¿Quiénes quieren politizar el descontento?

Se empeñan en destruir lo que nos salva: la unidad del pueblo y sus instituciones

Autor: Enrique Ubieta Gómez | internet@granma.cu

Muchas manos y esfuerzos se han unido para acelerar la recuperación.
Muchas manos y esfuerzos se han unido para acelerar la recuperación. Foto: José M. Correa

No me van a confundir. No podrán confundir al pueblo de Cuba, que sabe distinguir entre una persona afectada sin la información necesaria, agobiada por el largo apagón (calor, comida en mal estado, niños pequeños en las casas) de quienes intentan aprovechar sus estados de ánimo, para enrumbarlos contra sí mismos, es decir, contra el proyecto social que los ampara.

Estuve allí el sábado, en Línea y F. Parecía ser una concentración espontánea de ciudadanos que reclamaban acción –es cierto que hay burócratas que entorpecen la comunicación y no se mueven según las necesidades del pueblo, sino por indicaciones con firma y cuño (un funcionario de una empresa, por ejemplo, se negó a prestar la grúa parqueada en su patio para mover unos troncos en la cuadra donde radica)–, pero hallé algo diferente.

Cierta prensa extranjera, ocupada en construir la imagen que el imperialismo necesita, había sido convocada. Era un síntoma que movía a sospecha, porque esta no suele acudir a los genuinos actos de protesta contra las agresiones imperiales o contra lo mal hecho.

En los bordes de la concentración era posible el diálogo: se exponían necesidades o inconformidades. Pero otros se negaban y tiraban los tanques de basura a la calle. Las cámaras se enfocaban en ellos. Allí, sin dilaciones, apareció la verdadera motivación de ese grupo: estamos contra el sistema, contra el Gobierno.

Cuando empezaron a gritar la palabra «libertad», en abstracto, según el código de procederes de la guerra suave, la concentración quedó físicamente dividida: atrás los más, desconcertados e inmóviles, los que venían a reclamar la pronta restauración de la electricidad. Los manipuladores cumplían malamente el encargo: politizar ante las cámaras el descontento.

NO ME DES MUELA, DAME LUZ

Las redes sociales, intencionadamente irreflexivas y superficiales, manejadas desde Miami (con sus repetidores en Cuba), cortan la comunicación: llenan el ciberespacio de mentiras y de explicaciones absurdas, e intoxican a los menos informados. «No dejes que te den muela, ¡que pongan la luz!», orientan; es decir, no escuches explicaciones, no admitas argumentos racionales.

Si rompes la comunicación, el diálogo, entorpeces la solución, limitas la participación popular. Muchas personas equivocaron el camino: «si formas bulla, te resuelven el problema».

Rememoro un caso concreto: en un barrio capitalino, desde horas tempranas de la mañana del sábado, las brigadas de Áreas Verdes podaron los árboles caídos y las ramas que se interponían, y junto a la Empresa de Comunales enviaron camiones, grúas y buldóceres para recoger los escombros.

Allí, «a pie de obra», estaban, como debe ser, funcionarios del Partido y del Gobierno. Algunos de ellos tampoco tenían ni luz ni agua, y hasta niños o personas encamadas en sus casas.

Ese trabajo era imprescindible para que los linieros entraran después. Se terminó tarde. Algunos vecinos colaboraron, otros distribuyeron café y agua. Pero un pequeño grupo se mantuvo aislado, observando.

Cuando los trabajadores y los funcionaron se retiraban, preguntaron cuándo, exactamente, vendría la luz. Ya los eléctricos avanzaban en cuadras cercanas al lugar, pero no era ni prudente ni honesto decir una hora: ellos sabían que se trabajaba sin descanso. Entonces, desoyendo la explicación y desconociendo el esfuerzo, amenazaron con salir a la calle a protestar. Algunas de esas personas estuvieron en Línea y f después. Pero esa noche, como estaba previsto de antemano, como se había explicado, fue restituida la luz.

CUANDO FIDEL ESTABA ESTO NO PASABA…

Cada mensaje tiene un destinatario concreto. Para los hombres y mujeres que entregaron sus años de vida a la Revolución, la figura de Fidel es sagrada. Pero esa afirmación es una construcción de laboratorio para confundir, dividir y obstaculizar la continuidad del proceso revolucionario.

Recuerdo cómo se ensalzaba la figura de Lenin en los primeros años de la Perestroika, y cómo dejaron de mencionarlo después, para luego derribar sus estatuas. O cómo los enemigos de Chávez empezaron a elogiarlo y a compararlo con los nuevos dirigentes, poco después de la muerte de aquel.

El propósito real –aunque algunos revolucionarios inconformes hayan adoptado con ingenuidad la frase– es descalificar a la actual dirección de la Revolución y negar la posibilidad de una continuidad de propósitos. La técnica de manual se llama «asesinato de la personalidad», y se aplica a los principales dirigentes, para impedir que conecten con las masas.

No solo Fidel es irrepetible (era, lo saben amigos y enemigos, un genio), también lo son las circunstancias históricas. Sin embargo, esa nueva dirección, formada junto a Fidel y a Raúl, es profundamente martiana y fidelista.

UN GOBIERNO REPRESOR, UN ESTADO FALLIDO

Manifestarse no es delito, pero obstruir la vía pública y derribar tanques de basura, sí. La policía acude al lugar, pero es el pueblo el que discute cara a cara con los que intentan politizar el descontento, usarlo para agendas propias.

Sí, es el pueblo el que acude al lugar y defiende la Revolución –con más legitimidad que los que la denigran, porque representan a la mayoría de los cubanos–, ocupen o no cargos públicos.

La mayoría de los revolucionarios que me acompañaban carecieron de agua y luz hasta el último día. Los que reciben dinero de grupos contrarrevolucionarios, ¿son el pueblo?, ¿pueden acaso presentarse como defensores del pueblo?

No se ubica de un lado al Gobierno, a las instituciones, y del otro al pueblo. Ese esquema solo intenta disfrazar la verdadera contradicción: de una parte, los que viven a costa del pueblo y lo manipulan con fines personales, y de la otra, los que defienden el sistema de justicia social que priorizará siempre el bienestar colectivo.

¿Represión? Ya que navegan por las redes sociales, ¿no ven el significado de esa palabra en Estados Unidos, en Europa, en América Latina? «No me interesa lo que pasa en otros países, solo me interesa el mío», respondió iracundo un joven que hablaba de libertad, y no supo explicarla cuando le pregunté por su significado.

