EEUU anuncia nuevas sanciones contra funcionarios de Cuba

Contra Cuba Bloqueo

El secretario norteamericano de Estado, Antony Blinken. Foto: Prensa Latina.


Washington, 16 jun (Prensa Latina) Estados Unidos anunció hoy restricciones de visa para cinco funcionarios cubanos como parte de su hostil política de sanciones a la isla, unida al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, comunicó este jueves mediante un comunicado que de conformidad con la Proclamación Presidencial 5377 cinco empleados del gobierno cubano tienen prohibida la entrada al territorio estadounidense.

Aunque no precisó quiénes son los sancionados, el jefe de la diplomacia de Washington informó que esa medida va dirigida a quienes en su opinión niegan a los cubanos derechos humanos básicos y libertades fundamentales y están relacionadas con las sentencias a los implicados en los disturbios ocurridos en julio pasado.

Con penalizaciones de ese tipo, el gobierno norteamericano pretende “apoyar al pueblo cubano”, como señaló Blinken, quien no mencionó el bloqueo estadounidense como una de las causas de la situación económica del país caribeño.

En enero de este año y en noviembre de 2021, el Departamento de Estado adoptó medidas similares contra funcionarios del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias a quienes también aplicó restricciones de visa a raíz de lo ocurrido el 11 de julio de 2021.

Ese día ocurrieron disturbios en varios puntos de Cuba que atentaron contra el orden constitucional y la estabilidad del Estado.

La Fiscalía General de la República de Cuba divulgó esta semana que hasta ahora 381 personas fueron sancionadas por delitos de sedición, sabotaje, robo con fuerza, violencia, atentado, desacato y desórdenes públicos en los sucesos ocurridos el verano pasado en la isla.

Según autoridades de la nación caribeña, esas acciones fueron alentadas desde el exterior a partir de la aplicación de estrategias de la llamada guerra no convencional y resultado del reforzamiento de las medidas coercitivas de Estados Unidos contra la isla en medio de la pandemia de Covid-19.

Respecto a las sanciones contra funcionarios, Cuba considera que forman parte de la escalada agresiva impulsada desde la Casa Blanca.

La hipocresía del gobierno estadounidense no tiene límite con respecto a Cuba, aseguró este jueves en Twitter el vicecanciller de la mayor de las Antillas, Carlos Fernández de Cossio.

Las «sanciones» anunciadas hoy son, como el bloqueo económico, las herramientas de un matón, empeñado en doblegar la voluntad política del pueblo cubano, expresó el diplomático de la mayor de las Antillas.

De la retórica de Trump a la ofensiva de Biden contra Cuba

Contra Cuba Opinión Bloqueo

Gustavo Veiga – Página 12 – Foto: Página 12 / AFP.- La ofensiva contra Cuba recrudece en estas horas con el gobierno de Joe Biden. La retórica amenazante de Donald Trump abrió paso a políticas de Estados Unidos más agresivas y sostenidas que hoy están a la vista.


La exclusión de la isla en la próxima Cumbre de las Américas. El intento de expulsarla del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. La inyección de cientos de miles de dólares para cambiar su sistema político y económico por agencias como la CIA, NED y USAID. La persistente negativa a cumplir con las cuotas de visas ya acordadas para cubanos que deben tramitarlas en Guyana. El apoyo de Washington a cualquier tipo de expresión artística disidente con fondos gubernamentales, un caso curioso ya que EE.UU no tiene ministerio de Cultura. Un combo de injerencias en esta época de guerra 2.0 al que se agrega una novedosa tesis sobre los problemas que afectan a la mayor de las Antillas. Hay ONG que operan desde Miami y dicen que existe un “bloqueo interno”, pero del Estado cubano a su población y no de Washington a La Habana que, como se sabe, rige hace poco más de sesenta años.

La campaña de medidas simultáneas para rendir a Cuba por la fuerza – algo que se probó ineficaz durante 63 años de Revolución – continúa con prisa y sin pausa desde que llegó Biden a la Casa Blanca. En el campo diplomático, el subsecretario de Estado Brian Nichols confirmó el 2 de mayo que el gobierno de La Habana, pero además los de Venezuela y Nicaragua, no serán invitados a la IX Cumbre de las Américas programada entre el 8 Y 10 de junio próximo en Los Ángeles. El argumento que esgrimió es que “no respetan la carta democrática”.

Cuba replicó en la voz de su canciller, Bruno Rodríguez Parrilla: “Sobre democracia poco podrá exhibir el gobierno de Estados Unidos en esa Cumbre incompleta”. Las críticas a EE.UU también llegaron desde países con mucho peso en la región. El presidente de México, Manuel López Obrador, le pidió a Biden que invitara a “todos los pueblos de América”. No hubo caso.

Las sanciones unilaterales propuestas por organizaciones de la sociedad civil, y ejecutadas por el gobierno de Estados Unidos después, tampoco son originales. Al bloqueo que se extiende hace seis décadas, sistemáticamente rechazado por una abrumadora mayoría de países en votaciones de Naciones Unidas – con la excepción de EE.UU y su socio, el estado de Israel-, se suma ahora la intención de expulsar a Cuba del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, lugar al que llegó junto a Rusia, China y Pakistán en 2020.

Este propósito venía madurando y tomó impulso en julio de 2021. Una comitiva de las organizaciones Cuba Decide y el Centro para una Cuba Libre se reunió en Washington con Juan González, director de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad. Los activistas que proponen desestabilizar a la isla desde Miami, John Suárez, Rosa María Payá y el cantante Jen Carlos Canela, fueron recibidos por el funcionario.

Le pidieron a González que “denuncie al gobierno cubano en los foros internacionales, que aplique sanciones a individuos y sus familiares en la isla, que inste a Europa y a los demás países a copiarlos, que planifique el acceso a Internet del pueblo cubano y que someta todas las opciones a discusión”, entre otras iniciativas. El director del Consejo Nacional de Seguridad les recordó palabras del presidente Biden sobre las protestas del 2021 en la isla: “Son el resultado directo de un gobierno comunista fallido”.

La maniobra para intentar la expulsión de Cuba consistió en el envío de una carta a un puñado de presidentes y foros internacionales. La firmaron – aducen sus organizadores – “más de 600 personalidades” que respaldan la medida. Pero no dieron a conocer sus nombres. La solicitud fue entregada en el despacho de Biden, los primeros ministros de Canadá, Justin Trudeau y de Suecia, Magdalena Andersson, y también se la hicieron llegar a la Alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

Una fuente especializada en relaciones internacionales le dijo a este diario que la intención de expulsar a Cuba del Consejo de DDHH “no va a prosperar. La única que puede adoptar una medida así es la Asamblea de Naciones Unidas y es prácticamente imposible que tome una decisión de esas características. Las únicas dos veces que pasó algo semejante fue con Libia y ahora con Rusia después de que la propia Asamblea sacó una resolución diciendo que había violado el principio de no uso de la fuerza invadiendo a otro país. No creo seriamente que ningún estado tome esa bandera sencillamente porque perdería. No hay ninguna probabilidad”.

Las ONG de la diáspora cubana son tantas como las que promueve y financia Estados Unidos para que operen como ariete contra Cuba. Sin ese respaldo su incidencia sería relativa. El Foro Transatlántico por una Cuba Libre, liderado por John Suárez, sostiene sin disimulo que se debe “cambiar el actual sistema político y económico hacia la democracia y el estado de derecho”. Su propósito ignora la votación que se ratifica todos los años en Naciones Unidas. En ese ámbito Cuba impulsa resoluciones continuas contra el bloqueo unilateral de EEUU que repudia la comunidad internacional. La tesis del grupo que ahora pide la expulsión de La Habana del Consejo de DDHH sostiene lo contrario.

