Programa Educa a tu hijo celebra 30 años de fundado en Cuba

Cuba Sociedad

Cubavisión Internacional.- Este jueves sesionó una gala cultural por el aniversario 30 del Programa Educa a tu Hijo, el cual tiene el propósito de preparar a los niños de 0 a 6 años para el ingreso a la escuela. En la cita fueron galardonados promotores, metodólogas y familias destacadas de la capital cubana las cuales han permitido el desarrollo del programa.


Programa Educa a tu hijo cumple 30 años

Isabel Calvo Sánchez – Radio Coco

Los pedagogos integrados al área Primera Infancia, de la Dirección Provincial de Educación en La Habana, lideran una jornada de celebraciones por el aniversario 30 del programa Educa a tu hijo, dirigido a preparar a las familias para qué, a partir de sus propias experiencias y saberes, realicen acciones educativas con sus infantes desde las condiciones del hogar.

Los festejos, que abarcan a los 15 municipios capitalinos, pretenden reconocer el avance de las familias en este sentido. Por ello, entre las acciones más significativas de la jornada destacan encuentros con fundadores del proyecto y actividades culturales y recreativas en el entorno comunitario.

La cobertura de atención educativa que ofrece el Programa de Atención Social Educa a tu hijo es de 67.5 por ciento de la población cubana de cero a cinco años. Fotos: Cortesía de la entrevistada.

Adela Gómez, metodóloga de Educación Provincial que atiende la Primera Infancia, hizo extensiva una felicitación a todos los que contribuyen al trabajo del Programa, que en tres décadas ha ayudado a fomentar los conocimientos y valores morales desde los primeros años de vida.

Además, la también master, reconoció a organizaciones políticas y de masas que favorecen las labores del proyecto Educa a tu hijo, tales como la Federación de Mujeres Cubanas, los Comités de Defensa de la Revolución, Cultura, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y la Asociación de Agricultores Pequeños.

Entró en La Habana la Caravana de la Libertad

Cuba Historia

Canal Caribe.- A 63 años de aquel hecho histórico en Cuba, la Caravana hizo nuevamente su entrada simbólica en la Capital por el municipio del Cotorro, con jóvenes de diferentes sectores de la provincia y combatientes que participaron en aquella gloriosa epopeya. Como aquel entonces, la primera parada fue en la Cervecería Guido Pérez Valdés.


Ocho de enero: La historia se renueva cada año

Yilena Héctor Rodríguez, Ismael Francisco

Cubadebate

El cuerpo se estremece alrededor de las dos de la tarde, cuando los caravanistas que rememoran la trayectoria realizada hace 63 años por Fidel y los rebeldes, arriban lanzando consignas patrióticas en camiones acompañados por el pueblo. Son jóvenes y pioneros de la capital, pero también combatientes de verde olivo que el 2 de enero de 1959 salieron desde Oriente para llegar a La Habana y hoy reeditan el acontecimiento.

En la Ciudad Escolar esperan pioneros de primaria y secundaria, estudiantes de preuniversitario, pero también directivos como Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del PCC en La Habana, Aylín Álvarez García, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, Reinaldo García Zapata, gobernador de La Habana, Teté Puebla, Heroína de la República y vicepresidenta nacional de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y Víctor Dreke, presidente de la Asociación de Combatientes de La Habana.

“Fidel dijo hace 63 años que el camino iba a ser difícil. Y lo ha sido, pero estamos aquí”, dice Torres Iríbar a quienes llegaban, que tomaron asiento para iniciar el acto.

La presentación del Proyecto de Danza y Percusión Habana Compass Dance y las palabras de rememoración de Leonardo Tamarí Aldana, presidente municipal de la Asociación de Combatientes en Marianao y Ana Rosa Granda Esteban, primera secretaria del Comité Provincial de la UJC en La Habana son los primeros sucesos de la tarde.

Luego, Torres Iríbar y Álvarez García aprovechan la ocasión para entregar a once jóvenes de destacada trayectoria el carnet que los acredita como militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas. Uno de ellos, Bárbaro Luis Suárez Zulueta, trabajador de la dirección general de Transporte de La Habana, comenta a Cubadebate la satisfacción de integrarse a la organización en esta fecha significativa y reafirma su compromiso con el proceso revolucionario.

En ese sentido, Ana Rosa Granda Esteban destaca: “la caravana continuará su paso indetenible hacia el presente y futuro. Serán otros los barbudos y otros los caravanistas, pero en todos estará siempre la certeza de salvar la Revolución”.

Con ella concuerda el combatiente del Ejército Rebelde Plácido Ricardo Oduardo, quien acompañó a los jóvenes desde la frontera entre La Habana y Mayabeque. “Rememorar la caravana es un modo de mantener viva la Revolución. No nos podemos sentar. Tenemos que perfeccionar lo que se ha logrado en estos años y es un alivio ver que la obra de Fidel queda a buen resguardo”.

Las notas de Girón, la victoria cierran el acto, en voz de los intérpretes de la Academia de Canto Mariana de Gonich. Cada nota retumba en el pecho, el público se levanta de su asiento y cuatro muchachos toman la delantera del escenario con insignias del 26 de julio. Allá, en la cima, una foto de Fidel, este mismo día, hace 63 años, bañado de pueblo. No es un acto cualquiera. Un día como hoy comenzó una historia que cada año se renueva desde sus retoños.

Presidente de Cuba rememora 30 años del crimen de Tarará

Crimen-de-Tarara

La Habana, 9 ene (Prensa Latina) El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recordó hoy el 30 aniversario del crimen de Tarará y los asesinatos de cuatro combatientes revolucionarios que defendían las costas de la isla.

A través de su cuenta en Twitter, el mandatario citó la frase del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, en el sepelio de las víctimas: «Asesinar a hombres desarmados y amarrados es sencillamente monstruoso».

Treinta años después, #Cuba recuerda los hechos con profundo dolor e indignación, agregó el jefe de Estado en la red social.

Con anterioridad el primer ministro Manuel Marrero también rememoró aquellos aontecimientos a través de su cuenta en Twitter.

El Ministerio del Interior de Cuba realizó este domingo un acto por el 30 aniversario de ese hecho para rendir tributo a aquellos héroes y condecorar a jóvenes combatientes de la institución.

En esta fecha de 1992 un pequeño grupo de contarrevolucionarios penetró en la Base Náutica de Tarará para apoderarse de una embarcación y salir de manera ilegal hacia La Florida, Estados Unidos.

Según documentos oficiales, Rafael Guevara, de 30 años, custodio de la Base Náutica, y el sargento de las Tropas Guardafronteras, Orosmán Dueñas, de 20, se encontraban de guardia en el lugar cuando un individuo conocido se les acercó para entablar conversación.