No es admisible que se obvien deficiencias propias para hablar de males ajenos, pero es bueno recordarle a los que quieren un cambio de «sistema», lo que ocurre en la meca del capitalismo.

Porque quieren hacernos creer que Cuba es un Estado fallido, cuando fue el único país latinoamericano que creó sus propias vacunas contra la COVID-19 e inmunizó a toda su población con ciclos de refuerzo incluidos, a pesar del bloqueo; el único país en la historia que ha logrado resistir por más de 60 años un bloqueo criminal que pretende, precisamente, hacer que la gente se canse y prefiera el regreso de los dominadores, y que un huracán tan destructivo solo consiga arrebatarle la vida a tres ciudadanos, porque su Defensa Civil logra siempre evacuar a los pobladores más expuestos.

Y aunque sea muy lamentable, hay que decirlo: continúa el conteo de víctimas fatales en la Florida después del paso del huracán Ian (y la cifra de muertos ya supera los cien), y Joe Biden, el presidente del país más rico del mundo, declaró que «costará años revertir los daños causados por el huracán».

Un artículo publicado en The New York Times, el 23 de septiembre pasado, se refiere a Puerto Rico –¡una colonia de Estados Unidos!– en estos términos: «En el último año, los apagones, que a veces pueden llegar a durar días, se han convertido en parte de nuestra vida cotidiana. (…) Sin embargo, a pesar del pésimo servicio, las facturas de electricidad se han duplicado».

Por eso se empeñan en destruir lo que nos salva: la unidad del pueblo y sus instituciones, la que se evidenció durante la pandemia de la COVID-19, en el hotel Saratoga, o en el incendio de los tanques de petróleo en Matanzas.

Y esa unidad es posible porque no son partes contrapuestas, porque las instituciones de la Revolución son del pueblo y existen para el pueblo.

Cuba, el huracán y la palma

Por: Iroel Sánchez

En este artículo: BloqueoCiclónCubaDesastres NaturalesEstados UnidosGobiernoHuracánSociedad

Todos hemos sido afectados por el impacto del huracán Ian. Es comprensible la lógica irritación de quienes llevan varios días sin servicio eléctrico: la pérdida de alimentos o el llanto de un niño que no se duerme debido al calor no generan calma sino desesperación. Pero veo gente aprovechando las penurias eléctricas en Cuba para llamar a la violencia… de lejos.

Son los mismos que han llevado a un extremo violentísimo el ya violento bloqueo. Estarían felices de un muerto para convertirlo en bandera y llamar a la intervención militar que tanto desean. La mayoría de los cubanos no les hace caso pero puede haber quien les regale un grito con la consigna que quieren escuchar y les envíe el video para que moneticen sus sucios perfiles.

Sin embargo, no he visto un solo acto de violencia de las autoridades que han acudido contra quien ha expresado públicamente su irritación en estas difíciles circunstancias, algo que sería un tesoro con el que los enemigos de Cuba puedan justificar su odio.

Es la hora de la serenidad, de argumentar, explicar y comunicar, oportuna y pacientemente, también de saber diferenciar entre la protesta que surge de la falta de información en una situación tan difícil, de quien se presta como peón del veneno.

Tenemos organizaciones, delegados y Consejos populares para, al margen de la prensa y el mundo digital, hacer llegar la información oportuna a cada ciudadano, donde eso falla, fallamos, son gente ejemplar que sufre penurias al igual que todos pero necesitan que se les brinden datos y argumentos para hacer ese trabajo insustituible.

Como ellos, los cubanos buenos son más, muchos más y prevalecerán, como la palma enhiesta de Carlos Enríquez y Sindo Garay ante el viento de la dura tempestad.

Prevalecerán aún desde esta hora difícil. Son los que prefieren trabajar por el bien común, esos que vemos arrimando el hombro para dar luz, agua e higiene para todos.

(Tomado de La Pupila Insomne)

El bloqueo sigue siendo una flagrante y sistemática violación de los derechos humanos

El embajador cubano en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, Juan Antonio Quintanilla, calificó al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos como flagrante y sistemática violación de los derechos humanos

Autor: Redacción Internacional | internacionales@granma.cu

Juan Antonio Quintanilla
Foto: Cubaminrex

El embajador cubano en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, Juan Antonio Quintanilla, calificó al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos como flagrante y sistemática violación de los derechos humanos.

El diplomático realizó la denuncia en la continuación de las actividades de la sesión 51 del Consejo de Derechos Humanos, foro en el que rechazó el cerco impuesto al pueblo cubano por Washington desde hace más de 60 años, divulgó Cubaminrex.

En su intervención reafirmó el compromiso de la Isla con la realización y protección de todos los derechos humanos para todos, sin manipulación política, selectividad ni dobles raseros.

Según el sitio de la Cancillería cubana, Quintanilla también repudió la singularización de los Estados en materia de derechos humanos, y los ejercicios con motivaciones políticas en el marco del Consejo.

EEUU anuncia nuevas sanciones contra funcionarios de Cuba

Contra Cuba Bloqueo

El secretario norteamericano de Estado, Antony Blinken. Foto: Prensa Latina.


Washington, 16 jun (Prensa Latina) Estados Unidos anunció hoy restricciones de visa para cinco funcionarios cubanos como parte de su hostil política de sanciones a la isla, unida al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, comunicó este jueves mediante un comunicado que de conformidad con la Proclamación Presidencial 5377 cinco empleados del gobierno cubano tienen prohibida la entrada al territorio estadounidense.

Aunque no precisó quiénes son los sancionados, el jefe de la diplomacia de Washington informó que esa medida va dirigida a quienes en su opinión niegan a los cubanos derechos humanos básicos y libertades fundamentales y están relacionadas con las sentencias a los implicados en los disturbios ocurridos en julio pasado.

Con penalizaciones de ese tipo, el gobierno norteamericano pretende “apoyar al pueblo cubano”, como señaló Blinken, quien no mencionó el bloqueo estadounidense como una de las causas de la situación económica del país caribeño.

En enero de este año y en noviembre de 2021, el Departamento de Estado adoptó medidas similares contra funcionarios del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias a quienes también aplicó restricciones de visa a raíz de lo ocurrido el 11 de julio de 2021.

Ese día ocurrieron disturbios en varios puntos de Cuba que atentaron contra el orden constitucional y la estabilidad del Estado.

