discriminación, pueden estar aisladas socialmente y no contar con una red de apoyo que les permita transitar desde el lugar de víctimas al lugar de sobrevivientes, con autonomía para la toma de decisiones.

¿Qué más es posible hacer?

Creo que, en el caso de las personas trans y de las mujeres lesbianas, todavía queda por hacer en la formación de los recursos humanos, porque consideramos que la atención que se ofrece a las víctimas tiene que estar centrada en la persona, por lo tanto, tiene que estar basada en derechos humanos.

Aún es necesario fortalecer los currículos, los planes de estudio de los especialistas que deben brindar esa atención. Todavía nos encontramos, por ejemplo en el sector salud, que existen límites, barreras para la atención, que los profesionales no se sienten totalmente preparados para comprender la situación que viven las mujeres lesbianas, las personas trans.

Por lo tanto, fortalecer la formación y capacitación de recursos humanos de los distintos sectores creo que es la vía para garantizar servicios de calidad dirigidos a todas las personas. Pero también a quienes tengan necesidades específicas de atención por su orientación sexual o por su construcción de identidad de género.

Asimismo, en materia de atención, es necesario cuestionar esa mirada que focaliza a las mujeres como víctimas de violencia. Hoy conocemos que las mujeres pueden ser víctimas de violencia de género, pero también sus hijos, hijas y personas a cargo, quienes están en el campo donde suceden estas situaciones y también son víctimas. Cualquier servicio que se brinde en la atención a la violencia de género tiene que tomar en cuenta a esas otras víctimas, que han sido nombradas como víctimas indirectas de la violencia, pero que realmente son víctimas directas, porque tienen impacto en su salud, su vida social, escolar y en todos los aspectos que tienen que ver con sus relaciones sociales.

Adultos Mayores en Cuba Hoy: Muchos, Diversos y de Nuevo Tipo

Cuba Sociedad

Agencia Cubana de Noticias.- El Nuevo Código de las Familias en Cuba protege los Derechos de las personas adultas mayores de la generación actual. Teresa Orozo, Directora de la Cátedra Universitaria del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana, amplía esta información en exclusiva para ACN.


Cuba inserta a personas discapacitadas en el mundo laboral

Cuba Economía

Canal Caribe.- Cada tres de diciembre Cuba y el mundo dedican la fecha a las personas con Discapacidad. A propósito, La Quinta de los Molinos, institución de la Oficina del Historiador de La Habana, tiene entre sus trabajadores a jóvenes discapacitados, a partir del proyecto «Abriendo caminos a la inserción laboral».

Llega a Santiago de Cuba un contenedor con material sanitario y educativo coordinado por MediCuba, rompiendo el bloqueo con solidaridad desde el Estado español (+Fotos)

Solidaridad Solidaridad con Cuba

MediCuba España, junto a otras organizaciones del MESC y otras instituciones, han colaborado en la recogida de materiales y en el financiamiento del pago del transporte a la Isla.


En los días finales de noviembre llegó a Santiago de Cuba el contenedor con material sanitario y escolar, entre otros insumos, con destino a la Dirección Provincial de Sanidad y la Dirección Municipal de Educación de la segunda provincia cubana más poblada, en el oriente de la isla.

Son más de 20 toneladas de solidaridad que se cargaron el pasado 2 de octubre en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz por parte de los voluntarios y voluntarias de varias asociaciones, e incluyen donaciones de material sanitario par enfrentar el COVID como son mascarillas, pantallas faciales, batas, test de antígenos, e insumos y equipos médicos variados, sillas de ruedas, pañales de adulto, bastones y andadores, mobiliario y material escolar, y alimentos, entre otros productos.

La coordinación de este último envío ha sido realizada por MediCuba España, con el apoyo de la Asociación Hispano Cubana de Málaga, la Asociación Lázaro Cárdenas de Xixon, Sodepaz, la Asociación de Solidaridad y Cooperación al Desarrollo Ernesto Guevara de Torrejón de Ardoz, la Asociación Valenciana de Amistad con Cuba José Martí, organizaciones que forman parte del MESC (Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba), el sindicato CCOO, la Asociación de cubanos y cubanas residentes 100X100 Cubano de Asturias y la Asociación Cultural «La Avellaneda» de Cubanos Residentes en el Sur de España, la Asociación de Amistad con Cuba de Portugal y el Ayuntamiento malagueño de Campillos, quienes han recogido el material, han realizado donaciones y han aportado el dinero para pagar el envío del contenedor de 40 pies por barco a Cuba.