Dice que “los cubanos huyen de Cuba por el bloqueo económico interno impuesto por el régimen de la Isla que impide el desarrollo individual y la autosuficiencia económica, ya que los militares controlan los medios de producción y la economía…”. También responsabiliza al gobierno de Miguel Díaz Canel por la problemática migratoria que Estados Unidos no resuelve pese a las medidas draconianas que toma: “el régimen en estos momentos está utilizando a los miles de cubanos que huyen de la isla a través de vuelos a Nicaragua y otros países de Centroamérica para crear una crisis y provocar un cambio en la política norteamericana hacia Cuba”.

En la economía, los derechos Humanos, la migración, la cultura, EEUU apela a las más variadas estrategias para provocar en Cuba un cambio de gobierno. Eso que los estados independientes llaman injerencia. La carta magna con que se rige el estado cubano dice en el artículo 4: “El sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable. Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución”.

Por si quedaran dudas, el artículo 16 sostiene: “La República de Cuba basa las relaciones internacionales en el ejercicio de su soberanía y los principios antiimperialistas e internacionalistas, en función de los intereses del pueblo y, en consecuencia: a) reafirma que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier otro Estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresión, amenaza o coerción”.

Es apenas una parte de la Constitución actualizada y reformada el 10 de abril de 2019.

Díaz-Canel rechaza exclusión de Cuba de Cumbre de las Américas

Por Prensa Latina

Foto: AFP.

A través de su cuenta en Twitter, el mandatario destacó las declaraciones del canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien señaló la víspera las presiones de Washington sobre numerosos países de la región que se oponen a esa decisión.

El ministro de Relaciones Exteriores agradeció la posición solidaria de gobiernos que no están de acuerdo con la exclusión de la isla de la Cumbre de las Américas.

Además, el canciller enfatizó el respaldo al debate, el diálogo y los compromisos sinceros de los pueblos de América desde la diversidad.

Durante un encuentro con la prensa nacional e internacional en La Habana, el jefe de la diplomacia aseguró que obviar la presencia de la isla en esa cita sería un grave retroceso histórico que iría en detrimento de los objetivos de concertación.

Rodríguez subrayó que la intención de excluir a la nación caribeña obedecería a una maniobra políticamente motivada, como parte del doble rasero vinculado a la situación interna y electoral de Estados Unidos.

Estados Unidos debiera entender que América Latina ha cambiado para siempre y no hay cabida para imponer la visión de la doctrina Monroe contra la que lucharon los próceres de la independencia de los pueblos de la región, señaló el ministro.

El aburrido rostro del discurso de Estados Unidos sobre Cuba

Por Alejandra Brito Blanco

Foto: Razones de Cuba

Resulta profundamente molesto volver a escuchar lo mismo cada vez que un representante gubernamental estadounidense habla sobre Cuba. “Están en una pésima situación de derechos humanos”, suelen decir. “No se respetan las libertades de los ciudadanos”, “viven en un país inseguro, donde son reprimidos”. “encarcelan niños”, “las cárceles están llenas de presos políticos”, repiten hasta el cansancio, junto a otras sandeces sin fundamento.

No somos perfectos, nadie lo es. Sin importar cuántas pruebas se presenten, la realidad cubana siempre será manipulada, torcida, hasta convertir el país en un “infierno sobre la Tierra” ante los ojos de la opinión pública internacional.

Se trata del mismo discurso hipócrita, de doble rasero, que ha permanecido durante más de 60 años. Pongamos, por ejemplo, la última entrevista ofrecida por el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos a Cubanet, una de las plataformas contrarrevolucionarias en boga, financiadas por capital estadounidense. Allí trató temas tan manidos como la migración y los derechos humanos en Cuba, entre otros.

“Izquierdos” humanos en el país de la libertad

Habló, como siempre, del “deterioro” de la situación de derechos humanos en la Isla. Zúñiga-Brown, al parecer, no ve las noticias de su propio país. No sabe de la brutalidad policial que lacera la integridad física de millones. George Floyd, Breonna Taylor, Amir Locke…son demasiados los nombres de personas negras, asesinadas por quienes se suponía que deberían protegerlas, a causa del abuso de poder y el racismo sistémico. Como si arrastrar a un chofer parapléjico fuera de su auto, frente a su hijo de 3 años no fuera suficiente.

Otras minorías también son blanco de arbitrariedades. Según la propia CNN, un medio conocido por su reaccionario discurso hacia Cuba, más de 2600 latinos han perdido la vida a manos de fuerzas del orden.  Un informe publicado por Unidos US refiere que entre 2014 y mayo de 2021, 15.085 personas murieron bajo custodia policial o en encuentros con agentes.

Niegan la brecha de desigualdad social, ahora ensanchada por la pandemia y la crisis económica. Los culpables siempre serán los pobres y los negros, claro, por “vagos y delincuentes”. Sí, en este siglo todavía persisten estas formas de discriminación, incluso en el aclamado “país de la libertad”.

La desigualdad racial, la violencia del extremismo blanco, las violaciones de los derechos de inmigrantes y solicitantes de asilo, así como las disparidades económicas y el cambio climático, se encontraban entre los principales ámbitos de incumplimiento de garantías fundamentales en Estados Unidos, según el Informe de Human Rights Watch.

Con esta situación interna, ¿quién tendría tiempo para mirar hacia otro lugar? El gobierno estadounidense, al parecer, no acaba de concentrarse en su propia agenda.

Politización del tema migratorio

El Encargado de Negocios también se refirió a la preocupación de su gobierno por el aumento del flujo migratorio. En sus palabras, “es importante darles a ellos, al público cubano, una manera de poder tener salidas legales, ordenadas y seguras hacia los Estados Unidos desde La Habana”. Cuánta hipocresía.

En primer lugar, ellos mismos dejaron inoperantes los servicios consulares en la capital cubana, con el pretexto de los ataques sónicos. A estas alturas, no han logrado encontrar una sola evidencia sobre las pretendidas agresiones. Además de incumplir los acuerdos migratorios suscritos con Cuba, ejercen presión a gobiernos latinoamericanos para cerrar los canales de emigración “segura y ordenada” que tanto claman defender.

Lea además “Ataques sónicos” o mitomanía cargada de maldad de un imperio.

Según las declaraciones de Zúñiga-Brown, tras la reapertura de los procesos consulares solo se otorgarían visas de inmigrante, no turísticas y de estadía corta. Ahí se constata la intención de asociar la emigración con un proceso definitivo, condicionado políticamente.

El entrevistado afirma querer mandar un mensaje “claro y contundente”: “serán regresados si tratan de ir de una forma que no es ordenada, segura y formal”. Resulta sumamente contradictorio, cuando el gobierno mantiene una política de incitación a la emigración ilegal, con la permanencia de la Ley de Ajuste Cubano.

Identifica como causas de las salidas masivas a la “falta de oportunidades económicas, de seguridad ciudadana y de respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales”. El mismo estribillo, de nuevo.

El impacto de más de medio siglo de persecución económica resulta notable en las diferentes esferas de desarrollo nacional. Sobre el gobierno de Estados Unidos y su bloqueo recae gran parte de la responsabilidad de las carencias internas. Ellos mismos tienen su #BareShelvesBiden, pero se hacen los de la vista gorda al apuntar el dedo hacia Cuba.

Inseguridad ciudadana, 11 de julio y Biden

Si Cuba es un país tan inseguro, como afirma el líder de la diplomacia estadounidense en Cuba, ¿cómo él mismo puede circular por la nación sin guardaespaldas ni autos blindados? Eso es mucho más de lo que pueden decir representantes extranjeros en su propia patria.

Además del ya mencionado tema de la brutalidad policial, más de un presidente norteño ha sido asesinado. En Cuba nunca ha sucedido algo así, y la lista de atentados al Comandante en Jefe es bien extensa, con preponderancia de acciones de la CIA.