La Fiscalía General de la República de Cuba divulgó esta semana que hasta ahora 381 personas fueron sancionadas por delitos de sedición, sabotaje, robo con fuerza, violencia, atentado, desacato y desórdenes públicos en los sucesos ocurridos el verano pasado en la isla.

Según autoridades de la nación caribeña, esas acciones fueron alentadas desde el exterior a partir de la aplicación de estrategias de la llamada guerra no convencional y resultado del reforzamiento de las medidas coercitivas de Estados Unidos contra la isla en medio de la pandemia de Covid-19.

Respecto a las sanciones contra funcionarios, Cuba considera que forman parte de la escalada agresiva impulsada desde la Casa Blanca.

La hipocresía del gobierno estadounidense no tiene límite con respecto a Cuba, aseguró este jueves en Twitter el vicecanciller de la mayor de las Antillas, Carlos Fernández de Cossio.

Las «sanciones» anunciadas hoy son, como el bloqueo económico, las herramientas de un matón, empeñado en doblegar la voluntad política del pueblo cubano, expresó el diplomático de la mayor de las Antillas.

Cuba, los cínicos y el rostro del bloqueo

Opinión

Calle de La Habana | Foto: ansalmo_juvaga en Pixabay.


El pueblo cubano en la actualidad tiene problemas para acceder a algunos medicamentos ante la dificultad impuesta por el Bloqueo recrudecido por Donald Trump -que hasta el momento mantiene Joe Biden en su integridad- para obtener las materias primas imprescindibles para su elaboración, habida cuenta de que Cuba -vetada para comerciar con los grandes laboratorios y multinacionales del medicamento-, gracias a la investigación y el impulso a la biotecnología, ha sido capaz de disponer de un cuadro básico de medicamentos de elaboración propia que se acerca al 70%, otra proeza al alcance de muy pocos.

Miguel Ángel Santos Genero* – Diario 16

* Secretario General de FACUA (1982-2007) Secretario de Relaciones Institucionales de CCOO de Sevilla (2008-2017)

Los innumerables viajes a Cuba relacionados con diversos proyectos de colaboración, de turismo o familiar, efectuados casi ininterrumpidamente desde 1996, me habían permitido conocer suficientemente bien la realidad del país. Sus indudables logros, sus enormes capacidades, sus dignas aspiraciones; también sus déficits y debilidades, y muy especialmente de las dificultades a las que tiene  que enfrentarse permanentemente como consecuencia del implacable Bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace más de 60 años tiene que soportar por obra y gracia de los distintos gobiernos de los EEUU.

Mi estancia permanente en Cuba con mi familia desde hace ya casi cinco meses  no ha hecho más que confirmar mis ya consolidadas apreciaciones. Para ser claro; la grandeza de Cuba es tan luminosa y exuberante, que ni siquiera las interminables y radicales campañas de todo tipo en su contra han conseguido torcer la simpatía y admiración que muchos pueblos y ciudadanos del mundo sienten por ella. En mi caso sólo puedo decir que, si cabe, cada día que pasa ésta crece y se intensifica.  

No me lo tiene que contar nadie; vivo en un pueblecito alejado de la gran ciudad, en el que con motivo de la COVID-19 recibimos desde la llegada atención médica personalizada en nuestro domicilio, visitas periódicas del médico de familia que ponen de manifiesto la valía de su atención primaria, y una atención pediátrica hospitalaria, que también hemos necesitado, a la altura de cualquier país del llamado primer mundo. Los  inconvenientes existentes, exclusivamente de carácter material, son por mucho que se empeñen en negar los declarados enemigos de este digno país, como consecuencia fundamentalmente de lo que sólo puede calificarse como criminal Bloqueo.

Los cínicos tampoco sienten pudor alguno en negarlo, pero sólo un país preñado de humanismo, en el que la prioridad es preservar la salud de sus ciudadanos, es capaz a pesar de esas extraordinarias limitaciones materiales de sacar tres vacunas y dos candidatos vacunales e inmunizar a su población en tiempo récord, incluidos los menores a partir de dos años; algo que no se improvisa sino que es el resultado de muchos años de esfuerzo y una decidida política orientada a garantizar ese derecho humano fundamental. Invito a investigar los índices de mortalidad por la COVID-19 en todo el mundo, así como el de vacunados, y podrá comprobarse fácilmente que se trata de una proeza al alcance de muy pocos países; sí, una extraordinaria proeza.

Y qué decir de la importante cooperación médica brindada por Cuba en medio de la pandemia, en la que ha prestado su apoyo en 42 países, con 58 brigadas médicas, cuyos integrantes se sumaron a los más de 28.000 profesionales de la Salud que ya estaban presentes en 59 países. Tráfico de personas y explotación laboral le llaman los cínicos, sin entender siquiera que existe una maravillosa palabra en el diccionario que al parecer ellos nunca han practicado, los mismos que aplaudían cuando en el peor momento de la pandemia negaron a Cuba el oxígeno que necesitaba.     

Por las mañanas veo a mi hijo de diez años partir solo y cruzarse con otros niños camino de sus respectivas escuelas -la sensación de seguridad es plena-, a los que se les garantiza una educación a la altura de un país  que erradicó el analfabetismo en sólo unos meses y que lo situó entre los países más instruidos y cultos del mundo. Una educación universal y totalmente gratuita desde preescolar hasta la finalización de la carrera universitaria. Aunque los cínicos lo ocultan, e incluso algunos tienen el atrevimiento de negarlo, es necesario recordar que un año antes del triunfo de la Revolución un 77% de la población era analfabeta.

He disfrutado, igualmente, de una Feria del Libro que deja bien claro la apuesta de este país por promocionar la cultura y facilitar el acceso de todo el pueblo a un bien tan preciado como es el libro. A precios al alcance de todos, las colas de niños, jóvenes y adultos en las librerías y espacios habilitados son dignas de mención; colas invisibles para los cínicos.

Veo también, no me lo cuentan, a un pueblo que se siente bien protegido ante los riesgos naturales que pueden producirse, sean estos huracanes, terremotos, severas sequías, entre otros; fruto de un eficaz sistema de prevención vigente desde 1986 que hace que el mundo se pregunte por qué ante el paso de un ciclón tropical se producen tantas muertes en países alrededor de Cuba y sin embargo aquí no. Los autodenominados “patria y vida” también lo negarán, pero eso no ocurre por casualidad, sino que es fruto de un país que tampoco en esto improvisa, ni juega con la vida de la ciudadanía  y que con muchas dificultades dedica ingentes recursos humanos, materiales y financieros para evitar el mayor impacto a las personas e instalaciones.