Hay que recordar que mientras Cuba da muestras de su solidaridad internacional con el envío de las brigadas médicas cubanas Henry Reeve para luchar contra el COVID 19, sufre un terrible bloqueo por parte de EEUU por más de seis décadas, que impide el desarrollo del país y afecta directamente a su pueblo en esferas como la salud. Esta campaña de donaciones también denuncia el bloqueo de EEUU al tiempo que rompe esta política con la donación de materiales sanitarios para su sistema de salud público.

El MESC está organizando una campaña unitaria para enviar toneladas de solidaridad material para romper el bloqueo a Cuba que se iniciará con el próximo envío de un contenedor con más material sanitario y en el que se incluirán los medicamentos que se comprarán con las donaciones realizadas por el cantautor Silvio Rodríguez y entidades solidarias del movimiento estatal de solidaridad con Cuba que reúne a 55 organizaciones solidarias.

En este sentido, las organizaciones agradecen a distintas instituciones, organizaciones y personas las distintas iniciativas para denunciar y para romper el bloqueo de EEUU a Cuba, y reitera la necesidad de seguir desarrollando esta solidaridad en este tiempo de pandemia cuando el bloqueo a Cuba se endurece aun más por parte de EEUU sin que el presidente Biden haya modificado la política de su antecesor D. Trump.

Centro Fidel Castro: un espacio para estudiar y pensar al líder histórico de la Revolución cubana

Cuba Historia

A Buen Entendedor.- El pasado 25 de noviembre se inauguró en La Habana el Centro Fidel Castro, un espacio dedicado al estudio y la difusión del pensamiento, la vida y la obra del líder histórico de la Revolución Cubana. Ubicado en la céntrica Avenida Paseo de la capital, cuenta con una librería, nueve salas expositivos y jardines, todo pensado en la vida del Comandante Fidel. A Buen Entendedor visitó el centro y te trae este recorrido virtual.

Centro Fidel Castro Ruz presenta su sitio web

Dinella García Acosta – Cubadebate

El Centro Fidel Castro Ruz, inaugurado el pasado 25 de noviembre, presentó este jueves su página web, disponible para todas las personas desde Cuba.

Bajo la dirección www.centrofidel.cu, el espacio cuenta, entre otras opciones, con una sección de noticias y una cartelera, en la cual se puede conocer acerca de los eventos que ocurrirán en el centro próximamente.

La sección de salas expositivas, por su parte, está compuesta por la descripción y un carrusel de imágenes de las nueve áreas físicas que muestran la historia de Cuba, desde 1926 hasta nuestros días, contada a través de la vida de Fidel.

Ediciones Alejandro anuncia las próximas presentaciones de libros y tiene disponible títulos, revistas, boletines, audiovisuales y aplicaciones para móviles. En la web el usuario puede acceder a una línea de tiempo multimedia, así como a un libro de visitas, con imágenes y mensajes que han dejado los visitantes del centro.

En uno de los apartados, titulado Contribuya, el usuario tiene la posibilidad de tramitar la entrega voluntaria de objetos y documentos de personas jurídicas o naturales, residentes o no en el país, donde se traspase la propiedad de los mismos a la institución.

“La intensa y activa vida del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz lo relacionó con los más disímiles sectores de nuestra sociedad y de todo el mundo. Muchas personas guardan en su poder objetos o documentos, en diferentes formatos, que dan fe de ello. El Centro Fidel Castro Ruz promueve y acepta las donaciones de documentos u objetos de nuestro Comandante en Jefe, o relacionados directamente con él”, explican en la página web.

El Centro Fidel Castro Ruz también pone a disposición del público una amplia colección de libros, imágenes, videos y documentos originales de la vida de Fidel y la Revolución Cubana.

De igual modo, se pueden programar las visitas, a través del sitio o del teléfono (+53) 7 833 02 92 y el correo reserva@centrofidel.cu. Los días de visita son de martes a domingo, en los horarios: 9:00 am, 11:00 am, 1:00 pm y 3:00 pm. Los domingos el centro abre hasta la 1:00 pm.

Durante tres meses el sitio web tendrá un alcance nacional y luego estará disponible para todo el mundo.