Como parte de un guion bien asumido, vuelve a la retórica de las “protestas pacíficas” del 11 de julio y la detención de “presos políticos”. Se ha demostrado hasta el cansancio que existió violencia, robo y vandalismo en los disturbios. Por tanto, de paz, nada. Además, según criterios del derecho internacional, quienes delinquieron en este contexto no puede ser considerados en esta categoría.

Otra discordancia en las declaraciones del representante estadounidense es la supuesta “posición consecuente” de la administración de Joe Biden hacia el Estado caribeño. Lo que inició con la declarada intención de retomar la política de Obama, durante la campaña presidencial, paso a sacar a Cuba de las prioridades del gobierno, en sus inicios. Luego, de manera súbita, tras los acontecimientos del julio de 2021, parecieron volver su vista nuevamente hacia la Isla.

Sin embargo, ha quedado clara la continuidad de la política hostil hacia la república antillana. El financiamiento de programas subversivos nunca se detuvo, ni las recrudecidas presiones económicas que tanto impactan en el día a día de los cubanos.

A nadie le gusta escuchar un disco rayado. Aturde, causa molestia y repulsión. Pasan los años, pero el discurso de descrédito sigue intacto, a veces con diferentes palabras, pero con una esencia inalterable. Sin van a hablar mal de nosotros, lo menos que podemos esperar es un poco de creatividad.

¿Quieren bienestar para el pueblo? Déjennos vivir en paz. Ni más ni menos.

Miedo creíble

DOBLE FILO

A un cubano le bastaba con tocar suelo estadounidense para que fuera admitido en ese país como inmigrante. Prácticamente nadie en el mundo gozaba de similares privilegios. Esta política, conocida como «pies secos, pies mojados» fue fruto de una revisión de la Ley de Ajuste Cubano

Autor: Michel E. Torres Corona | internet@granma.cu

Balseros cubanos. Guanabo, Ciudad de La Habana.   Agosto de 1994.
Foto: Juvenal Balán

A un cubano le bastaba con tocar suelo estadounidense para que fuera admitido en ese país como inmigrante. Prácticamente nadie en el mundo gozaba de similares privilegios. Esta política, conocida como «pies secos, pies mojados» fue fruto de una revisión de la Ley de Ajuste Cubano, realizada durante la administración Clinton, a propósito de negociaciones con Cuba para intentar regular el flujo migratorio a través del Estrecho de la Florida. Todos los cubanos interceptados en altamar serían devueltos a la isla, pero aquellos que de una forma u otra arribaran a «la tierra prometida», no podrían ser deportados.

Dicha política fue acompañada por el acuerdo de otorgar no menos de 20 000 visas anuales, para que los ciudadanos cubanos que así lo desearan pudieran viajar de forma legal a Estados Unidos y, de permanecer un año allá, reajustar su estatus como residentes permanentes (la famosa green card).

Años después, durante la administración Obama, la política de «pies secos, pies mojados» fue abrogada. Los cubanos continuarían gozando de una situación privilegiada con respecto a otros migrantes, gracias a la Ley de Ajuste, pero solo los que ingresaran a Estados Unidos de forma regular. La decisión no solo fue aplaudida por el gobierno cubano, quien de forma atinada veía esta política como una técnica de fomento a la emigración irregular a través del mar y con peligro para la vida. Otros políticos, de forma más o menos velada, apoyaron esa medida.

Un senador conservador, anticomunista y eterno enemigo de Cuba como Marco Rubio, llegaría a decir que se debía acabar con «los privilegios» de una emigración eminentemente económica, y que no tenía problema alguno con visitar nuestro país y mantener con este un vínculo permanente.

En las actuales circunstancias, con la crisis epidemiológica y económica que vive el mundo, no solo Cuba, es comprensible que la migración aumente. Sin embargo, con una embajada en La Habana, inoperante, que hace tiempo no brinda servicios consulares, con el flagrante incumplimiento de los acuerdos de otorgamiento de visas, ¿cómo puede un cubano entrar a EE. UU.? ¿Cómo puede acogerse a la Ley de Ajuste si no puede permanecer un año de manera legal en ese país? ¿Cómo evadir la condición de excluible?

La opción más factible es solicitar el estatus de refugiado político. Una vez detenido por las autoridades, el migrante deberá solicitar una entrevista de «miedo creíble» ante un Oficial de Asilo. En esa entrevista, deberá convencer al funcionario de que, de ser deportado, su vida o su integridad física correrían peligro. Debe acreditar que fue torturado o perseguido o abusado de alguna manera, y que las instituciones de su país de origen son incapaces de protegerlo. Si el oficial lo decide así, el caso pasará a un Juez de Inmigración que validará o no el estatus de refugiado.

Los cubanos que deciden acogerse a esta «protección» suelen afirmar que en su país su vida corre peligro, porque son «perseguidos políticos», que no se sienten seguros. A esa entrevista ayuda mucho la «leyenda negra» sobre la «cruel dictadura comunista», propaganda con la cual están intoxicados en suelo estadounidense. Promover esa imagen es una forma de solventar un enrevesado trámite burocrático.

Pasa un año, adquieren la residencia permanente y entonces la mayoría de esos «refugiados políticos» regresan a vacacionar o de visita familiar al país del que salieron huyendo, hecho insólito en la historia universal. El propio Marco Rubio, encolerizado, lo llegó a denunciar: «Es difícil justificar el estatus de refugiados de algunos cuando, luego de llegar a Estados Unidos, viajan al lugar del que dicen que huyeron unas diez, 15, 20, 30 veces al año».

Esteban Rodríguez, «activista político» cubano que también halló «refugio» en Estados Unidos, fue menos diplomático: «Eso es un descaro y una falta de respeto». Tanto Rubio como el ala más extremista de la contrarrevolución, de la que Esteban Rodríguez es parte, se muestran a favor de quitar todo beneficio a los cubanos que solicitan este estatus y al poco tiempo viajan a la isla.

No sorprende que piensen así: ¿cómo puede ser creíble el miedo que solo dura un año? ¿Cómo validar la imagen dictatorial de Cuba en el mundo si los «perseguidos» están desesperados por regresar? Eso es inadmisible. Tiene que haber miedo, tiene que haber dictadura en Cuba, de lo contrario, los excluibles son ellos.

Presos políticos en Cuba: Una historia basada en hechos no reales

Opinión

Gustavo A. Maranges – Resumen English / Cuba en Resumen / Resumen Latinoamericano – Imagen: Yariel Valdés.- La semana pasada hubo un incremento exponencial de las acusaciones por parte de funcionarios del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, por la supuesta retención de más de 600 presos «políticos» como resultado de las protestas del 11 de julio.


El Subsecretario de Estado para Asuntos del hemisferio occidental, Brian Nichols, y el secretario de Estado, Anthony Blinken, fueron los portavoces más activos de esta campaña, de conjunto con la Embajada de Estados Unidos en La Habana.

Algunos pudiesen pensar que se trata de otra de las recurrentes acusaciones de Estados Unidos, pero los del norte no dan señales en vano y estas ocultan muchos detalles que no debemos pasar por alto. Por tanto, se impone analizar, en primer lugar, ¿Por qué los altos funcionarios estadounidenses están tan ansiosos por impulsar esta campaña contra Cuba? ¿Quién ofreció las estadísticas? ¿Son confiables? Y, por último, pero no menos importante, ¿Qué autoridad moral tiene Estados Unidos para juzgar a un estado soberano?

La sobredimensionada cifra de 600 presos políticos proviene de una Organización No Gubernamental (ONG) con sede en España llamada «Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH)», la cual también ha sido compartida y engrosada por otras como Prisoners Defenders. Estas dos organizaciones recibieron, solamente en los dos últimos años alrededor de 900.000 dólares de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la National Endowment for Democracy (NED), quienes se han convertido en sus principales donantes. Por tanto, es de esperar que este grupo, poco imparcial, proporcione información muy sesgada, por no decir falsa.