Era una distracción para que otros cuatro delincuentes los agredieran por detrás con machetes, una bayoneta de fusil de ceremonia, una navaja, tubos de hierro y otros objetos contundentes de metal.

Golpeados y heridos fueron abandonados en la garita por los contrarrevolucionarios que intentaron infructuosamente arrancar una lancha para abandonar el país.

Como no lo lograron, regresaron a la instalación y ametrallaron a los combatientes que, en ese momento, eran auxiliados por los agentes de la Policía Nacional Revolucionaria Yuri Gómez, de 19 años, y Rolando Pérez Quintosa, de 23.

Tres de ellos murieron en ese momento y otro falleció después en el hospital a causa de las heridas.

oda/idm

Caravana de la Libertad, consolidación de un sueño emancipador para Cuba

Cuba Historia

Prensa Latina TV.- El ocho de enero representa para los cubanos la consolidación de un sueño emancipador. Ese día de 1959 entró en La Habana, capital de Cuba, la caravana de la libertad integrada por los héroes barbudos que protagonizaron la gesta de la Sierra Maestra.


La caravana que cambió la historia de Cuba

Los rebeldes venían de Matanzas, donde, ayer, fue revivida por un grupo de jóvenes destacados y combatientes la ilusión que despertaron aquellos hombres y mujeres a su paso por pueblos de la carretera central como Colón, Perico, Jovellanos y Limonar

Ventura de Jesús

Granma

Cuando la Caravana de la Libertad entró en La Habana, el 8 de enero de 1959, la capital se entregó a la euforia para celebrar la llegada victoriosa de los barbudos, encabezados por Fidel, en quienes el pueblo fijó una luz de esperanza.

Los rebeldes venían de Matanzas, donde, ayer, fue revivida por un grupo de jóvenes destacados y combatientes la ilusión que despertaron aquellos hombres y mujeres a su paso por pueblos de la carretera central como Colón, Perico, Jovellanos y Limonar.

Recuerdan los testigos que Fidel se alegró de intercambiar con la gente. En la ciudad cabecera dialogó con el pueblo por varias horas y apoyó la salvación del estadio Palmar de Junco y las soluciones del acueducto. Allí el líder revolucionario interrumpió su recorrido por la carretera central y, acompañado de una pequeña escolta y de Celia Sánchez, se dirigió a Cárdenas para rendirle tributo a José Antonio Echeverría.

¿Quién fue Edemis Cecilia Tamayo Núñez, la guerrillera e integrante del Pelotón Las Marianas?

Género

Yasel Toledo – Revista Muchacha.- La memoria histórica no son discursos ni consignas y eso ya lo sabemos. Se trata de vivir la historia y sus procesos desde nuestras críticas y nuestras maneras de ver el mundo, pero rescatando y analizando la historia en toda dimensión.


Aunque el patriarcado persiste actualmente, no es extraño ver a una mujer militar, combatiente, o en los llamados roles no tradicionales (como invención de ese machismo), pero nos podemos imaginar ¿qué significaba ser una mujer guerrillera en los años 50?.

1958 fue un año definitivo para la historia de Cuba. Y es que en el sistema montañoso de la Sierra Maestra se gestaba una conspiración. Y esa conspiración que avizoraba derechos fundamentales para todas y todos no hubiera podido concretarse sin las mujeres guerrilleras del Pelotón Las Marianas.

La Gallega le llamaban todos. Con apenas 15 años ya tenía un fusil y una preparación militar, que hizo que junto a otras mujeres y muchachas valiosísimas como Teté Pueblas y Celia Sánchez libraran combates.

¿Te imaginas en pleno fuego contra el Ejército de Batista?

La Gallega quien nació en Granma, en el municipio Bartolomé Masó el 1 de febrero de 1943, participó en el Pelotón en el Combate del Cerro Pelado el 27 de septiembre de 1958. Tras la acción militar se traslada hacia la zona del Cuarto Frente Oriental de Holguín. Siempre como guerrillera.

Posteriormente al triunfo de la Revolución lideró diversos procesos entre ellos la comisión para atender a las víctimas de guerra, la creación de hospitales rurales, la fundación del Poder Popular, y la participación activa en la Federación de Mujeres Cubanas.

Con aliento de esperanza y fuerza depositada en la juventud, Edemis recordaba que no se puede “traicionar los esfuerzos, heridas y hasta muertes de miles de personas que dedicaron su vida a construir esta nación de éxitos y esperanzas”.

Fidel Castro: estampas sobre el comandante invicto

Por: José Arreola Publicado en: Historia de CubaHomenaje a Fidel En este artículo: CubaFidel Castro RuzHistoriaMijaín López

Entrada de Fidel a La Habana el 8 de enero de 1959

Un 8 de enero de 1959, La Habana recibía a un triunfante, cansado y sonriente guerrero nacido en Birán a quien se le conocía como El gigante. Para entonces, Fidel Castro Ruz había desafiado a la historia y a la muerte.

En varias ocasiones fue dado por muerto, bien muerto y, sin embargo, una y otra vez, reapareció vivo, bien vivo. Tras el asalto al cuartel Moncada, que él mismo dirigió el 26 de julio de 1953, tuvo que “tirar pa’l monte” junto a varios compañeros. Pretextando su búsqueda, el ejército de Fulgencio Batista dejó una estela de sangre; se rumoraba que el joven abogado de 27 años había sido asesinado. El 2 de diciembre de 1956, el Granma arribó a Cuba y a nivel internacional la noticia fue que “los jefes del movimiento 26 de julio quedaron tendidos bajo una lluvia de proyectiles. Entre los muertos se encuentra Fidel Castro, el principal director de la revolución”. En México, El Universal Gráfico presentó el siguiente encabezado: “Fidel Castro cumplió su promesa: murió por la causa. Consternación en la Isla de Cuba por la muerte del joven cabecilla rebelde, que estuvo refugiado en México, preparando el movimiento que se frustró ayer en la provincia de Santiago de Cuba”. En la Sierra Maestra la derrota del Ejército Rebelde pasó por verdadera en varias ocasiones, insistiendo en la caída final de quien, por méritos propios, era ya el Comandante en Jefe de la Revolución. En 2006, cuando Fidel abandonó formal pero provisionalmente sus funciones como jefe de Estado, las especulaciones acerca de su última respiración apenas se hicieron esperar. A la postre, aquellas falsas notas revelaron que, ante la vida de El gigante, tanta muerte ni siquiera supo hacerse poca.