El número 707 de la calle 11 en el Vedado habanero quedó inaugurado oficialmente este jueves en la noche, como institución pública dedicada a estudiar y difundir el pensamiento, la obra y la vida de Fidel.

Esta mañana en el Centro Fidel Castro Ruz también se presentó una visita virtual a la institución, que próximamente estará a disposición de los usuarios en la página web y en todas las escuelas del país, distribuidas a través del Sistema Nacional de Educación.

Desarrollada por la empresa de Informática y Medios Audiovisuales, Cinesoft, la visita cuenta con dos versiones para escritorio (de mayor y menor peso) y una para dispositivos Android. “Aún se hacen pruebas se seguridad y se trabaja para que esté disponible, pero antes de que termine el año la versión ligera estará a disposición de toda Cuba en la página web”, puntualizó el director del centro, René González Barrios.

Vea además:

Desde Cuba: ¿Qué debes conocer del recién inaugurado Centro Fidel Castro?

http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/12/01/vea-a-las-230-p-m-el-noticiero-desde-cuba-de-cubadebatetv/embed/#?secret=LbyYijVGus

“Ese es el lugar”: El Centro Fidel Castro Ruz abre sus puertas en La Habana (+ Video)

De dañar su cooperación médica a dividir a las Fuerzas Armadas Revolucionarias: la guerra poliédrica contra Cuba

Contra Cuba Manipulación Mediática

Cubainformación participa, de manera muy especial, en este programa, Con Filo, de la TV Cubana, con tres materiales, en el día que se cumplen 65 años del desembarco del Granma, y el día de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Este 3, además, se conmemora el Día de la Medicina Latinoamericana, en honor al natalicio del doctor cubano Carlos J. Finlay. Dos fechas de celebración para cubanas y cubanos, por eso el programa aprovecha para dedicarles el programa a dos pilares de la Revolución: el pueblo uniformado y el ejército de las batas blancas.

De dañar su cooperación médica a dividir a las Fuerzas Armadas Revolucionarias: la guerra poliédrica contra Cuba

José Manzaneda

Especial para “Con Filo”, de la TV Cubana

La guerra de injerencia del gobierno de EEUU contra Cuba es poliédrica, con iniciativas muy diversas. Desde las sanciones para fortalecer el cerco económico en plena pandemia -prohibir remesas y viajes, taponar el combustible, sancionar la inversión extranjera…-, hasta los programas de la guerra psicológica.

En los que participan miles de funcionarios de inteligencia, contratistas y, sobre todo, agentes subalternos subvencionados: los mercenarios de toda la vida, vaya. Ahí están los medios digitales de temática anticubana cuyas plantillas infladas -¿les suena la expresión, verdad?- son sostenidas por el presupuesto de EEUU, a través de sus agencias USAID y NED.

Y ahí están también las ONG –ubicadas en Miami, Praga o Madrid- dedicadas a fabricar los informes que necesita el Departamento de Estado sobre libertad de prensa, libertad religiosa o sobre la cooperación médica de Cuba.

Este último punto es importante. Porque para empañar el símbolo de solidaridad que representa Cuba en el mundo han inventado que su cooperación médica es un “negocio”. Recordemos que, en naciones muy pobres, los gastos corren a cargo de La Habana. Y en otras con más recursos, la Isla recibe una compensación que se dedica a sostener su sistema público de salud. Este es el “negocio”. No tienen una sola prueba –y la CIA trabaja de manera incansable- de que un solo funcionario o intermediario cubano reciba dinero por esto. Pero no importa. Porque lo que persiguen, de manera incansable y criminal, es que los hospitales y farmacias de Cuba carezcan de recursos y medicamentos.

Y entre tantas iniciativas de injerencia, hay una que ha llamado la atención en los últimos tiempos: es el intento de penetración y división en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. Fracasaron en Venezuela y ahora lo intentan en Cuba, donde su ejército, popular, no de élite, nacido de una guerrilla, con Vietnam como escuela y capaz de movilizar, en horas, a millones de personas, no solo es la fuerza moral que ayudó a derrotar, por ejemplo, el apartheid en Sudáfrica, sino también el pavoroso avispero que le espera al invasor.

EEUU tiene casi 800 bases militares en 70 países. 150 mil soldados para defender los intereses económicos y geoestratégicos de una élite de poder. Cuba también tiene las suyas. No son bases militares, sino morales: 30 mil cooperantes que reparten salud en 60 países. Pero la prensa nos dice que practican una suerte de “diplomacia”, incluso  “injerencia”. No estaría mal entonces, que EEUU o Europa, la practicaran.