Por otor lado, se trata de organizaciones que han estado involucradas hasta la médula en campañas anteriores y actuales para promover un cambio de régimen en Cuba, lo cual fue públicamente notorio en septiembre de 2021 cuando el periodista estadounidense Tracey Eaton y la prensa cubana rastrearon el dinero de los contribuyentes estadounidenses hasta estas ONG.

Razones más que suficientes para mirar detalladamente cualquier información que dichas fuentes publiquen sobre Cuba.

Vale la pena señalar que muchos de los llamados «presos políticos» son personas que estuvieron involucrados en actos de vandalismo contra la propiedad pública, mientras que otros han admitido haber recibido dinero por sus acciones violentas y desestabilizadoras. Por lo tanto, no se trata de una oposición política genuina como tratan de mostrarlo, en cambio deberíamos llamarlos por su verdadero nombre: mercenarios, que enfrentarán condenas como lo harían en todo el mundo, incluso en los Estados Unidos.

Uno de los ejemplos más conocidos es el caso de José Daniel Ferrer, aparentemente el principal ‘preso político’, es el jefe de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), una organización financiada desde la Florida y vinculada a actos violentos en la isla. Ferrer ha denunciado torturas y agresiones psicológicas en su contra, pero su teatro terminó luego de que las autoridades publicaran un vídeo en el que se aprecia cómo se autolesiona golpeándose la cabeza contra la mesa en la sala de interrogatorios.

El Departamento de Estado inició una campaña contra Cuba justo después de los sucesos del 11 de julio, con el supuesto objetivo de presionar por la liberación de los manifestantes que permanecían encarcelados, lo cual, independientemente de sus intenciones no declaradas, constituye un acto flagrante de intromisión en los asuntos internos de Cuba.

Altos funcionarios estadounidenses, como los citados anteriormente, han utilizado el caso de Ferrer para demostrar que en Cuba no se respeta el debido proceso. Sin embargo, ocultan que Ferrer se negó a tener defensa en su juicio con el claro propósito de autodenominarse como ‘preso político’, aun cuando fue encarcelado por violar el arresto domiciliario que cumplía tras agredir a un hombre, lo cual está lejos de ser una causa política. Tal pareciera que el sistema judicial, según el gobierno estadounidense y la oposición interna, es aquel donde los mercenarios y delincuentes puedan cometer cualquier cantidad de delitos y escudarse en su oposición al gobierno para librarse de la responsabilidad que tienen como ciudadanos.

Sería ingenuo pensar que estas omisiones en el discurso de Blinken, Nichols o sus seguidores se deben a su desconocimiento de los hechos. Mas bien lo que predomina es el interés político de Estados Unidos en ignorar que muchos de sus «presos políticos» son nada menos que el resultado de la fallida estrategia del 11J. Además, el contexto actual ofrece una doble ganancia para los políticos estadounidenses: en primer lugar, demostrar que no abandonan a quienes se alinearon con ellos dentro de la isla. En segundo lugar, les da la excusa perfecta para respaldar las declaraciones del Asesor de Seguridad Nacional del presidente Biden, Jake Sullivan y mantener y aumentar el asedio económico sobre el pueblo y gobierno cubanos.

Una vez más, la estrategia es muy clara: fingen apoyar al pueblo cubano cuando en realidad se refieren a la oposición, al tiempo que endurecen las sanciones que ahogan la economía cubana y la capacidad del gobierno para superar la crisis actual. No es nada nuevo, más bien es una vieja y recurrente táctica de Estados Unidos para combatir a los movimientos progresistas y a los que consideran como «Estados canallas», es decir, Venezuela, Siria, Irán, Nicaragua y Cuba.

Ante las acusaciones de Estados Unidos, es necesario recordar que Cuba es un país que ha exigido incansablemente por el cierre de la prisión de Guantánamo, donde más de 700 personas han sido encarceladas y torturadas durante dos décadas, sin derecho a un juicio y sin ser siquiera acusados. Asimismo, Cuba luchó hasta el final por demostrar la inocencia de los Cinco Héroes, quienes cumplieron 16 años en cárceles estadounidenses por razones políticas, ya que las acusaciones de conspiración nunca fueron probadas. Pero las declaraciones de EE.UU. son aún más cínicas si tenemos en cuenta que muchos activistas estadounidenses por los derechos civiles y del antirracismo encontraron refugio en Cuba después de ser perseguidos políticamente en EE.UU., como es el caso de Assata Shakur, antigua miembro del Partido de las Panteras Negras y del Ejército Negro de Liberación.

Los Estados Unidos no tienen ninguna autoridad legal o moral para acusar a nadie y menos a Cuba. Un informe de 2018 del Movimiento Nacional Jericó concluyó que había al menos decenas de presos políticos en las prisiones de ese país. Posteriormente, en julio de 2021, la Alianza por la Justicia Global (AfGJ) actualizó su lista de presos políticos, muchos de los cuales fueron sentenciados a cadena perpetua. Sin embargo, los funcionarios estadounidenses se muestran alarmados porque los tribunales cubanos dictaron sentencias de 5 a 15 años para las personas que decidieron poner en peligro la estabilidad de un país entero.

Muchas veces hemos escuchado que un ataque es la mejor defensa. Eso es exactamente lo que ha estado haciendo Estados Unidos para encubrir la naturaleza opresiva de su sistema político. Acusa a todo el mundo de violaciones de los derechos humanos y represión política, al tiempo que implementa las formas más sofisticadas de hacer precisamente lo mismo con sus ciudadanos y con no pocos de otros países.

Sin embargo, independientemente de los números, la peor parte de la cuestión de los presos políticos en Estados Unidos es el trato que reciben en las cárceles. Una vasta red de prisiones y la crueldad del sistema penitenciario se encargan de destruir a quienes no estén de acuerdo con las lógicas del capital y anular sus ideas. Poco se sabe sobre el movimiento de presos políticos en Estados Unidos, lo cual es solo explicable con los constantes esfuerzos del gobierno por mantener este tema fuera del debate, ya que, si de cantidades hablamos, EE.UU. tiene 2,3 millones de personas en sus cárceles, lo que significa el 25% de la población carcelaria del mundo, la gran mayoría afrodescendientes e hispanos. Pero este es otro tema que rebasa el objetivo de este artículo.

Por otra parte, es evidente que los políticos anticubanos en Estados Unidos tienen una gran influencia en la política de la administración Biden hacia Cuba al punto de llevarla a incumplir sus promesas electorales. Hoy, después de los fracasos del 11J y del 15 de noviembre, se han concentrado en promover la imagen de una Cuba dictatorial. De esta forma, aspiran ganar más apoyo dentro de una comunidad internacional fuertemente sesgada por los titulares de los principales medios de comunicación. Algo que, al parecer, le ha sido encomendado a la oposición interna, la cual constantemente acosa a los medios acreditados en la isla, bajo la amenaza de culparlos de aliarse con el gobierno si no reportan en favor de los acusados luego de los disturbios del 11J.

En conclusión, se trata de una campaña bien diseñada donde Estados Unidos es el encargado de financiarla y darle relevancia internacional, mientras que la oposición interna es utilizada para generar los argumentos necesarios para la acusación internacional, legitimar el discurso de los ‘presos políticos y las violaciones a los derechos humanos’, y, al mismo tiempo, tratar de captar a los cubanos dentro y fuera de la isla. Lamentablemente, han hecho algunos progresos en sus objetivos, pero cuanto más difundamos la realidad del pueblo cubano, menores serán sus posibilidades de éxito.

Más allá de las intenciones del gobierno de los Estados Unidos, por la parte cubana estamos seguros que se dará la información y explicaciones oportunas, sobre los procesos judiciales que se llevan a cabo, con el objetivo de demostrar una vez más la independencia del poder judicial en Cuba y el respeto al debido proceso.