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Como estudiante de la Universidad de La Habana, Fidel catalizó su participación política; profundizó sus saberes sobre José Martí y empezó a leer a Marx y Lenin. En la célebre entrevista realizada por Ignacio Ramonet, el revolucionario de sonrisa sarcástica y mirada pícara, como con tanto tino lo describió Néstor Kohan, señaló: “La literatura que más me gustaba de Marx, aparte del Manifiesto Comunista, eran Las guerras civiles en Francia, El 18 Brumario, la Crítica del programa de Gotha y otros análisis de carácter político. Me impresionaban su austeridad, su vida abnegada y el rigor de sus investigaciones”. En el periodo de prisión en Cuba, del 1 de agosto de 1953 al 15 de mayo de 1955, cuando las condiciones se lo permitieron dichas lecturas fueron más analíticas y las combinó con obras de Dostoievski, Jorge Amado, Turgueniev, Balzac y Freud, entre muchas más. Junto a otros moncadistas presos, el reo 3859 transformó la cárcel en un espacio de aprendizaje teórico. En noviembre de 1953 –haciendo un cruce reflexivo entre Los Miserables, de Víctor Hugo y El 18 Brumario de Luis Bonaparte, de Marx– anotó: “Poniendo estas dos obras una a lado de la otra, es como puede apreciarse una concepción científica, realista de la historia y una interpretación puramente romántica. Donde Hugo no ve más que un aventurero con suerte, Marx ve el resultado inevitable de las contradicciones sociales y la pugna de intereses prevalecientes en aquel instante. Para uno la historia es el azar. Para otro un proceso regido por leyes”. “Me han servido de mucho mis viajes por el campo de la filosofía. Después de haberme roto un buen poco la cabeza con Kant, el mismo Marx me parece más fácil que el padrenuestro”, escribió con buen humor el 4 de abril de 1954. Ante un amago de retenerle un par de libros, dirigió una carta a un mando carcelario anotando que la situación “me resulta realmente humillante y dura, porque interfiere algo muy íntimo en el hombre que es su deseo de saber”. Para el preso 3859, la cárcel se hizo trinchera de ideas en la que el encierro no terminaba por ser tal si, pese a todo, se podía resistir desde la militancia del pensamiento y la sed de ser en el saber.

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Un 16 de octubre de 1953, Fidel pronunció el discurso conocido luego con el nombre de La historia me absolverá. Lejos de ser el aventurero irracional, que hasta hoy día sus más conspicuos detractores tanto se empeñan en dibujar, se presentó como el abogado estudioso y conocedor de la historia de su pueblo, capaz de dar cátedra acerca de José Martí, de las gestas de Maceo, de Agramonte, de Carlos Manuel de Céspedes y del espíritu peleón de los mambises; conocedor de las ideas de Martínez Villena, Guiteras y Mella; estudioso a fondo de la vida política, económica y social de la Isla. Rescatando la historia negada de Cuba, Fidel transformó un juicio en su contra en la tribuna ideal para ser él quien juzgara a la tiranía de un país que, a decir de Roberto Fernández Retamar, fue “convertido por Estados Unidos primero en tierra militarmente ocupada, luego en un protectorado, y en una neocolonia, con la complicidad de serviles dirigentes locales entregados a la corrupción más desvergonzada”. Además de un alto contenido teórico –que bien merece estudiarse a fondo para entender por qué Cuba no renuncia a su camino– el discurso destaca también por la confección poética del decir. Fidel enjuició a la sociedad que se conmovía “ante la noticia del secuestro o el asesinato de una criatura, pero permanece criminalmente indiferente ante el asesinato en masa que se comete con tantos miles y miles de niños que mueren todos los años por falta de recursos, agonizando entre los estertores del dolor, y cuyos ojos inocentes, ya en ellos el brillo de la muerte, parecen mirar hacia lo infinito como pidiendo perdón para el egoísmo humano y que no caiga la maldición de Dios”. El acusado que necesitó asumir su propia defensa habló con “sangre del corazón y entrañas de la verdad”, como representante de la “gran masa irredenta, a la que todos ofrecen y a la que todos engañan y traicionan, la que anhela una patria mejor y más digna y más justa”. Marc Angenot ha pensado el “discurso social” como un hecho social convertido luego en hecho histórico porque en él se vuelcan los sentimientos, los dolores y las aspiraciones colectivas de una época. Eso mismo fue lo que La historia me absolverá significó: examen de la historia, manifiesto de vida y proposición de futuro.

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Foto: Archivo.

Luis Báez escribió que en Fidel había “mística y hay pasión: es capaz de convencer porque es el primer convencido de su causa”. Jean Paul Sartre y Gabriel García Márquez coincidían en que los discursos de Fidel Castro eran, ante todo, pedagógicos. Existía en ellos una envolvente manera de hablar, una paciente explicación que convencía al más descreído de los mortales. Discursos con varias tonalidades, con bemoles y crescendos que, como anotó el Che, generaban “algo así como el diálogo de dos diapasones cuyas vibraciones provocan otras nuevas en el interlocutor. Fidel y la masa comienzan a vibrar en un diálogo de intensidad creciente hasta alcanzar el clímax en un final abrupto, coronado por nuestro grito de lucha y de victoria”. En los discursos puede rastrearse al Fidel más teórico, al Fidel más intelectualmente militante, capaz de traducir en términos llanos qué significaba el imperialismo para la cubanía, como cuando el 16 de abril de 1961 –en el sepelio de las víctimas de los bombardeos de un día anterior en San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, apenas un día antes de la invasión a Playa Girón– declaraba el carácter socialista de la Revolución: “Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida”. En sus intervenciones, lanzaba definiciones que provocaban explosiones reflexivas, como cuando el 1 de mayo del 2000 dijo “Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas”. Desde sus discursos, Fidel era el crítico más antidogmático, severo, audaz y mordaz del proceso revolucionario, como cuando el 17 de noviembre de 2005 señaló que uno de los errores más importantes cometidos por la dirección revolucionaria era “creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo […] Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse”. Fidel fluía en la palabra dicha e influía con la dicha de la palabra, por eso su decir sigue diciendo.

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Antonio Gramsci, inquebrantable pensador del futuro desde la convicción, la necedad y la ética, decía que en la vida política “la actividad de la imaginación debe estar iluminada por una fuerza moral: la simpatía humana” y que “Un hombre político es grande en la medida de su poder de predicción”. El gigante de Birán algo de ello sabía. No por nada, el Che veía en él a “un hombre extraordinario. Las cosas más imposibles eran las que encaraba y resolvía. Tenía una fe excepcional en que una vez que saliese hacia Cuba, iba a llegar. Que una vez llegado, iba a pelear. Y que peleando, iba a ganar”. Fidel supo combinar imaginación y capacidad de diálogo con la historia para adelantarse con ella; así construyó posibilidades y realidades. No era hechicero, pero algo de buena magia había en quien desde hace poco más de tres décadas advertía sobre la necesidad de enfrentar el cambio climático de forma solidaria y humanitaria. Hoy el tema es ineludible: quizá no sea demasiado tarde para volver al mejor hijo de Martí y escucharlo de veras.