El rostro humano del Bloqueo

Pero es indudable que el cruel Bloqueo que EEUU ejerce contra Cuba tiene rostro humano y hace mucho daño al pueblo cubano; más aún cuando los efectos de la crisis económica derivada de la pandemia y ahora la guerra en Ucrania, está teniendo un fuerte impacto en todo el planeta. ¿Cómo negarlo?

Veo a un pueblo que pasa trabajo para desplazarse de un lugar a otro por las condiciones de un transporte deficiente, castigado para la obtención de piezas de repuesto y en ocasiones limitado para el acceso al combustible; un pueblo que en las últimas semanas tiene que soportar en no pocas ocasiones el corte del suministro eléctrico, igualmente afectado por el laberinto que hay que atravesar para conseguir piezas para la reparación de termoeléctricas que llevan años en activo o para disponer del combustible necesario.

Veo un pueblo que a veces tiene que soportar largas colas para la compra o uso de algunos servicios -más o menos como por ejemplo estamos viendo en España ante las entidades bancarias- sólo que en Cuba no está motivado por la reducción de plantillas para la obtención de mayores beneficios, sino para garantizar un reparto lo más equitativo posible de la canasta básica que a precios muy módicos permite sostener una parte de la alimentación de los ciudadanos; o padeciendo los efectos perversos de la inflación que con carácter generalizado está azotando a todo el mundo.

Veo un pueblo que en la actualidad tiene problemas para acceder a algunos medicamentos ante la dificultad impuesta por el Bloqueo recrudecido por Donald Trump -que hasta el momento mantiene Joe Biden en su integridad- para obtener las materias primas imprescindibles para su elaboración, habida cuenta de que Cuba -vetada para comerciar con los grandes laboratorios y multinacionales del medicamento-, gracias a la investigación y el impulso a la biotecnología, ha sido capaz de disponer de un cuadro básico de medicamentos de elaboración propia que se acerca al 70%, otra proeza al alcance de muy pocos.

Pero no veo por ningún sitio desahucios, colas del hambre, niños abandonados a su suerte, analfabetismo, desatención médica, precariedad laboral, violencia armada y otros flagelos propios o importados por el capitalismo depredador y deshumanizado. 

Veo por el contrario un pueblo digno, solidario y alegre, que se crece ante las adversidades. Muy informado y crítico, conocedor del extraordinario valor de todo cuanto posee -material e intangible-, que es mucho a pesar del Bloqueo, y sobre todo muy consciente de que tendrán que seguir adelante, con mucho esfuerzo y creatividad, por sus propios medios. Y a un gobierno sumamente autocrítico, que reconoce errores y toma medidas para superarlos; que se dirige al pueblo con absoluta claridad y transparencia; que estimula la crítica y se empeña denodadamente por facilitar la participación popular. Baste como ejemplo de esto último el proceso para la aprobación el nuevo Código de las Familias, que situará a Cuba a la vanguardia del mundo en esta materia, o en la actualización de otras leyes que vienen a reforzar la institucionalidad del país.

Sólo así puede entenderse que un pueblo culto y con este capital humano siga comprometido muy mayoritariamente con la Revolución; lo vi con la impresionante movilización el 1º de Mayo en cada rincón del país, y aunque lo nieguen los cínicos, lo veo todos los días. Estoy firmemente convencido que quienes quieren ocultar esta realidad tienen en el fondo un miedo atroz a que pueda demostrarse que otra forma más humana de dirigir el mundo es posible.

«Carta en defensa de la soberanía de Cuba»: denuncian que el Parlamento Europeo sea podio propagandístico para el bloqueo y la violación masiva de DDHH del pueblo cubano

Emigración

Esta es una carta enviada (en castellano e inglés) por la Asociación de Cubanos y Cubanas en Cataluña «José Martí» a la Sra Roberta Metsola (Presidenta del Parlamento Europeo), el Sr. Alessandro Chiocchetti (Jefe de Gabinete de la Presidenta del Parlamento Europeo) y la Sra. Alina-Oana Simion (Asistente del Jefe de Gabinete).


CARTA EN DEFENSA DE LA SOBERANÍA DE CUBA

Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

Nuevamente, la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adoptó la propuesta de Cuba: la Resolución «Necesidad de poner fin al bloqueo económico comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba». Así, queda inscrita formalmente en el programa provisional del 77 período ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se retoma el calendario tradicional anual de presentación de dicha Resolución.

Una Resolución que lleva vigésimo novena ocasiones, con votación mayoritaria condenando esa política de estrangulamiento económico al pueblo cubano, impuesta por las administraciones de Estados Unidos, y que hoy día persisten en mantenerla.

Recientemente, la administración de Joseph Biden ha adoptado tímidas medidas que dan la apariencia de reducir las restricciones contra Cuba. No han sido por humanismo hacia el pueblo cubano, sino una maniobra forzada, tratando de disminuir las tensiones en la región, frente al total descalabro de la Cumbre de las Américas, de la cual Cuba fue arbitrariamente excluida.

Hay mucho sadismo en aparentar flexibilización, mientras se alienta a grupúsculos de cubanos desarraigados, que hacen de sus actividades contra Cuba, todo un negocio de mercenarismo y buscan crear en Europa un epicentro de actividades de sucia propaganda.

Arropados por la derecha y la ultra derecha europarlamentaria, se ha acogido la convocatoria de usar el Parlamento Europeo como podio propagandístico, para mentir sobre la realidad cubana; olvidando que es un acto de injerencia y, a su vez, de servilismo a intereses imperialistas de colonización: quieren regresar a Cuba a antes de 1959, a la época de gobiernos de turnos, represión y entreguismo, casinos de juego controlados por la mafia, prostitución y subyugación a los intereses de Estados Unidos.

El promotor de dicho evento en el europarlamento, el Sr. Leo Juvier-Hendrick, consta de un amplio expediente de incitación al odio, estimulación de actos de violencia contra instituciones oficiales cubanas y pronunciamientos a favor de una intervención militar, entre otras que conlleven a romper los Acuerdos de Diálogos Políticos y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba.

¿Si desde el Parlamento Europeo se dice que se promueven los derechos humanos, cómo se le abre la puerta a este tipo de personajes que incitan a violar los derechos del pueblo cubano?