Si no se ha hecho hasta ahora es para preservar el normal desarrollo de los procesos sin la más mínima manipulación política. Los cubanos fuimos testigos de los actos de vandalismo y la conducta agresiva de muchos ciudadanos. No necesitamos que un tribunal lo dictamine porque lo vimos en los centros de trabajos, en las calles y la redes. Somos los cubanos los que no queremos que se altere nuestra tranquilidad y seguridad ciudadana y se penalice a quien los haya cometido para que no vuelvan a repetirse.

El único antídoto contra la mentira de la cual se nos acusa injustamente es la verdad y la transparencia, más aun cuando existen argumentos sobrados.

La NED invirtió en pandemia 5 millones de dólares para voltear al gobierno de Cuba

Contra Cuba Contrarrevolución

Hector Bernardo – Diario en Contexto (diariocontexto.com.ar) – Tomado de CAPAC.- Según los datos de la propia agencia norteamericana, en solo un año, en plena pandemia y mientras Washington profundizaba las medidas del bloqueo ilegal contra la isla, a través de la Fundación Nacional para la Democracia el gobierno norteamericano invirtió 5 millones de dólares para difamar, agredir y desestabilizar al gobierno cubano. Incluida ONG argentina Cronos.


En 1983, el presidente republicano Ronald Reagan dio origen a la Fundación Nacional para la Democracia, conocida por sus siglas en inglés NED (National Endowment for Democracy). Desde sus inicios, este organismo, junto a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, conocida por sus siglas en inglés como USAID (United States Agency for International Development), ha funcionado como uno de los brazos económicos de la política injerencista del gobierno de Estados Unidos, financiando Organizaciones no Gubernamentales (ONG) y fundaciones, que se disfrazan con nombres de valores muy loables (como democracia o libertad), pero que tienen como finalidad desestabilizar a los gobiernos que no se alinean con las políticas de Washington.

Esas políticas injerencistas se han desarrolladas en muchos países del mundo, en especial en aquellos que se encuentran en lo que Estados Unidos considera su “patio trasero”: América Latina y el Caribe.

Según se detalla en la propia página del organismo, “En 2020, el programa LAC del National Endowment for Democracy (NED) brindó un apoyo fundamental para promover la democracia en los países bajo los regímenes más autoritarios: Cuba, Nicaragua y Venezuela. Dos países en transición, Ecuador y Bolivia, ofrecieron importantes oportunidades para revertir la anterior legislación autoritaria sobre libertad de expresión e independencia judicial, y para fomentar la participación ciudadana en los procesos electorales.

En el Triángulo Norte, la NED amplió los programas anticorrupción, de medios digitales y de derechos humanos. La NED reafirmó compromisos con los países más grandes de la región: Brasil y México, que actualmente enfrentan las amenazas de gobiernos populistas de derecha e izquierda, respectivamente” (Página oficial de la National Endowment For Democracy: https://www.ned.org/region/latin-america-and-caribbean/).

Como se puede apreciar, desde el organismo se tilda de “regímenes más autoritarios” a  los de Cuba, Nicaragua y  Venezuela, países que fueron abiertamente agredidos a través de la red de fundaciones y ONG’s que tiene esta entidad y difamados desde los medios de comunicación que también son financiados a través de estas organizaciones o entidades similares, medios que tienen un claro alineamiento con las políticas del Departamento de Estado norteamericano.

En el mismo párrafo se refieren a Bolivia como un país “en transición”,  cuando, en realidad, había sufrido un golpe de Estado (2019) y en ese momento (año 2020) estaba bajo el gobierno de facto de Jeanine Áñez y Arturo Murillo. También se dice que Brasil y México “actualmente enfrentan las amenazas de gobiernos populistas”, poniendo en una misma línea al gobierno de Jair Bolsonaro con el de Andrés Manuel López Obrador.

En la página de la NED también se informa que, el 30 de noviembre de 2018, se realizó un encuentro en el que participaron el senador demócrata, Robert “Bob” Menéndez y la integrante republicana de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, dos reconocidos activistas contra los procesos populares de la región y con vínculos con los sectores más reaccionarios de la emigración cubana radicada en Miami. Junto a ellos, estuvieron en esa actividad el presidente de la NED, Carl Gershman y el administrador de la USAID, Emb. Mark Green  (https://www.ned.org/events/working-towards-a-hemisphere-of-freedom-connecting-democratic-leaders-in-cuba-nicaragua-and-venezuela/): “CSIS presentó a los líderes de NED en un evento del 30 de noviembre con un enfoque en América Latina titulado Trabajando hacia un hemisferio de libertad: conectando a los líderes democráticos en Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Después de los comentarios de apertura del senador estadounidense Robert Menendez (D-NJ), el presidente de NED, Carl Gershman, participó en una conversación con la presidenta del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen (R-FL), y el administrador de USAID, Emb. Mark Green. Gershman aprovechó la oportunidad para agradecer a la congresista Ros-Lehtinen por su inquebrantable apoyo al trabajo de los activistas democráticos de todo el mundo y le entregó una impresión enmarcada de la Diosa de la Democracia, construida originalmente por estudiantes activistas por la democracia en la Plaza de Tiananmen en China hace casi 30 años atrás. Más tarde, la directora sénior de NED para América Latina y el Caribe, Miriam Kornblith, participó en un panel con activistas de Venezuela y Cuba, moderado por Moises Rendon de CSIS”.

Luego se agrega que: “este evento reunió a agencias de desarrollo y legisladores de EE. UU. con líderes democráticos de Cuba, Nicaragua y Venezuela”.

Cuba en la mira

Desde el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, Estados Unidos ha buscado por toda las vías forzar un cambio de gobierno en la isla. El criminal bloqueo económico, comercial y financiero que de forma ilegal y unilateral Washington mantiene contra la isla, y que ha sido rechazado por la gran mayoría de la comunidad internacional en 29 votaciones en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es, sin dudas, el ejemplo más concreto de esa agresión sistemática que el gobierno norteamericano mantiene contra ese pueblo.

Los impulsores del bloqueo han confesado en más de una oportunidad que esa serie de medidas tienen como fin asfixiar al pueblo cubano, provocar caos y así generar un cambio de gobierno y de sistema político (lo que suelen sintetizar en la expresión “cambio de régimen”).

Durante los años de pandemia, 2020 y 2021, el gobierno norteamericano (primero con la conducción de Donald Trump y luego con la de Joe Biden) profundizó el bloqueo con nuevas medidas. Se impidió la entrada de medicamentos, de respiradores, de combustible y de recursos económicos para enfrentar la crisis provocada por el Covid-19. En ese marco, se fomentaron protestas para desestabilizar al gobierno e intentar así darle a la isla el golpe final (un nuevo intento fallido que generó malestar y sufrimiento en el pueblo cubano, pero que no logró doblegarlo).    

En el capítulo dedicado a Cuba en la propia página de la NED, se muestra la lista de los recursos que, durante el año 2020, ese organismo ha destinado a promover la desestabilización en la isla (desestabilización que el organismo maquilla con el supuesto fin de “promover la democracia”).

Según los datos difundidos en la página oficial de la NED (https://www.ned.org), durante ese año se invirtieron casi 5 millones de dólares (5.077.788 $) a los que hay que sumarle los recursos aportados a las ONGs y Fundaciones que no aparecen en el capítulo de Cuba, pero que actúan sobre la isla y, también, agregarles los fondos canalizados a través de la USAID y otros organismos similares.