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Dicen que lo que no se puede no se puede y, además, es imposible…pero Cuba no entiende de imposibles. Nadie creía en el nacer de una Revolución tan genuina apenas a unos pasos de Estados Unidos, ni que un país considerado como su garito sería libre en serio; ni que ese pequeño territorio resistiría el bloqueo económico más largo y brutal de la historia sin renunciar a sus sagradas conquistas sociales; ni que la Isla soportaría el periodo especial casi en absoluta soledad; ni que ese pedacito de tierra se convertiría en la patria más universal de la humanidad a través del concurso de sus modestos esfuerzos allí donde se necesitan; ni que lo imposible fuese el pan de cada día para que ese país chiquito de enorme y digna existencia siga siendo, aunque críticos y agoreros le exijan olvidar por qué el imperio busca someterlo. Fidel, a quien Eduardo Galeano llamó el “caballero que siempre se batió por los perdedores”, fue el principal responsable de tan porfiada manera de existir. De esas responsabilidades, ¿quién podría avergonzarse?

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Fotografía de Fidel tomada por el Che, 2 de enero de 1964

Al despedirse de Fidel, el Che apuntó que “Pocas veces brilló más alto un estadista” como en “los días luminosos y tristes de la crisis del Caribe”. No le faltaba razón, aunque ya desde los días bravos de Playa Girón Fidel había demostrado su capacidad de estadista. Lo hizo también en 1970, cuando debido al fracaso de la zafra de los 10 millones “en un acto de incalculable amor/ dijo a un millón de pueblo la culpa es mía”, como escribiera Mario Benedetti. Sin embargo, la estatura de Fidel se volvió insuperable el 5 de agosto de 1994 entre las protestas del “Maleconazo”. En aquel momento, enfrentó las manifestaciones como cuando plantaba cara a los ciclones; sin importar los ánimos encendidos, escuchó y dialogó. Y dialogando como uno más entre los más, la manifestación terminó en una lección de lo que la democracia puede ser. La escena es impensable en casi cualquier parte del mundo, pero bien harían en intentarla aquellos mandamases de todas latitudes que, todavía hoy, mucho se desviven en criticarlo. El resultado ni ellos mismos quisieran saberlo.

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Néstor Kohan tiene razón. Desde la propia izquierda, en Nuestra América y en el mundo, a veces se olvida cuán importante es y ha sido la Revolución cubana. Sin ella, el boom no habría sido lo que fue, ni tampoco la teoría de la dependencia, ni la pedagogía del oprimido, ni un cúmulo de discusiones vitales de tan necesarias. Néstor Kohan tiene razón. Los procesos que resisten al imperialismo tienen falencias, varias. Venezuela y la Revolución cubana no son –ojalá– la excepción, pero “frente a la asfixiante, ininterrumpida y creciente agresividad del imperialismo”, ya en su forma más dura o en la más “sonriente” es bueno no perder la brújula. Fidel lo sabía. A él hay que volver. Su longevidad física resultó importante, pero mucho más lo es su longevidad ideológica. Frente al imperialismo, llegan con Fidel los versos de Silvio Rodríguez cuando canta “Mi compromiso es sencillo/ sólo hay dos formas de estar/ o bien cogiendo el martillo/ o bien dejándose dar”.

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El 1 de agosto de 2021, tras ganar su cuarta medalla de oro olímpica en lucha grecorromana, un triunfante, cansado y sonriente guerrero llamado Mijaín López, conocido como El gigante de la lucha, deseaba “agradecer y dedicar este resultado a nuestro Comandante en Jefe invicto, quien fue quien llevó por primera vez el deporte en Cuba”. En la guerra contra la injusticia y la indignidad Fidel Castro Ruz, El gigante de Birán, continúa invicto. En su decir, Mijaíl sigue diciendo.

Cuba contra viento y marea

Por Atilio A. Boron | 03/01/2022 | CubaFuentes: Rebelión

Cuando al anochecer del 31 de diciembre de 1958 la columna dirigida por el Che Guevara sometía en Santa Clara a la principal guarnición militar que aún respondía a Fulgencio Batista la suerte del régimen estaba echada.

Poco después de conocida la noticia el dictador huía -con sus cómplices y el dinero saqueado del erario público- con destino a la República Dominicana. Sus nueve hijos habían sido enviados, unos pocos días antes, a la ciudad de Nueva York con el pretexto de disfrutar de los inminentes festejos del New Year`s Eve en Times Square. Batista sabía que sus días estaban contados y que la victoria del Movimiento 26 de Julio era sólo cuestión de tiempo. Fidel había concebido su magistral estrategia insurreccional en torno a dos ejes. Por una parte, la capacidad militar del Ejército Rebelde fundada en su patriotismo y, precisamente, en su inteligencia estratégica, dado que su armamento era insignificante por comparación al del ejército batistiano, generosamente equipado por el gobierno de Estados Unidos. Y, por la otra, en la conformación de una amplia y heterogénea alianza de fuerzas sociales y políticas cuyo común denominador era su oposición a la dictadura de Fulgencio Batista. Por eso al día siguiente de la decisiva victoria de Santa Clara una huelga general y la multitudinaria movilización popular ocupando las calles y plazas de La Habna y otras ciudades signó el nacimiento de la Revolución Cubana.

Pasaron desde entonces sesenta y tres años y todos los esfuerzos y todas las estratagemas del imperialismo norteamericano para restaurar el “orden pre-revolucionario” (o sea, un régimen neocolonial al servicio de los oligopolios estadounidenses) terminaron en un rotundo fracaso. Debe señalarse un hecho que usualmente es pasado por alto, o pérfidamente soslayado: el acoso de la isla rebelde es un caso único en la historia universal. Repito: “único en la historia universal.” No existe un solo ejemplo comparable en donde la principal potencia del mundo se haya ensañado durante tantos años en contra de un país, una región, una ciudad que por su dignidad no estaba dispuesta a postrarse de rodillas ante la prepotencia imperial. Este hecho marca la excepcionalidad de la Revolución Cubana y su asombrosa victoria. Su sola sobrevivencia a más de seis décadas de hostigamiento, sabotajes, sanciones económicas y financieras, estigmatización mediática y aislamiento diplomático es signo elocuente de su victoria, conseguida a un precio exorbitante por la irracionalidad y maldad de la potencia agresora. Sobrevivió, y sobrevivirá, porque en el históricamente breve período de poco más de medio siglo Cuba contó con dos figuras de una talla excepcional como Martí y Fidel, que educaron a su pueblo y le enseñaron que el honor, la dignidad y la honra no son vacuas categorías de una ética libresca sino condiciones indispensables para la constitución de un pueblo libre y soberano, dueño de su destino.