Dejamos claro, como cubanas y cubanos residentes en el Estado español, país miembro de la Unión Europea, que ni este señor ni las argucias usadas para agredir a Cuba nos representan.

Abogamos por el diálogo respetuoso, la cooperación en igualdad de condiciones y todo aquello que enriquezca el camino de paz. Por ello, demandamos al Parlamento Europeo, que no se preste de escenario para maniobras de agresión, injerencia y violación del derecho soberano del pueblo cubano a trazar su propio camino.

Cuba no está sola, cuenta con cubanas y cubanos, dentro y fuera de la Isla, que la amamos y defendemos a ultranza, para mantener su independencia y libertad. Así mismo, Cuba cuenta con el respeto de todos los pueblos del mundo, que se lo ha ganado por su historia de resistencia y su carácter profundamente solidario y humanista.

¡No más bloqueo a Cuba!

¡No más sucias maniobras contra Cuba!

Saludos cordiales

LETTER FOR DEFENDING CUBA SOVEREIGNTY

Once again, the United Nations General Assembly (UNGA) adopted Cuba’s proposal: the Resolution «Need to end the economic, commercial and financial blockade imposed by the United States of America against Cuba.» Thus, it is formally inscribed in the provisional agenda of the 77th regular session of the United Nations General Assembly, where the traditional annual calendar for the presentation of said Resolution is resumed.

A resolution that has been condemned on twenty nine occasions, with a majority vote. The administrations of the United States persist today in maintaining this policy of economic strangulation of the Cuban people.

Recently, the administration of Joseph Biden has adopted timid measures that give the appearance of reducing the restrictions against Cuba. They have not been out of humanism towards the Cuban people, but rather a forced maneuver, trying to reduce tensions in the region, in the face of the total collapse of the Summit of the Americas, from which Cuba was arbitrarily excluded.

There is a lot of sadism in appearing to be more flexible, while encouraging small groups of uprooted Cubans, who turn their activities against Cuba into a mercenary business and look for creating an epicenter of dirty propaganda activities in Europe.

Supported by the right and ultra-right in the European Parliament, the call to use the European Parliament as a propaganda podium, to lie about the Cuban reality, has been accepted; forgetting that it is an act of interference and, in turn, of servility to imperialist colonization interests: they want to return Cuba to before 1959, to the time of rotating governments, repression and surrender, gambling casinos controlled by the mafia, prostitution and subjugation to the interests of the United States.

The promoter of said event in the European Parliament, Mr. Leo Juvier-Hendrick, has an extensive record of inciting hatred, encouraging acts of violence against official Cuban institutions and pronouncements in favor of a military intervention, among others that lead to break the Political Dialogue and Cooperation Agreements between the European Union and Cuba.

If the European Parliament promotes human rights, how do you open the door to this type of character who only incites to violate the rights of the Cuban people?

We make it clear, as Cubans residing in the Spanish State (country member of the European Union) that neither this man nor the tricks used to attack Cuba represent us.

We advocate respectful dialogue, cooperation on equal terms and everything that enriches the path of peace. For this reason, we demand that the European Parliament not provide itself as the stage for maneuvers of aggression, interference and violation of the sovereign right of the Cuban people to trace their own path.

Cuba is not alone, it has Cuban men and women, inside and outside the Island, who love it and defend it unconditionally, to maintain its independence and freedom. Likewise, Cuba has the respect of all the peoples of the world, which it has earned for its history of resistance and its deeply supportive and humanistic character.

No more blockade on Cuba!

No more dirty maneuvers against Cuba!

Best Regards

Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

«Que el pueblo cubano haga en la nación lo que decida sin intervención de EEUU»: El Necio entrevista en exclusiva a Carlos Lazo, líder de Puentes de Amor

Emigración

El Necio.- El profesor Carlos Lazo responde las preguntas que han estado manejándose en las redes sociales sobre él y su activismo. Entrevista exclusiva.

Polémica y contradicciones en convocatoria a la IX Cumbre de las Américas

Contra Cuba América Latina Bloqueo

Washington observa cómo su capacidad de poder geopolítico y autoridad simbólica continúa deteriorándose (Foto: Oliver Contreras / Bloomberg)


El camino a la IX edición de la Cumbre de las Américas, a desarrollarse en la ciudad de Los Ángeles (California, EEUU) la segunda semana de junio, ha representado un punto de fricción diplomático de primer orden entre Washington y varios países latinoamericanos y caribeños durante los últimos días.

Choque de trenes

La polémica inició con una declaración del secretario de asuntos del hemisferio occidental de EEUU, Brian Nichols, a principios de este mes. El funcionario diplomático, entrevistado por NTN24, subrayó que no se espera la presencia de Nicaragua, Cuba y Venezuela en la cumbre, en vista de que «no respetan la Carta Democrática de las Américas», razón por la cual los tres países del ALBA resultarían excluidos unilateralmente de la cita.

Días después, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mostró su disconformidad con la decisión y condicionó su presencia a la invitación de los tres gobiernos latinoamericanos. Luego, saliendo al paso a lo dicho por AMLO, la portavoz de la Casa Blanca, Jean Psaki, intentó matizar las declaraciones de Nichols afirmando que todavía «no se han tomado decisiones finales» con respecto a las invitaciones.

Al acto de protesta se ha sumado el gobierno boliviano de Luis Arce y los países caribeños de la Caricom. Según el embajador de Antigua y Barbuda en Estados Unidos, Ronald Sanders, la exclusión unilateral de los países señalados provocará que los 14 países nucleados en la organización intergubernamental no asistan a la cumbre.

Recientemente también la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, manifestó una postura en esta misma línea, al igual que el mandatario argentino Alberto Fernández.

Si bien Psaki parecía dejar la puerta abierta a una posible revisión de las exclusiones, el lobby de la Florida, cuya influencia es decisiva en la configuración de la política exterior coercitiva de Estados Unidos hacia el corazón del eje ALBA, puso un límite a cualquier consideración.

Cálculo electoral

El primer marcaje a presión vino de la mano del senador republicano por Florida, Rick Scott, con el siguiente mensaje, hablando a nombre de Marco Rubio y compañía:

«No deberíamos estar invitando a personas que no creen en los derechos humanos, que no creen en la democracia, que no creen en cuidar a sus propios ciudadanos y claramente el régimen cubano, el régimen de Maduro, el régimen de Ortega no deberían ser invitados».