A continuación, reproducimos la larga lista que la NED publicó en 23 de febrero de 2021, en su página oficial (https://www.ned.org/region/latin-america-and-caribbean/cuba-2020/) donde se detallan las ONG  y fundaciones que recibieron dinero para intervenir en Cuba durante el 2020 (con cifras que van desde los 20 mil a los 650 mil dólares):

Abogar por un marco de derechos humanos en las relaciones UE-Cuba

Plataforma Internacional de Derechos Humanos en Cuba

$ 87,253

Abogar por la inclusión de los derechos humanos y las perspectivas de la sociedad civil cubana como parte del compromiso de la UE con el gobierno cubano. El beneficiario supervisará la implementación del tratado bilateral UE-Cuba e involucrará a los actores relevantes en la UE para presentarles las opiniones y necesidades de la sociedad civil cubana. El grupo también promoverá una mayor comprensión de los activistas cubanos de las oportunidades que ofrece el nuevo marco de relaciones UE-Cuba para promover los derechos humanos en Cuba.

Documentar y denunciar violaciones de derechos humanos en Cuba

Cubalex

$ 150 000

Documentar y denunciar las violaciones de derechos humanos en Cuba. La organización trabajará con grupos de la sociedad civil en la isla para documentar las violaciones de derechos humanos de acuerdo con los estándares internacionales. Con esta información, brindará asistencia legal a las víctimas en la isla, informará sobre el historial de derechos humanos de Cuba a organizaciones internacionales y gobiernos, y abogará por un mayor respeto de los derechos humanos y protección a las víctimas en Cuba.

Empoderar a los artistas cubanos de hip hop como líderes en la sociedad

Fundación Cartel Urbano

$ 110 000

Empoderar a los artistas cubanos para promover la participación ciudadana y el cambio social. El grupo realizará talleres, intercambios culturales y eventos artísticos durante su Cumbre Hip Hop en Colombia. Promoverá la colaboración Sur-Sur e invitará a artistas de todo el mundo a compartir sus experiencias de transformación social. La organización asesorará a los artistas y proporcionará capacidad técnica para fortalecer su trabajo. El grupo también creará conciencia sobre el papel que tienen los artistas de hip-hop en el fortalecimiento de la democracia en la región.

Empoderar a las mujeres cubanas para reducir la violencia de género

Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales (NDI)

$ 500 000

Para aumentar el conocimiento de las mujeres cubanas sobre los derechos y cuestiones de género, permitir que los hombres se conviertan en socios en estos esfuerzos y fortalecer la capacidad de los activistas cubanos para promover y abogar por nuevas leyes y políticas públicas que aborden y reduzcan la violencia contra las mujeres, el Instituto facilitará una observatorio para apoyar el monitoreo y recopilación de datos estadísticos en torno a la violencia de género y política, así como clínicas y laboratorios de género para apoyar a los participantes en la identificación y presión de soluciones al problema de la violencia de género en Cuba.

Fomento de un espacio de información plural en Cuba

Libertad de información

$ 80 000

Promover la libertad de expresión y un espacio de información plural e independiente en Cuba. La organización cubrirá historias de la realidad cubana en la isla y de la diáspora cubana. Se enfocará en poner la información a disposición de una amplia audiencia en Cuba y desarrollará alianzas con medios en el exterior para llegar a un público más amplio.

Fomento del pensamiento y la escritura independientes en Cuba

Editorial Hypermedia Inc.

$ 93,941

Promover una mayor libertad de expresión y escritura independiente entre los intelectuales cubanos. La organización recopilará y distribuirá libros censurados producidos por escritores cubanos exiliados a intelectuales de la isla. La organización llevará a cabo dos concursos de ensayos para fomentar la escritura independiente entre su público objetivo y producirá y distribuirá una revista impresa semestral en Cuba. Finalmente, la organización publicará las piezas ganadoras de sus concursos de ensayos y las presentará en ferias del libro y otros espacios relevantes.

Fomento del nuevo liderazgo democrático en Cuba

Centro Latinoamericano para la Noviolencia

$ 48,597

Fortalecer las habilidades de liderazgo y capacidad organizativa de la Coalición de Trabajadores Autónomos de Cuba (C3). Con el apoyo de LACENV, C3 producirá y distribuirá un boletín organizacional, realizará una feria para autónomos y organizará un taller para mujeres emprendedoras. LACENV también ayudará a C3 a organizar capacitaciones virtuales y presenciales para trabajadores autónomos e incluir a otros sectores de la población en C3.

Libertad de expresión en Cuba e inclusión en la agenda regional de América Latina

Instituto de Comunicacion y Desarrollo

$ 79,300

Promover la conciencia y la discusión sobre las violaciones a la libertad de expresión (FOE) en Cuba. La organización colaborará con socios cubanos para incorporar a Cuba en sus informes regionales sobre FOE y Acceso a la Información Pública. También trabajará con la sociedad civil cubana para preparar un informe integral que será compartido ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra. La organización también llevará a cabo reuniones formales e informales de promoción con sus socios cubanos mientras se encuentre en Ginebra.

Sensibilización sobre el papel de Cuba en la región y evaluación de desafíos para la consolidación democrática

Transparencia Electoral

$ 74,945

Promover una mayor conciencia sobre el impacto de Cuba en la democracia en la región y evaluar los desafíos más urgentes para la democracia en América Latina. La organización realizará tres conferencias en América Latina para discutir sobre Cuba en un contexto regional y evaluar el estado de la democracia en la región. La organización también producirá y difundirá una publicación final sobre los resultados de las conferencias y fortalecerá una red regional naciente para defender los valores democráticos.

Integrando a Cuba en las redes regionales de medios

Investigacion e Innovacion Factual A.C.

$ 74 000

Apoyar e integrar a los jóvenes periodistas cubanos en una red regional de iniciativas de medios digitales en toda América Latina y destacar las historias de los cubanos como parte de los líderes emergentes en América Latina. La organización seleccionará, capacitará y asesorará a periodistas cubanos sobre cómo realizar reportajes de investigación, colaborar con pares regionales y publicar historias para los medios de comunicación digitales. El grupo también incluirá a panelistas cubanos en su conferencia anual de medios digitales y hará un perfil de los líderes emergentes cubanos en sus publicaciones.

Seguimiento y sensibilización sobre el estado de los derechos humanos en Cuba

Observatorio Cubano de Derechos Humanos

$ 150 000

Monitorear y sensibilizar internacionalmente sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, incluyendo los efectos del COVID-19. El beneficiario presentará solicitudes urgentes para la protección de las víctimas a las agencias de la ONU y producirá informes, declaraciones y comunicados de prensa mensuales para informar sobre las violaciones a los actores nacionales e internacionales. El beneficiario ampliará sus esfuerzos de promoción internacional con las partes interesadas internacionales relevantes.

Promoción del acceso a la cobertura deportiva independiente en Cuba

Libertad de información

$ 50 000

Promover la libertad de información en Cuba proporcionando acceso público a noticias y análisis deportivos independientes. La organización producirá y difundirá el periodismo a través de sus plataformas que utiliza el deporte como vehículo para narrar las realidades políticas, sociales y culturales de la sociedad cubana. Para atraer a una audiencia más amplia, se hará especial hincapié en las modalidades de reportajes creativos para representar los desafíos diarios que enfrentan los atletas cubanos.

Promoción del acceso a la información en Cuba

Agora Cuba Inc.

$ 75,860

Mejorar el acceso a la información en Cuba. La organización ampliará una plataforma en línea existente, que permite el acceso a información basada en web sin censura a través del correo electrónico. La plataforma, que ya ofrece educación en línea, medios independientes y servicios de noticias sociales, se expandirá para incluir otros nuevos servicios y socios identificados y mejorará para que sea más fácil de usar.

Promoción del acceso a información sin censura en Cuba

Asociación Diario de Cuba

$ 215 000

Promover un mayor acceso a noticias y análisis independientes sobre Cuba. Trabajando con una amplia gama de periodistas y analistas independientes, el beneficiario publicará continuamente en su plataforma digital. Los colaboradores recibirán tutoría para que produzcan contenidos de forma más independiente y profesional. La cobertura de noticias se centrará en las acciones de la sociedad civil, el impacto de las políticas gubernamentales y los desarrollos en América Latina.