La escalada criminal del gobierno de Estados Unidos en contra de Cuba, bajo gobiernos Republicanos o Demócratas por igual, es prueba elocuente de lo que decimos. La secuencia que va desde Eisenhower en 1959 a Biden en la actualidad es una escalera en donde cada peldaño es testigo de una nueva y más flagrante violación de los derechos humanos y la legalidad internacional. Con tal de someter a Cuba no ha habido atrocidad que no haya sido perpetrada. Nada más elocuente como crimen de lesa humanidad que la intensificación del bloqueo, incluyendo fármacos e insumos médicos de diverso tipo, en el marco de la mortífera pandemia del Covid-19. Esto retrata la perversión de una potencia en avanzado estado de putrefacción moral y la dignidad de un pueblo dispuesto a jugarse la vida para defender su derecho a la autodeterminación. Por eso viene a cuento parafrasear al gran Federico Fellini y decir, como la nave de aquel extraordinario film, que “Cuba va”. Y que seguirá yendo, sin dudas.

¡Feliz 63º aniversario, Cuba!

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

La larga guerra contra Cuba socialista

Contra Cuba Contrarrevolución

Jorge Luis Ubertalli O. – Rebelión.- Todavía no había hecho irrupción la doctrina imperialista de la ‘posverdad’, con su parafernalia tecnológica informativa puesta al servicio de la colonización, el saqueo mundial y la mentira institucionalizada;  todavía la cibernética y  la tecnotrónica no habían asomado al mundo de  la guerra integral contra Cuba y países no alineados con los EE.UU. y sus aliados del ‘occidente’ capitalista cuando en la naciente Revolución se llevó a cabo la Operación Verdad, planificada y ejecutada por el gobierno revolucionario de Fidel Castro y los periodistas afines a la revolución, nucleados en el Colegio de Periodistas y la Asociación de Reporteros de La Habana.


Fue en la primera veintena de enero de 1959, con la revolución todavía en pañales, cuando se entabló la primera batalla mediática contra la desinformación y la mentira imperialista, cuyos voceros oficiosos alineados con las agencias UP y API, las revistas LIFE, Newsweek, US News and World Report y otros medios esgrimían de que en Cuba se estaba llevando a cabo un ‘baño de sangre’, debido a los fusilamientos de esbirros batistianos que habían torturado y asesinado sin piedad.

Ante la andanada mediática, asociada a la comparsa del entonces presidente Dwight Eisenhower y tribunos como Wayne Hays, que ya hablaban de un bloqueo comercial y de una intervención militar a la nueva Cuba, se invitó a la isla revolucionaria a 380 periodistas de EE.UU., Europa y América Latina a fin de que dieran testimonio de lo vivido, visto y oído. Un millón de cubanos se concentraron ese 21 de enero para apoyar al gobierno revolucionario en su política de sancionar a los asesinos batistianos. Y al siguiente día, todos los periodistas invitados escucharon a Fidel en el hotel Habana Riviera que, entre otras cosas, dijo: ‘Los que creyeron que después de nuestras victorias militares nos iban a aplastar en el campo de la información, en el campo de la opinión pública, se han encontrado con que la Revolución Cubana sabe pelear y ganar batallas en ese campo’.

Y se triunfó en la primera confrontación mediática; al poco tiempo se fundó la Agencia de Noticias Prensa Latina y el imperialismo ya no pudo impunemente atacar a Cuba revolucionaria a través de la desinformación y la mentira.

Hoy, a poco de que se cumpla el 62 aniversario de la victoria revolucionaria, en el contexto de la crisis del capitalismo imperial con EE.UU. a la cabeza, la guerra integral contra Cuba sigue su curso. Y como antes y ahora, se estrella contra la inventiva y la decisión revolucionaria de seguir existiendo como entidad socialista, antiimperialista y soberana.

Un Peter Pan Perverso y una Mangosta ponzoñosa

El 26 de diciembre de 1960 comenzó la llamada Operación Peter Pan, digitada por la CIA, la Iglesia católica y los contrarrevolucionarios cubanos al interior y en el exterior de Cuba. Consistió en sacar clandestinamente de Cuba a más de 14.000 niños de entre 6 a 12 años de edad, con el consentimiento de sus padres, que fueron mentidos en cuanto a que la revolución les quitaría a sus hijos y los privaría de la patria potestad. Desde la usina proimperialista de la Iglesia cubana, que controlaba 132 escuelas primarias, 48 de enseñanza media, 33 escuelas de comercio, 22 de secretariado, 4 high schools, tres escuelas vocacionales y las Universidades Católica de Villanueva y Social de La Salle, se mintió a los padres y se los indujo a enviar a sus niños fuera de la isla sin acompañantes y con destino incierto, vía EE.UU. -donde los esperaba ‘monseñor’ Bryan O. Walsh, director del Catholic Welfare Bureau- y la España franquista.  Hasta después de la ‘crisis de los misiles’ de 1962 los niños siguieron saliendo clandestinamente hasta perderse en orfanatos, colegios, familias desconocidas… La perversa Operación coincidió con la la Ley de Reforma Integral de la Enseñanza, promulgada en diciembre de 1959, que garantizaba la enseñanza laica, integral y democrática en la isla. Mentiras y difamaciones emitidas desde Radio Swan, un engendro radiofónico creado por la CIA en mayo de 1960 y que transmitía desde territorio hondureño, fueron dirigidas a la clase media y la burguesía cubana a fin de que se llevara a cabo el funesto plan. Hasta se imprimió clandestinamente una falsa ley de potestad, cuya imprenta fue allanada y detenidos sus propietarios…

A la Operación Peter Pan se sumó poco más tarde otra tan o más perversa que la anterior.

Ya derrotados los mercenarios al servicio de EE.UU. en Playa Girón (abril de 1961), la comunidad de inteligencia norteamericana (CIA, DIA, y otras), el Pentágono, el Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro y otras instituciones del gobierno USA, con el aval explícito del presidente John F. Kennedy, llevaron a cabo la Operación Mangosta, iniciada el 30 de noviembre de 1962.