Por cuidados libres de violencia

Género

Sara Más – RedSemlac / Foto cortesía entrevistada.-

Aunque no siempre se les asocia o percibe como expresiones de violencia machista, los trabajos domésticos y de cuidado conectan con diversas expresiones de maltrato, bajo los dictados del patriarcado, la división sexual del trabajo y las tareas mal repartidas, en detrimento de mujeres y niñas. Una realidad que se agravó con la pandemia de covid-19, sostiene Georgina Alfonso, feminista cubana y directora del Instituto de Filosofía en la nación caribeña.


¿Cómo conectan las violencias machistas con el trabajo de cuidados?

La violencia hacia mujeres y niñas siempre se conecta a la cultura patriarcal, que subordina la mujer al hombre, justificado por su condición natural de parir, lo cual la convierte en eterna esposa, madre e hija. Desde la mirada machista, estamos siempre al servicio de cuidar a otras personas en detrimento de la propia vida y se establecen diferencias de género, basadas en la división sexual del trabajo, que asigna roles, valores, normas y símbolos desiguales a hombres y mujeres.
Con la pandemia de covid 19 se afianza el sentido común patriarcal de subordinación de las mujeres a los hombres, se acentúa la masculinidad violenta-opresora y la feminidad sumisa. Con la pandemia se profundizan las contradicciones socioeconómicas, son mayores las brechas de desigualdades por género, a las que se suman las de raza, etnia, edad, clases. Cuando hablamos de cuidados sin violencia, reclamamos un derecho humano universal, del cual son despojadas muchas mujeres.

¿Qué desigualdades sociales y violencias se asocian al cuidado?

Los tiempos económicos para mujeres y hombres son desiguales. La corresponsabilidad laboral, familiar y social incrementa las horas de trabajo para ellas y las deja en desventajas psicosociales para realizar su vida. La falta de integración entre las esferas que hacen sostenible la vida humana y la procurada autonomía de los mundos económico y social, en los cuales se establecen diferencias marcadas para las unas y otros, no deja que las medidas y soluciones sean coherentes e integrales. Ante la propagación de la covid-19, la ineficacia ha estado en la ineficiente planificación, organización y ejecución de soluciones para fortalecer los cuidados y reducir sus tiempos.
Las mujeres nos hemos incorporado a la vida pública y social sin dejar de asumir el trabajo de cuidados. Esto significa una sobrecarga y un movimiento continuo entre los espacios laboral, familiar, escolar, comunitario. Es un perenne ir y venir entre el trabajo remunerado y el no remunerado. Todos los trabajos de cuidados se enmarcan en “tiempo de mujeres”, de tareas invisibles, pero que reclaman sabiduría, paciencia, amor y energías. Los tiempos de trabajo son desiguales para mujeres y hombres; las mujeres son reconocidas solo en tiempos de hombres.
Ante la debilidad o directa ausencia de la provisión pública para resolver las necesidades de cuidado, los hogares recurren a comprar cuidado (si tienen la capacidad económica para hacerlo) o al trabajo no remunerado, provisto mayormente por las mujeres. Esto es un problema, no solo porque limita la realización de la vida de las mujeres, sino porque la sociedad se desarrolla de manera desigual. Ellas se han ido incorporando al mundo del trabajo remunerado de una manera vertiginosa, lo cual resulta desproporcional respecto a la entrada de los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. La falta de concientización social y de políticas públicas hacia la organización social del cuidado reproduce injusticia y se convierte en un vector de desigualdad socio-económica.

¿Cuáles imaginarios se vinculan al trabajo de cuidado?