La narrativa fue secundada por el empresario de medios nicaragüense Carlos Chamorro y por los emisarios de Juan Guaidó en Estados Unidos, en un claro revés a los puntos suspensivos de Psaki.

Las elecciones de medio término a celebrarse en noviembre de este año, en la cual se renovará un tercio del Senado y un número importante de escaños en la Cámara de Representantes, también influye en el paisaje más amplio de la polémica. La coyuntura de inflación galopante y encarecimiento de los combustibles, y también la catástrofe geopolítica y militar en Afganistán, proyectan un resultado favorable a los republicanos, que disolvería la mayoría demócrata en ambas cámaras.

La Florida puede volver a ser decisiva en el mapa general de las preferencias electorales a mediano plazo, ya que el Partido Republicano consolidó un sólido caudal de votos en las pasadas elecciones presidenciales en dicho estado gracias a la retórica belicista de Trump hacia América Latina.

Además, estas elecciones de medio término se proyectan como una especie de referéndum de aprobación sobre el mandato de Biden, entrampado en una crisis económica de alto voltaje y en una conflictividad geopolítica en ascenso con Rusia y China.

En este contexto, la invitación de Nicaragua, Cuba y Venezuela a la Cumbre de las Américas podría significar endurecer la retórica anti-Biden en Florida, a quien presentarán como cómplice de las supuestas «dictaduras» de la región.

Antecedente

Esta no es la primera vez que la exclusión de países latinoamericanos da paso a una protesta contundente en el continente y específicamente desde el ALBA.

En 2012, en medio de los preparativos para la VI Cumbre de las Américas, la exclusión de Cuba por parte de la administración Obama generó una respuesta diplomática encabezada por los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa, dirigida a Washington.

Los mandatarios, enviando una señal de fuerza de común acuerdo dentro del ALBA, se negaron a participar en la cumbre como una medida de presión para facilitar la invitación de Cuba. Finalmente, fueron cuatro los presidentes que no acudieron a la cita en Cartagena de Indias: Hugo Chávez, Rafael Correa, Daniel Ortega y Michel Martelly de Haití.

Contradicciones

En una línea retórica poco modificada desde sus inicios, la IX Cumbre de las Américas, bajo el lema «Construyendo un futuro sostenible, resiliente y equitativo», se plantea como un espacio para abordar «la democracia, las libertades fundamentales, la dignidad del trabajo y la libre empresa», según indica el Departamento de Estado.

Contradictoriamente, estos cuatro ejes temáticos, integrados a la cosmovisión neoliberal estadounidense, son continuamente irrespetados en el marco de la ofensiva de guerra híbrida de Washington contra Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Y es que la estrategia combinada de «sanciones» coercitivas, golpes blandos y desestabilización encubierta mediante ONG y medios de comunicación financiados por los brazos civiles de la CIA (NED, USAID, Open Society Foundation, etc.) afecta justamente los «valores liberales» que dice defender la Cumbre.

Resulta paradójico que Estados Unidos presente esta Cumbre como un espacio para discutir y defender la democracia, cuando al mismo tiempo, de forma unilateral y sin ninguna discusión previa, se restringe la participación de actores regionales por haber elegidos modelos de desarrollo y sistemas políticos propios.

El mismo principio puede aplicarse al concepto «libertad de empresa»: las medidas punitivas en forma de «sanciones», embargos y presiones económicas diversas contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, precisamente han impedido el comercio en condiciones normales y la libertad de las empresas para hacer negocios con estos países debido a la dinámica persecutoria del Departamento del Tesoro estadounidense.

Mínima caracterización

Como tal, la Cumbre de las Américas es un foro no vinculante adscrito al sistema interamericano marca OEA. Desde su nacimiento en 1994, durante la presidencia de Bill Clinton, se ha enfocado principalmente hacia temas de inversión y comercio, ofreciendo un espacio de articulación informal entre lobbys empresariales y gobiernos del continente afiliados la agenda neoliberal de los tratados de libre comercio.

En sus últimas ediciones, la Cumbre de las Américas ha ido perdiendo perfil y protagonismo, al punto de no poder llegar a una declaración final conjunta que refleje consensos mínimos, por más retóricos y abstractos que éstos sean.

La irrelevancia del foro diplomático patrocinado por Washington ha relegado su perfil a una esfera estrictamente simbólica: es una oportunidad para que Estados Unidos muestre fuerza, poder de convocatoria y hegemonía narrativa en el escenario latinoamericano, pero a la luz de los movimientos actuales, incluso esa apuesta en el plano propagandístico está en tela de juicio.

Consecuencias geopolíticas

Si bien sobre la Cumbre pesa esta atmósfera de intrascendencia, el movimiento de reclamo diplomático a escala continental es significativo en términos geopolíticos.

Washington luce entrampado entre dos opciones con consecuencias negativas: resistirse a ceder y hacer la IX Cumbre con representaciones de segundo nivel que le restarán perfil internacional a la convocatoria, o admitir a los países excluidos, lo que traería consigo la furia del lobby de la Florida (con un evidente costo electoral) y el colapso definitivo de la pantomima del «proyecto Guaidó».

Con respecto a Venezuela, la paradoja es crítica. Una invitación formal al país implicaría reconocer oficialmente a Nicolás Maduro como Jefe de estado y, además, obligaría a revertir la ilegal orden de captura en su contra emitida en 2020, ya que el foro se desarrollará en territorio estadounidense.

En lo inmediato, Washington observa cómo su capacidad de poder geopolítico y autoridad simbólica continúa deteriorándose, en tanto ha quedado en desventaja frente al cuestionamiento abierto de una importante cantidad de países.

Es un signo de que la apuesta por retomar la idea neocolonial del «patio trasero» vive su peor momento. Mientras tanto, nuevos actores internacionales emergentes como China, continúan ganando terreno al brindar opciones sanas de articulación geoestratégica desde el comercio, las inversiones y los planes de infraestructura, lo cual exhibe a Washington como un referente despótico, egocéntrico y excesivamente politizado.

Este episodio también marca un vuelco importante, escasamente comentado en las últimas horas: esto representa una circunstancia clave para que algunos Estados reanuden los lazos de solidaridad política y diplomática con Venezuela, tras años de distanciamiento y colaboracionismo pasivo (en el «mejor» de los casos) con la ofensiva de acoso estadounidense.