Promoción del acceso a información sin censura en Cuba

Libertad de información

$ 72 000

Promover un mayor acceso a noticias y análisis independientes sobre Cuba. La organización producirá información sin censura sobre desarrollos políticos, sociales y económicos en Cuba, incluso fuera de La Habana y áreas más remotas del país. Utilizará formatos innovadores y contenido multimedia para acercar historias a sus audiencias.

Promoción de la rendición de cuentas sobre las violaciones de los derechos humanos y los conflictos sociales

Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, Inc.

$ 126 000

Luchar contra la impunidad frente a las violaciones de derechos humanos y concienciar sobre los conflictos sociales en Cuba. La organización trabajará con socios en la isla para documentar las acciones y exponer públicamente a los perpetradores de violaciones de derechos humanos. El beneficiario también apoyará a los ciudadanos para que documenten y resuelvan pacíficamente los casos de conflictos sociales en sus comunidades.

Promoción de la elaboración de informes comunitarios en Cuba

Instituto Cubano por la Libertad de Expresion y Prensa

$ 146,360

Promover un mayor acceso a la información sin censura en las comunidades de Cuba y fortalecer la capacidad de los periodistas comunitarios. Con sede en Miami, el concesionario apoyará a seis medios de comunicación comunitarios independientes en toda la isla para producir boletines de noticias para los residentes locales. El becario proporcionará a sus contrapartes en Cuba el equipo y la asistencia técnica necesarios para diseñar e imprimir estos boletines de noticias.

Promoción de la libertad de expresión y los medios independientes en Cuba

Libertad de información

$ 56,500

Promover la libertad de expresión y un espacio de información plural e independiente en Cuba. La organización aumentará su producción de contenidos, enfocándose en la participación social, los valores democráticos y el empoderamiento de la sociedad civil, al tiempo que cubrirá temas de interés público en Cuba. La organización utilizará varios tipos de medios, incluidos videos y fotografías, para llegar a una audiencia más amplia.

Promoción de la libertad de expresión en Cuba a través de las artes

Cultura Democratica

$ 49,106

Promover una mayor libertad de expresión en Cuba. La organización trabajará con un colectivo de artistas independientes en Cuba para ayudarlos a consolidar proyectos artísticos sobre temas relacionados con la democracia, los derechos humanos y la memoria histórica. La organización traerá artistas cubanos a Argentina para una serie de eventos públicos y privados con artistas e intelectuales argentinos para dar a conocer la realidad cubana.

Promoción de la libertad de prensa en Cuba

Libertad de información

$ 33.180

Sensibilizar sobre las violaciones a la libertad de prensa en Cuba y fortalecer su relación con medios independientes y periodistas. El grupo recopilará información de medios independientes sobre violaciones a la libertad de prensa que publicará en sus boletines mensuales e informará sobre ataques contra periodistas y blogueros. El grupo difundirá esta información en la isla y entre las organizaciones que promueven la libertad de prensa en el mundo. También brindará apoyo legal y financiero a periodistas y blogueros que enfrentan ataques a la libertad de prensa.

Promoviendo un mayor acceso a información sin censura para los cubanos

Dirección Democrática Cubana

$ 650 000

Promover un mayor acceso a la información no censurada de los ciudadanos cubanos y activistas prodemocracia y facilitar una mayor comunicación entre ellos. La organización producirá programas de radio con noticias y análisis, priorizando temas como los efectos de la pandemia del covid-19 en la economía, los derechos humanos y las condiciones de los trabajadores de la salud en misiones de terceros países. Los programas de radio y la información sobre iniciativas de la sociedad civil se distribuirán en las redes sociales. El grupo también apoyará las actividades cívicas realizadas por activistas de la sociedad civil en Cuba.

Promoción de la inclusión de poblaciones marginadas en Cuba

Ideas y valores democráticos

$ 23,500

Promover la inclusión de poblaciones marginadas en la sociedad cubana y fortalecer una red de socios insulares. El proyecto brindará un espacio para que estos sectores de la población interactúen, compartan ideas y participen en diálogos sobre los problemas que enfrentan sus comunidades. También realizará talleres para líderes sobre participación ciudadana, igualdad de género, derechos humanos y esfuerzos de incidencia.

Promoviendo el pensamiento independiente en Cuba

Libertad de información

$ 75 000

Promover una mayor libertad de expresión y escritura independiente entre los intelectuales cubanos. El grupo producirá su revista independiente en línea que promueve el debate sobre temas culturales y sociales en Cuba. Los periodistas, columnistas, escritores y fotógrafos que no puedan imprimir su trabajo en medios oficiales tendrán la oportunidad de publicar sus artículos de opinión en la revista.

Promoción de la rendición de cuentas local y la supervisión ciudadana

Rendición de cuentas y gobernanza

$ 120,267

Promover la rendición de cuentas y la interacción a nivel local entre activistas y miembros de la comunidad mientras buscan soluciones a sus problemas locales. El proyecto recopilará información, documentará los problemas que afectan a las comunidades y la demanda de soluciones ante las entidades a nivel local. El proyecto también producirá un boletín para concienciar sobre estos problemas y conectar a los ciudadanos con iniciativas y activistas.

Promoción del uso de datos en el periodismo en Cuba

Libertad de información

Novación $ 91,319

Promover el acceso y uso de datos públicos de Cuba. La organización agregará datos disponibles públicamente de Cuba y desarrollará conjuntos de datos para producir análisis sobre la realidad de la isla. La organización colaborará con la prensa para ayudar al público cubano a tener un mejor acceso a la información a través del periodismo basado en datos.

El poder agudo y la evolución de la política bajo una nueva constitución en Cuba

Gobierno y Analisis Politico AC

Novación $ 115,000

Promover una mayor conciencia internacional sobre la proyección de poder y la presencia de Cuba en América Latina y fomentar una comprensión crítica de las implicaciones y la implementación de la nueva constitución en Cuba. La organización realizará una investigación sobre la influencia internacional cubana y la implementación del marco institucional transformado del Estado que estableció la nueva constitución cubana.

Periodismo situado: perspectivas innovadoras sobre Cuba

Asociación Civil Cronos (de Argentina ligada a la Revista Anfibia, a Cosecha Roja y la Universidad de San Martín)

$ 80 000

Mejorar la capacidad del periodismo independiente cubano para cubrir diferentes ángulos de violencia y crisis en la pandemia Covid-19 y sus secuelas, y fomentar lazos más fuertes entre los periodistas independientes cubanos y sus contrapartes en el resto de América Latina. La organización desarrollará una serie integral de capacitaciones en línea sobre periodismo que sean relevantes para un contexto de crisis. El programa reunirá a participantes de Cuba y otros países de América Latina para fomentar la colaboración, utilizando diferentes estilos y medios innovadores.

Fortalecimiento del acceso a la información y mejora del pensamiento crítico en el centro de Cuba

Libertad de información

$ 50 000

Fortalecer el acceso a la información y potenciar el pensamiento crítico en Cuba. Semanalmente se producirán artículos y materiales audiovisuales para fortalecer el acceso a la información. Además, los sitios de redes sociales y otras aplicaciones de mensajería se utilizarán para aumentar la circulación en la isla de información sin censura sobre desarrollos sociales, culturales, económicos y políticos locales y nacionales.

Fortalecimiento de la capacidad de la sociedad civil en los procesos políticos democráticos

Instituto Interamericano de Derechos Humanos

$ 95 000

Fortalecer la capacidad de los activistas de la sociedad civil cubana para promover elecciones democráticas en la isla. Los participantes cubanos se unirán a misiones de observación de elecciones en América Latina y asistirán a talleres sobre temas de observación de elecciones y derechos humanos. El proyecto facilitará una discusión entre sus socios cubanos y expertos electorales latinoamericanos para crear conciencia sobre la naturaleza antidemocrática del sistema electoral cubano.