La vida cotidiana de las mujeres no escapa a la violencia patriarcal y la cultura machista. El machismo otorga solo a las mujeres, “por su naturaleza maternal”, la capacidad de abnegación, sacrificio y consagración para cuidar y exige moralmente un modelo tradicional de familia, donde ellas se hacen cargo del cuidado, sin reconocimiento económico.
La naturalización de las desigualdades de género, a partir de la división sexual del trabajo, requiere símbolos y representaciones para lo femenino y lo masculino. El hombre, obligado a mantener y aportar ingresos, es hombre económico con una masculinidad racional, distante, egoísta, objetiva y solitaria; se guía siempre por el sentido común, decidido a conseguir lo que se espera de él. El hombre económico carece de sentimientos, cuerpo, dependencia, comunidad, conexión, pasión y ternura. Las mujeres, cuando se incorporan como fuerza de trabajo a la economía, lo hacen como hombre económico.
La economía del mercado obliga a pensar la vida sin sostenibilidad. Para los hombres, la vida es una apuesta. Por eso, la esperanza de vida masculina se ve afectada por enfermedades, alcoholismo, accidentes, encarcelamientos, homicidios. Los patrones patriarcales convierten la violencia en un rasgo identitario masculino. Lo simbólico refuerza esta idea, con la imagen del hombre “duro”, “arriesgado” y “sano”.
La economía de la ganancia y el interés propone una masculinidad viril, independiente, competitiva. Un hombre dueño de su propia vida ¿Existe ese hombre? Para que exista un hombre exitoso, tiene que existir una mujer cuidadora que piense solo en el beneficio de él y se sacrifique por él. La mujer, en cualquier circunstancia, tiene que preservarse para cuidar.

¿Es la subvaloración económica del trabajo doméstico y de cuidado una expresión de la violencia económica que viven las mujeres?

La perspectiva de la vida desde la lógica patriarcal es siempre violenta y ubica a las mujeres y las niñas en condición de víctimas de violencias sucesivas, moralmente aceptadas. El trabajo de cuidados se asocia esencialmente con el trabajo doméstico y las mujeres pobres, escondiendo el aporte que se hace a la economía global.
Si bien regionalmente se constataron mayores inversiones directas e integración de las economías nacionales a los mercados globales con mayor incorporación de mujeres, hay grandes diferencias en la vida cotidiana de unos y otras. Aunque en muchos países las políticas de acceso a educación secundaria y universitaria favorecen más a las mujeres, la distribución de los recursos económicos sigue favoreciendo a los hombres. El embarazo adolescente y el retorno de las mujeres al hogar como cuidadoras expresa un tipo de violencia económica y social solapada en nuevos discursos economicistas y machistas sobre emprendimiento femenino para trabajos de cuidados, exclusivamente.

Cuáles son los principales desafíos para lograr reducir las desigualdades y violencias asociados al trabajo doméstico y de cuidados?

Las mujeres seguimos enfrentando de manera individual el problema de “conciliar” tiempos y trabajos, en detrimento de nuestra calidad de vida.
La propuesta es construir socialmente la organización integral del trabajo de cuidados con la participación concurrente de los hogares, el Estado, el mercado y la comunidad, para resolver la reproducción cotidiana de la vida. Es otra forma de hacer economía, funcionando bajo las lógicas de cooperación, reciprocidad y solidaridad.
Aunque no existe en Cuba una perspectiva integral del trabajo de cuidados, hay políticas públicas diferenciadas y procedimientos en diversas instancias de gobierno que establecen atenciones y acciones de cuidados disponiendo del uso de los recursos y su distribución. No obstante, el reconocimiento a las inequidades que provoca la ausencia de una organización social integral del cuidado hace que esta sea una aspiración para vivir en sociedades más justas e igualitarias.
Las experiencias acumuladas durante la pandemia, durante la cual las redes de cuidados familiares o sociales se convirtieron en soporte material y espiritual de la vida, nos permite hablar de propuestas validadas que se pueden incorporar a las políticas públicas existentes y a las normativas vigentes, para ampliar áreas y actores de incidencia.

¿Cómo el nuevo Código de las Familias cubanas protegerá mejor a niñas, niños y adolescentes?

Cuba Sociedad

Niños y niñas esperan su turno para ser vacunados contra la COVID-19. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Arleen Rodríguez Derivet, Andy Jorge Blanco, Karina Rodríguez Martínez – Cubadebate / Mesa Redonda.- Del tratamiento a la niñez y la adolescencia cubanas en el nuevo Código de las Familias se debatió este miércoles en la Mesa Redonda con la participación de reconocidas especialistas del tema. Una de las características que ha sido señala sobre el Código de las Familias, que se encuentra en fase de anteproyecto, es la interdisciplinariedad de ciencias que intervienen en el respaldo teórico para su elaboración. La niñez y la adolescencia son dos segmentos de la población muy sensibles y que ocupan un lugar especial en este Código.

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