De la retórica de Trump a la ofensiva de Biden contra Cuba

Contra Cuba Opinión Bloqueo

Gustavo Veiga – Página 12 – Foto: Página 12 / AFP.- La ofensiva contra Cuba recrudece en estas horas con el gobierno de Joe Biden. La retórica amenazante de Donald Trump abrió paso a políticas de Estados Unidos más agresivas y sostenidas que hoy están a la vista.


La exclusión de la isla en la próxima Cumbre de las Américas. El intento de expulsarla del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. La inyección de cientos de miles de dólares para cambiar su sistema político y económico por agencias como la CIA, NED y USAID. La persistente negativa a cumplir con las cuotas de visas ya acordadas para cubanos que deben tramitarlas en Guyana. El apoyo de Washington a cualquier tipo de expresión artística disidente con fondos gubernamentales, un caso curioso ya que EE.UU no tiene ministerio de Cultura. Un combo de injerencias en esta época de guerra 2.0 al que se agrega una novedosa tesis sobre los problemas que afectan a la mayor de las Antillas. Hay ONG que operan desde Miami y dicen que existe un “bloqueo interno”, pero del Estado cubano a su población y no de Washington a La Habana que, como se sabe, rige hace poco más de sesenta años.

La campaña de medidas simultáneas para rendir a Cuba por la fuerza – algo que se probó ineficaz durante 63 años de Revolución – continúa con prisa y sin pausa desde que llegó Biden a la Casa Blanca. En el campo diplomático, el subsecretario de Estado Brian Nichols confirmó el 2 de mayo que el gobierno de La Habana, pero además los de Venezuela y Nicaragua, no serán invitados a la IX Cumbre de las Américas programada entre el 8 Y 10 de junio próximo en Los Ángeles. El argumento que esgrimió es que “no respetan la carta democrática”.

Cuba replicó en la voz de su canciller, Bruno Rodríguez Parrilla: “Sobre democracia poco podrá exhibir el gobierno de Estados Unidos en esa Cumbre incompleta”. Las críticas a EE.UU también llegaron desde países con mucho peso en la región. El presidente de México, Manuel López Obrador, le pidió a Biden que invitara a “todos los pueblos de América”. No hubo caso.

Las sanciones unilaterales propuestas por organizaciones de la sociedad civil, y ejecutadas por el gobierno de Estados Unidos después, tampoco son originales. Al bloqueo que se extiende hace seis décadas, sistemáticamente rechazado por una abrumadora mayoría de países en votaciones de Naciones Unidas – con la excepción de EE.UU y su socio, el estado de Israel-, se suma ahora la intención de expulsar a Cuba del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, lugar al que llegó junto a Rusia, China y Pakistán en 2020.

Este propósito venía madurando y tomó impulso en julio de 2021. Una comitiva de las organizaciones Cuba Decide y el Centro para una Cuba Libre se reunió en Washington con Juan González, director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad. Los activistas que proponen desestabilizar a la isla desde Miami, John Suárez, Rosa María Payá y el cantante Jen Carlos Canela, fueron recibidos por el funcionario.

Le pidieron a González que “denuncie al gobierno cubano en los foros internacionales, que aplique sanciones a individuos y sus familiares en la isla, que inste a Europa y a los demás países a copiarlos, que planifique el acceso a Internet del pueblo cubano y que someta todas las opciones a discusión”, entre otras iniciativas. El director del Consejo Nacional de Seguridad les recordó palabras del presidente Biden sobre las protestas del 2021 en la isla: “Son el resultado directo de un gobierno comunista fallido”.

La maniobra para intentar la expulsión de Cuba consistió en el envío de una carta a un puñado de presidentes y foros internacionales. La firmaron – aducen sus organizadores – “más de 600 personalidades” que respaldan la medida. Pero no dieron a conocer sus nombres. La solicitud fue entregada en el despacho de Biden, los primeros ministros de Canadá, Justin Trudeau y de Suecia, Magdalena Andersson, y también se la hicieron llegar a la Alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

Una fuente especializada en relaciones internacionales le dijo a este diario que la intención de expulsar a Cuba del Consejo de DDHH “no va a prosperar. La única que puede adoptar una medida así es la Asamblea de Naciones Unidas y es prácticamente imposible que tome una decisión de esas características. Las únicas dos veces que pasó algo semejante fue con Libia y ahora con Rusia después de que la propia Asamblea sacó una resolución diciendo que había violado el principio de no uso de la fuerza invadiendo a otro país. No creo seriamente que ningún estado tome esa bandera sencillamente porque perdería. No hay ninguna probabilidad”.

Las ONG de la diáspora cubana son tantas como las que promueve y financia Estados Unidos para que operen como ariete contra Cuba. Sin ese respaldo su incidencia sería relativa. El Foro Transatlántico por una Cuba Libre, liderado por John Suárez, sostiene sin disimulo que se debe “cambiar el actual sistema político y económico hacia la democracia y el estado de derecho”. Su propósito ignora la votación que se ratifica todos los años en Naciones Unidas. En ese ámbito Cuba impulsa resoluciones continuas contra el bloqueo unilateral de EEUU que repudia la comunidad internacional. La tesis del grupo que ahora pide la expulsión de La Habana del Consejo de DDHH sostiene lo contrario.

Dice que “los cubanos huyen de Cuba por el bloqueo económico interno impuesto por el régimen de la Isla que impide el desarrollo individual y la autosuficiencia económica, ya que los militares controlan los medios de producción y la economía…”. También responsabiliza al gobierno de Miguel Díaz Canel por la problemática migratoria que Estados Unidos no resuelve pese a las medidas draconianas que toma: “el régimen en estos momentos está utilizando a los miles de cubanos que huyen de la isla a través de vuelos a Nicaragua y otros países de Centroamérica para crear una crisis y provocar un cambio en la política norteamericana hacia Cuba”.

En la economía, los derechos Humanos, la migración, la cultura, EEUU apela a las más variadas estrategias para provocar en Cuba un cambio de gobierno. Eso que los estados independientes llaman injerencia. La carta magna con que se rige el estado cubano dice en el artículo 4: “El sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable. Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución”.

Por si quedaran dudas, el artículo 16 sostiene: “La República de Cuba basa las relaciones internacionales en el ejercicio de su soberanía y los principios antiimperialistas e internacionalistas, en función de los intereses del pueblo y, en consecuencia: a) reafirma que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier otro Estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresión, amenaza o coerción”.

Es apenas una parte de la Constitución actualizada y reformada el 10 de abril de 2019.