Teniendo por finalidad la destrucción a toda costa de la Revolución Cubana, incluido el magnicidio contra Fidel Castro y otros dirigentes, iniciaron un Plan de Acción de 32 tareas que incluyeron: 13 agresiones de guerra económica; 6 operaciones políticas; 5 tareas militares; 4 misiones de inteligencia, 4 operaciones de subversión política ideológica y una operación de guerra biológica, utilizándose un medio químico para afectar la vista de los macheteros y sabotear la zafra azucarera. Una vez aprobada la Operación Mangosta, se habilitó la estación JM-WAVE, ubicada en Floridaque centralizó las operaciones, y se estableció un presupuesto multimillonario en dólares repartido entre los organismos que participaron en la Operación. Para ese entonces ya se había desplazado al jefe de la CIA y al director de Operaciones Encubiertas, Allen Dulles y Richard Bisell, cuyos cargos fueron ocupados por John McCone y Richard Helms, respectivamente. Un grupo ampliado, dentro del Consejo de Seguridad Nacional USA, dirigido por Ed Landsdale -experto contrainsurgente que luego apareció en el reaganismo actuando contra Nicaragua Sandinista- se hizo cargo de la operación, que insumió una Fuerza de Tareas (Cuban Task Force) supervisada y controlada por William Harvey, designado por la CIA, que contaba con un Grupo de Acciones Ejecutivas- ZR-RIFLE, encargado de llevar a cabo asesinatos de opositores políticos a EE.UU. sin comprometer al gobierno de ese país, y que incluía mafiosos, sicarios, etc.

En marzo de 1962 se iniciaron las operaciones, que incluyeron financiamiento, apoyo, instrucción y armamento a grupos contrarrevolucionarios armados en la sierra del Escambray, formación de grupos contrarrevolucionarios cercanos a aeropuertos  y centros de comunicaciones a fin de sabotearlos, campañas subversivas contrarrevolucionarias, infiltración de agentes, etc., con el fin de crear una revuelta ‘popular’ en el contexto de una ‘guerra civil’ que justificara una invasión de la marinería yanqui y la conformación de un gobierno títere.

Según cálculos, 117 agentes de la CIA fueron infiltrados en territorio cubano, se estructuraron cinco redes de espionaje de la CIA coordinadas desde la base de Guantánamo, las bandas armadas asesinaron a campesinos y demás sectores del pueblo, incluidas mujeres y niños, y hasta intentaron asesinar a Fidel mediante dispositivos especiales, creados por la División Técnica de la CIA, dirigida por Sydney Gottlieb, quien también dirigió el Programa MK Ultra en la misma fecha, que intentaba manipular por medio de drogas y operaciones cerebrales a la población de su propio país y a los ‘agentes’ del ‘comunismo internacional’, utilizando para los ‘experimentos’ diversos conejillos de indias, incluidos enfermos mentales.  El combate aunado de las FAR, la Seguridad del Estado, las Milicias Revolucionarias, la Policía Revolucionaria, las Organizaciones de Masas (CDR, ANAP, y otras) y todo el pueblo cubano terminó con la aventura de la Operación Mangosta, que tuvo un saldo de 500 combatientes populares revolucionarios muertos.

La nueva panfernalia agresiva del imperialismo

Cuba debió afrontar una guerra integral desde el inicio de la revolución. Fiebre Porcina, Dengue Hemorrágico y otras enfermedades diseminadas en la isla fueron creadas en los laboratorios de guerra biológica de los EE.UU. La Guerra Económica y Político-Diplomática, las Operaciones Psicológicas (PsyOps), en el contexto de la Guerra Psicológica (GP) tradicional, fueron moneda corriente en lo que hace a las acciones contrarrevolucionarias del imperialismo norteamericano y sus aliados-satélites contra Cuba. La Guerra Cultural e Informativa se llevó a cabo desde un primer momento contra la isla revolucionaria.

Pero en el curso delos años 70 del pasado siglo, cuando la cibernética y la informática, los medios audiovisuales y el electromagnetismo revolucionaron las comunicaciones y fueron aplicados a la guerra imperial contra Cuba y otros pueblos y gobiernos revolucionarios, las operaciones militares convencionales se transformaron en guerras irregulares, de Baja Intensidad, híbridas, asimétricas, multidimensionales, donde a las armas ‘letales’ les siguieron las ‘no letales’, ideadas por los aparatos científico-tecnológicos del imperialismo. La creación de Internet -antes Arpanet- por el DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), dependiente del Pentágono, y otras agencias de las Fuerzas Armadas y de Inteligencia estadounidenses, llevaron la guerra contra Cuba a un escalón más alto. Combinando las acciones directas -agresiones, sabotajes, bloqueo comercial, sanciones, etc- con indirectas, como el Big Data e Inteligencia Artificial en relación con el desarrollo de ordenadores y manipulación de redes de internet, además de programas de manipulación mental por medio de ondas electromagnéticas, rayos, láseres, microondas, guerras culturales cibernéticas, robots, drones, etc., los imperialistas, aunados con las grandes empresas privadas de armamento, tecnología informática y científicos de toda índole pretendieron, y pretenden, terminar con el sistema socialista en Cuba, derrocar a su gobierno e instalar un gobierno títere, al igual que hicieron en varios países de Medio Oriente y Norte de África, así como con Yugoslavia. 

Pero Cuba no es fácil presa del imperio.

‘La táctica y la estrategia militar incluirán como uno de los aspectos principales, las tácticas y estrategias de control social. La tecnología será un factor primordial, pero no será el único, lo fundamental será el control de la mente; la información, la inteligencia, lo cognitivo, lo emocional, las actitudes, lo psicológico, estos ámbitos se conformarán como de combate’- sostiene un investigador y profesor de la Universidad de Ciencias Informáticas de Cuba. (1)  ‘Una de las partes, la potencia imperial, utilizará municiones guiadas y de gran precisión; armas químicas y biológicas, amplio empleo de la robótica y la nanotecnología; empleo de armas ‘no letales’, armamento de pulsos, maquinarias especializadas y software para el combate; así como el empleo de virus que afecten las redes informáticas’.

Seguidamente acota: ‘ Las ‘batallas estratégicas’ principales no son libradas por las fuerzas militares, sino que asumen este papel las grandes redacciones y estudios de radio y televisión. Los titulares, las consignas y las imágenes mediáticas se constituyen en los “proyectiles” principales que lograrán la victoria’. Haciendo hincapié en la ‘tercerización’ de las guerras a través de la contratación de empresas militares y de seguridad, se consigna que la guerra ‘se realiza centralizada en una red que combina tres elementos básicos: información, mando digitalizado y armas de precisión(…) Una nueva forma de agresión militar, ya presente en sus acciones contra Cuba, tiende a convertirse en la forma principal, por su alcance y medios empleados por el enemigo: la guerra cibernética’.