Cuba: jamás el bloqueo podrá poner de rodillas al pueblo cubano

Por Marco Velázquez Cristo

“¡Los flojos, respeten: los grandes, adelante! Esta es tarea de grandes”.

José Martí.

Sobre el cruel bloqueo que supera las seis décadas de haberlo impuesto EE.UU. a Cuba,  nunca será ocioso insistir en lo que ha significado y significa para el pueblo cubano en términos de sacrificios, carencias, y necesidad de posponer sueños colectivos e individuales. No podemos dejar que los verdaderos culpables de haber causado tanto daño y quienes le hacen el juego, construyan narrativas que lo justifiquen y acusen a las victimas de ser los responsables de todas sus desgracias.

El bloqueo ha sido el principal obstáculo para el desarrollo del país, y el genocidio más largo de la historia que se aplicado contra pueblo alguno.

En el contexto actual seudorevolucionarios disfrazados de “objetivos analistas” tratan de sembrar la duda sobre la capacidad de nuestro pueblo de vencer ese acto genocida, presentando a las nuevas generaciones como desalentadas y dispuestas a vender su dignidad a cambio de que el enemigo afloje el cerco con el cual pretende estrangularnos.

Algunos de estos personajes afirman infamemente que, nos está venciendo por culpa de nuestros dirigentes históricos que desaprovecharon circunstancias favorables que nos hubieran permitido derrotarlo.

Parafraseando al maestro, Antes que cejar en el empeño de mantener libre y hacer próspera a la patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila.

Como en todo escrito de este tipo de “analistas”, las afirmaciones no vienen acompañadas de argumentos. Son el fruto de la coincidencia de deseos e ideas con nuestro enemigo principal o de su resentimiento y debilidad. Cuestionan obviando las circunstancias que determinaron se tomaran decisiones como la inserción de Cuba en el CAME y su acercamiento a la URSS; olvidando además que, en la etapa historica en que fueron asumidas no existían los menores indicios de que los acontecimientos evolucionarían como después lo hicieron. 

Respecto a estas decisiones Aurelio Alonso en un artículo publicado en CUBADEBATE, expresó; “optó por acoplarse al mundo que se levantaba tras el Muro; aunque lo hizo cuando no quedaba otra opción, una vez desechado el espejismo de querer insertar un proyecto socialista autóctono en el traspatio de los Estados Unidos y, en consecuencia, castigado con un asedio sin tregua. Se hizo evidente desde los 60 que, de manera autóctona, su socialismo no conseguiría sostenerse; dentro del bloque soviético, tal vez”.

Por su parte Max Lesnik en un texto aparecido en CUBADEBATE   reconoce que, abandonó el país en 1961, por discrepar de la relación con el partido comunista soviético. Pensaba dice Lesnik que, la Revolución debía hacerse separada de Moscú, para a continuación admitir que, Fidel tenía la razón, «porque si se hubiera hecho lo que yo pensaba los americanos hubieran derrocado la revolución».

Los hechos contradicen la tesis de los que dan al bloqueo como una política exitosa que nos está venciendo. Prominentes intelectuales y políticos internacionales la dan por fracasada. También altos representantes del Establishment norteamericano lo reconocen. Pero hay gente en el patio que, vaya usted a saber porque extraño estrabismo lo ve diferente.

El bloqueo es parte de una guerra de EE.UU. contra Cuba que, rebasa lo económico y cuyo objetivo estratégico es provocar el derrumbe de la Revolución. La destrucción de los valores que garantizan la unidad del pueblo y sustentan su decisión de defenderla, así como el cambio del rol de la cultura de fomentadora de esos valores a oponente de ellos, y divulgadora de otros ajenos son prioridades del enemigo. En ella el bloqueo tiene la misión de provocar el colapso de la economía nacional, para generar carencias que fomenten el surgimiento de estados de desesperación que, conlleven a un estallido social que le dé el jaque mate a la Revolución. Todo esto apoyado por sistemáticas campañas de descredito dirigidas a restar apoyo interno y externo a la Revolución.

En esta como en cualquier otra guerra, se triunfa ganando batallas, y en ella, a pesar de todo el poder del imperio volcado contra nosotros por más de 60 años, hemos obtenido importantes victorias, entre ellas la más relevante es que estemos aquí.  

Algunas batallas ganadas durante estos años de Revolución.

Desarrollo científico que permitió en medio de una cruenta pandemia crear tres vacunas y dos candidatos vacunales.

Primer país del mundo en eliminar la transmisión del VIH de madre a hijo.

Primer país de la región en erradicar la desnutrición infantil severa.

Índice más bajo de criminalidad de las Américas.

Mayor número de médicos por cada 1.000 habitantes a nivel mundial entre 2007 y 2016.

Atención medica gratuita y cobertura universal de salud.

Esperanza de vida al nacer: antes triunfo revolucionario 57 años; hoy, 78,46.

Erradicó el analfabetismo.

Sistema educacional gratuito y al alcance de todos.

No existe explotación del trabajo infantil.

Solo esta pequeña muestra para ilustrar algunas victorias de Cuba en la guerra que nos ha declarado el imperio.

Seguir ganando batallas depende de nosotros, de la inteligencia con la cual continuemos combatiendo en el escenario físico y mediático, de la capacidad de resistir y la voluntad de vencer con que nos mantengamos, y nada de eso nos faltará.

La administración norteamericana acusa al gobierno cubano de utilizar el bloqueo como pretexto para encubrir sus errores que, según sus representantes, son los causantes de toda la compleja situación que enfrentamos. Sobre esa tesis Rafael Correa al responderle a un periodista de un canal de Miami, manifestó que, asegurar eso, es como ver a una persona ahogándose en el fondo de una piscina, con un bloque de cemento atado a sus pies y decir que se está ahogando porque no sabe nadar. Significaba Correa la necesidad de quitarle el bloque para saber las causas que la tenían en esa situación. 

¿Por qué si el imperio está tan seguro de que el bloqueo le sirve de pretexto al gobierno cubano para justificar sus errores y de esa manera ocultar su responsabilidad en los problemas que nos aquejan, no lo levanta? No lo hace porque quedaría demostrado que miente.      

Parafraseando a Fidel les decimos al imperio, resistir y vencer el bloqueo criminal que ha recrudecido multiplica el honor y la gloria de nuestro pueblo, contra el cual se estrellarán sus planes genocidas. Se lo aseguramos.