Otro investigador de la Universidad de Ciencias Informáticas cubana sostiene que el Big Data (gran volumen de datos estructurados y no estructurados que se obtienen a través de alta tecnología) cumple la ‘función de analizar, orientar y predecir comportamientos a partir de su poder para realizar búsquedas, capturas, almacenamientos, gestión, transferencia y visualización de la información que se convierte en conocimiento para la toma de decisiones…’(2). A través de redes de censores y dispositivos  y de la interacción de usuarios de internet, se obtienen datos que, con su uso, ‘se pueden fabricar situaciones para manipular el mundo físico y virtual, controlando y alterando procesos geopolíticos de cualquier índole, lo cual puede llegar a dominar y modelar el comportamiento del cerebro humano desde el mundo digital, empleando la ciencia con interferencia de los valores. Con ello se originan espacialidades para la identificación de creencias, significados simbólicos que conducen a la estructuración del espacio, y a establecer normas de regulación basadas en el poder de aquellos que administran esta tecnología’, que son, por supuesto, los grandes conglomerados privados informáticos capitalistas aunados al Estado imperial, fundamentalmente EE.UU.

En sintonía con lo antes expuesto, se dice que…’el gobierno norteamericano maneja cibertropas activas para operaciones nacionales e internacionales’ como la USAID, el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Estado, que creó en el 2017 el Global Engagement Center, el DARPA, el Comando Cyberespacial y el Mando Central Unificado o CentCom de la Fuerza Aérea, utilizando empresas informáticas como Ntrepid y HBFederal (hoy cerrada y transferida a otras empresas). Entre toda la aparatosidad informática, el DARPA se destaca. A través de los software Astroturfing y Computing World, creados por DARPA, se oculta a verdaderos emisores de mensajes propagandísticos, se crean cuentas de internet falsas, se encubren operaciones militares informáticas, se crean personas ‘ubicuas’ que no existen, etc. obteniendo ‘enormes potencialidades para producir engaños de carácter universal, formando parte de la carrera armamentística que se desarrolla en el entorno digital’. Estos aparatos creados y manejados por grandes conspiradores y espías mundiales que intentan controlar al mundo y, particularmente en Cuba, generan distorsiones en el sistema informático y otras aplicaciones con el fin de desestabilizar al gobierno revolucionario, además de filtrar calumnias y mentiras en el exterior a fin de manipular a la opinión pública para que legitimice las acciones imperiales contra la isla, en la tendencia a predominar  con ‘métodos que perturban los modos de vida, como es la penetración psicosocial del miedo y la obediencia, mediante la agudización del control e intervención militar y policial’.

Los engendros Proyectos RF MEDIA, TOWER, CLEAN SWEEP, entre otros, creados por la CIA, la NSA, y la oficina de Investigación Naval (ONR) para manipular mentes, horadar cerebros por medio de ondas, microondas, chips , control electromagnético y otros aparatos imperiales, que siguen el derrotero del MKULTRA y demás proyectos manipuladores de las mentes y los cerebros humanos, no asombran ni asustan a los cubanos.

La Guerra Cultural, que no es más que ‘guerra de información permanente, mediática y psicológica a escala global’, que busca ‘destruir el pensamiento reflexivo(información, procesamiento y síntesis) y sustituirlo por una sucesión de imágenes que conformarán la psicología del individuo: noticias, títulos, imágenes sin conexión aparente entre sí, que excitan su curiosidad y fragmentan la ideología, convirtiendo al ser humano en un alienado consumista de órdenes psicológicas direccionada mediante consignas’, es combatida integralmente por los cubanos a través de, entre otras:

– el desarrollo de la cultura general integral de la población;

– el establecimiento de una adecuada política de selección y limitación de los productos informativos externos;

– la producción propia, que refleje la cultura propia y se enfrente a la hegemonía imperial;

– la integración en el marco de alianzas estratégicas entre países que se enfrentan al hegemonismo imperial y que asignan a la cultura una amplia prioridad.;

– el logro de la utilización masiva a Internet de la población para utilizarlo como arma para defender y difundir el socialismo;

– la priorización del trabajo político e ideológico del pueblo y los valores humanistas;

– la concientización de los jóvenes en cuanto al protagonismo que les corresponde en esta época;

– la preparación para la defensa contra las modalidades de guerra cibernética, ‘inteligente’ y con ‘armas no letales’;

– el control y exigencia sobre funcionarios y dirigentes estatales que conduzcan con la austeridad y el ejemplo.

Ni los Programas HAARP y Phoenix II de modificación de climas y creador de terremotos, huracanes, inundaciones y sequías gestados por el Pentágono y la comunidad de inteligencia yanqui, ni ninguna otra panfernalia instituída en la era de la ‘posverdad’, mentira organizada a través de redes informáticas en la Guerra de Información, podrán desarticular ni ‘desde adentro’ ni desde el exterior a la Revolución Cubana ni liquidar la sociedad socialista.

La Operación Verdad sigue vigente, y la defensa integral de Cuba en esta larga guerra dará por tierra con los planes imperiales.

 Notas:

(1) El Hegemonismo Militar Estadounidense:  El Impacto de las TIC sobre la realización de la Guerra Cibernética– Rodrigo D. Rodríguez Angulo- Documento de Trabajo Nº 103, Buenos Aires, Junio del 2012, CEID- Rodríguez Angulo es Profesor de la Universidad de Ciencias Informáticas de Cuba (UCIS)

(2) Naturaleza Geopolítica del BiG Data, Mario González Arencibia, http://publicaciones.uci.cu, volumen 14 nº 2, febrero 2021 Bibliografía Consultada:
Operación Peter Pan: Delfín Xiqués Cuitiño, 24 de diciembre del 2020, archivo@granma.cu
Operación Mangosta:www.ecured.cu

Operación Verdad: Primera Gran Denuncia de las campañas de mentiras contra Cuba… Pedro Ríoseco | internet@granma.cu, 21 de enero de 2021

El uso de la Informática y la Cibernética en las guerras modernas– Ezequiel Martínez Justiz Vol. 8 Núm. 3 (2015)– publicado el 27 de mayo del 2019- publicaciones. uci.cu

Inteligencia Artificial y Big Data como Instrumentos Políticos–  Mario González Arencibia- Dagmaris Martínez CarderoVol. 8 Núm. 3 (2015), publicado 14 de mayo 2020, publicaciones. uci.cu

Ciencia y Tecnología para la Guerra. La Guerra de Cuarta Generación. Su impacto Social– Rodrigo Desiderio Rodríguez Angulo- Vol. 8 Núm. 3 (2015)– publicado 27 de septiembre del 2015- publicaciones.uci.cu

Rinden homenaje a Antonio Maceo, a 125 años de su caída en combate

Cuba Historia

Roberto Garaycoa Martínez – Cubadebate – Video: Canal Caribe / TV Cubana.- Este 7 de diciembre, en el Mausoleo “El Cacahual”, lugar donde reposan los restos de valerosos combatientes por la libertad de Cuba se rinde homenaje al Mayor General Antonio Maceo Grajales y a al joven Panchito Gómez Toro al cumplirse el 125 aniversario de su caída en combate. Además se conmemorarse el 32 aniversario de la Operación Tributo.


Homenaje a Maceo, a 125 años de su caída en combate

En El Cacahual se reafirmó la convicción de los cubanos de no dar cabida a mercenarios y traidores en esta tierra heroica

Yenia Silva Correa – Granma.- Porque la Revolución no olvida a quienes por ella vertieron su sangre y realizaron la mayor entrega: su vida, ofrendas florales del General de Ejército Raúl Castro Ruz, y del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fueron depositadas este 7 de diciembre ante el panteón de los internacionalistas, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de la ciudad de Santiago de Cuba.

Para reverenciar el regreso, hace 32 años en la Operación Tributo, de los restos de sus héroes y mártires en misiones internacionalistas; los 87 años del natalicio del inolvidable Frank País García, y el aniversario 125 de la caída en combate del Mayor General Antonio Maceo Grajales, también fueron depositadas, en presencia del miembro del Secretariado del Comité Central y primer secretario del Partido en la provincia, José Ramón Monteagudo Ruiz, las ofrendas enviadas por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández; la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, el pueblo de Cuba, y los familiares de los caídos.

Previamente, en acto solemne, el integrante del Buró Ejecutivo del Partido en el territorio, Eudis Manuel Yeja Fernández, dijo que Maceo, Panchito Gómez Toro, Frank y nuestros internacionalistas representan hoy símbolos imperecederos en los retos, el duro trabajo y la convicción de defender la Patria.

Como es tradicional, a la flor con que amaneció cada caído en su nicho se unieron las llevadas por los familiares, quienes fueron saludados por la dirección de la provincia, y luego rememoraron el amor por los suyos.

También en El Cacahual fueron colocadas ofrendas florales y tuvo lugar un acto político y ceremonia militar, presidido por el Héroe de la República de Cuba y viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, general de Cuerpo de Ejército Joaquín Quintas Solá, donde se reafirmó la convicción de los cubanos de no dar cabida a mercenarios y traidores.

Joel Queipo Ruiz, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y jefe de su departamento Económico, recordó al jefe militar extraordinario y revolucionario de pensamiento profundo que fue Antonio Maceo, sus más de 800 acciones combativas y 26 heridas en combate.

En el acto conmemorativo participaron, además, Rogelio Polanco Fuentes, miembro del Secretariado del Comité Central; Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Comité Provincial del Partido en La Habana; jefes principales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior; y el cuerpo diplomático militar acreditado en la Isla.

Tributo de Raúl y Díaz-Canel a los héroes y mártires eternos

A Antonio Maceo, Frank País y los internacionalistas caídos estuvo dedicado el homenaje

Eduardo Palomares Calderón

Germán Veloz Placencia

Diario Granma

SANTIAGO DE CUBA.—En tan memorable fecha para la Patria, este 7 de diciembre la Ciudad Heroica reverenció el regreso, hace 32 años en la Operación Tributo, de los restos de sus héroes y mártires en misiones internacionalistas; los 87 años del natalicio del inolvidable Frank País García; y el aniversario 125 de la caída en combate del Mayor General Antonio Maceo Grajales.

Ante el panteón de los internacionalistas quedaron depositadas las ofrendas florales en homenaje del General de Ejército Raúl Castro Ruz, y el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en presencia del miembro del Secretariado del Comité Central y su Primer Secretario en la provincia, José Ramón Monteagudo Ruiz.

En el propio sitio fueron colocadas, también, las enviadas por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández; la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, el pueblo de Cuba, y los familiares de los caídos, en ceremonia acompañada, además, por el vicegobernador en la provincia, Manuel Falcón Hernández.

Previamente, en acto con motivo de estas efemérides el integrante del Buró Ejecutivo del Partido en el territorio, Eudis Manuel Yeja Fernández, dijo que Maceo, Panchito Gómez Toro (su ayudante inmolado a su lado), Frank y nuestros internacionalistas, representan hoy símbolos imperecederos en los retos, el duro trabajo y la convicción de defender la Patria de los cubanos dignos.

Como es tradicional, a la flor con que amaneció cada caído en su nicho se unieron las llevadas por los familiares, quienes fueron saludados por la dirección de la provincia, y luego rememoraron el amor por los suyos, como el dispensado por Olga Ramona a su hijo Pedro Hernández Salinas, o el de Silvia Savigne Vinent hacia su esposo Oscar Revilla Pérez.

Altar sagrado de la Patria, el cementerio patrimonial Santa Ifigenia acogió, igualmente, el homenaje al querido jefe de acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio, Frank País, a cuyo panteón familiar acudió Monteagudo Ruiz para depositarle en su nacimiento una ofrenda floral a nombre del pueblo de Cuba, así como las rosas rojas a título personal de los presentes.

Para el también hijo de esta tierra, Antonio Maceo Grajales, quien tras llevar la invasión de Oriente a Occidente cayera heroicamente en combate en San Pedro de Punta Brava, le fue dedicada, en la plaza de la Revolución que lleva su nombre, una corona de flores a título de los cubanos, al pie de la llama eterna prendida en su honor por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz hace 30 años.

Devoción de pueblo

Holguín.­ El compromiso de honrar por siempre a quienes no dudaron en ofrendar sus vidas en nombre de  los ideales patrios volvió a evidenciarse hoy al recordar los aniversario 125 de la muerte en Combate del Mayor General Antonio Maceo y  32 de la Operación Tributo, mediante la cual retornaron  a Cuba los restos de los combatientes internacionalistas caídos en el continente africano.

Devoción y respeto hubo de principio a fin en la marcha realizada en la capital provincial hasta el Panteón de los Caídos por la Defensa, en el cementerio de Mayabe, así como en la concentración realizada en este camposanto, con la asistencia de las principales autoridades políticas y del gobierno de la provincia, quienes también reverenciaron a los caídos con ofrendas florales.

El mismo gesto hermoso de depositar flores tuvo una elevada parte  de los presentes, con lo que se sumaron al homenaje de todos aquellos que llegaron a recordar a los seres queridos que asumieron con honra la lucha por la emancipación de pueblos hermanos.

Fue una mañana hermosa, con amplia presencia de jóvenes, entre ellos muchachas y muchachos orgullosos de vestir uniformes de Camilitos, de soldados de las FAR y del MININT, de alumnos de centros de la enseñanza media y universitaria, quienes  compartieron esos minutos de orgullo nacional con obreros, médicos, maestros y compatriotas en general que aman a esta tierra sagrada.