Fortalecimiento del pensamiento crítico y los valores democráticos en Cuba

Libertad de información

$ 99,980

Promover el pensamiento crítico, el libre flujo de información y los valores democráticos en Cuba. La organización consolidará el alcance y el impacto de sus publicaciones digitales. También trabajará en la publicación de documentos y materiales históricos sobre la historia de Cuba y América Latina. Difundirá esta información y sus publicaciones en Cuba y el resto de América Latina.

Fortalecimiento del diálogo democrático sobre las ideas de reforma impulsadas por Cuba II

Centro para la empresa privada internacional (CIPE)

$ 309,766

Fortalecer la capacidad de los think tanks independientes en favor de la democracia en Cuba para desarrollar análisis económicos objetivos e ideas de reforma y ampliar las aperturas en los espacios cívicos para que las organizaciones orientadas al mercado apoyen a un sector privado en crecimiento. El centro brindará apoyo a dos grupos de expertos cubanos emergentes a favor de la democracia para que asistan a talleres de gestión de programas fuera de la isla, brindarán asistencia para actividades en la isla y organizarán una conferencia internacional con otros grupos de expertos que trabajan en condiciones similares o en un campo similar. de trabajo.

Fortalecimiento del periodismo independiente en Cuba

Instituto Prensa y Sociedad

$ 70,523

Fortalecer las habilidades periodísticas e investigativas de los periodistas independientes cubanos y promover una mayor interacción entre ellos y sus contrapartes latinoamericanas. La organización capacitará a los periodistas en conceptos fundamentales del periodismo y los colocará en un medio de comunicación profesional en Perú para una experiencia en el trabajo. La organización también fomentará la interacción entre periodistas cubanos y latinoamericanos a través de piezas de investigación colaborativas.

Fortalecimiento de los medios independientes y la rendición de cuentas en Cuba

Fundación Espacio Público

$ 108 000

Fortalecer la capacidad de los periodistas cubanos para promover una mayor rendición de cuentas del gobierno en Cuba y promover interacciones y vínculos entre periodistas independientes cubanos y latinoamericanos. La organización llevará a cabo un programa de formación sobre cómo realizar periodismo de investigación. Los participantes cubanos entablarán intercambios con periodistas de otros países, y recibirán asesoría y retroalimentación sobre su trabajo por parte de un comité editorial integrado por periodistas latinoamericanos. La organización proporcionará tutoría remota constante a los participantes.

Fortalecimiento de la capacidad de iniciativas cívicas independientes en Cuba

People in Need Slovakia (PIPA)

$ 60 000

Fortalecer la capacidad de los centros e iniciativas cívicos independientes en Cuba para promover ideas y valores democráticos. Con sede en Bratislava, la organización trabajará con grupos de periodistas independientes, estudiantes y activistas de la sociedad civil para fortalecer su capacidad institucional y su capacidad para llevar a cabo actividades de manera más eficaz. Además, el becario organizará una visita de estudio para sus beneficiarios en Eslovaquia.

Fortalecimiento de la capacidad de los profesionales de los medios independientes en Cuba

Clovek contra tisni, o.p.s. (Necesitados)

$ 150,882

Fortalecer la capacidad de los profesionales de los medios independientes en Cuba. El concesionario proporcionará a los beneficiarios cubanos capacitación y asistencia técnica para producir contenido sin censura sobre los desarrollos sociales, políticos, económicos y culturales en Cuba. El donatario también fortalecerá la capacidad técnica de organizaciones independientes en toda Cuba para llevar a cabo iniciativas destinadas a aumentar el libre flujo de información.

Fortalecimiento de la democracia y las habilidades de liderazgo de los activistas juveniles cubanos

Instituto Politico para la Libertad Perú

$ 85 000

Fortalecer la capacidad de liderazgo de los jóvenes activistas prodemocráticos cubanos y promover la interacción entre los ciudadanos de Cuba y las personas de las sociedades democráticas latinoamericanas. La organización ofrecerá capacitaciones en línea y en persona sobre los derechos de los jóvenes, la participación de los jóvenes en la política, las comunicaciones digitales y los estándares internacionales de libertad de expresión y democracia. El grupo también llevará a jóvenes activistas cubanos a otros países latinoamericanos para interactuar con sus homólogos prodemocracia de países democráticos.

Fortalecimiento de herramientas para medir la gobernabilidad y el conflicto social en Cuba

Arlenica, Arte, Lenguaje e Investigación para el Cambio Social

Suplemento $ 11,940

Fortalecer el análisis sobre la gobernabilidad en Cuba. La organización desarrollará un índice de gobernabilidad para medir y comparar el sistema político de Cuba con otros países del mundo. Analizará la estructura y el desempeño del gobierno cubano en áreas como el estado de derecho, la participación política, la efectividad, la estabilidad política, la transparencia y la libertad económica. También evaluará la satisfacción del público con su gobierno y hará un seguimiento de las acciones de los ciudadanos para promover políticas más democráticas a través de la creación de un observatorio de conflictos sociales.

Apoyando a los defensores de derechos humanos en Cuba

Centro por una Cuba Libre

$ 80 000

Brindar asistencia humanitaria a los presos políticos, sus familias y activistas de derechos humanos en Cuba. La organización trabajará con sus socios para distribuir asistencia humanitaria a los presos políticos, sus familiares y otros miembros de la sociedad civil cubana. Para aumentar el acceso a información sin censura, la organización también proporcionará a los defensores de los derechos humanos equipo técnico para documentar la vida en Cuba y transmitir información a organizaciones y actores externos.

Apoyando el periodismo independiente en Cuba

Instituto de Informes sobre la Guerra y la Paz (IWPR)

$ 145,230

Fortalecer la colaboración entre periodistas independientes cubanos para promover la libertad de expresión. El beneficiario trabajará con varios periodistas independientes y organizaciones de medios para promover el entendimiento mutuo y la solidaridad entre ellos, y para fortalecer sus habilidades en el uso de las redes sociales. La organización también fomentará y apoyará los esfuerzos de colaboración entre periodistas afiliados a diferentes medios de comunicación.

Apoyo a los sindicatos independientes, los trabajadores autónomos y los derechos laborales

Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba

$ 230 000

Promover los derechos laborales y fortalecer la capacidad del movimiento sindical independiente de Cuba. La organización brindará asistencia a activistas laborales independientes en Cuba para forjar un movimiento laboral más coordinado en la isla. Además, la organización trabajará con una naciente asociación de trabajadores autónomos para promover los derechos laborales en el sector informal. Asimismo, realizará una campaña internacional de difusión y sensibilización de información sobre la situación de los derechos laborales en Cuba.

Apoyo a escritores y artistas independientes en Cuba

Vista Larga Foundation Corp

$ 83 000

Apoyar a los escritores y artistas independientes de Cuba para que produzcan y difundan libremente su obra. La organización ayudará a los escritores a fortalecer la calidad de su trabajo y a publicar piezas dentro y fuera de la isla. Presentará su trabajo en su revista literaria trimestral, Puente a La Vista, en las redes sociales y a través de videos en YouTube. La organización también creará conciencia sobre la represión dirigida a escritores, artistas y músicos independientes a través de campañas en línea.

Tiempos de cambio y un nuevo rol para diferentes sectores en Cuba

Ideas y valores democráticos

$ 71,339

Mejorar la comprensión y la capacidad de la sociedad civil para proponer alternativas políticas. Las actividades incluirán la investigación sobre el papel de las diferentes instituciones estatales en las transiciones a la democracia, así como la discusión de este tema entre representantes de la sociedad civil cubana, con énfasis en las experiencias de otros países de la región.

Rechaza Cuba sanciones de EEUU contra funcionarios de la Isla

Contra Cuba Bloqueo

Canal Caribe.- El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó en Twitter las nuevas Medidas unilaterales impuestas este jueves por Estados Unidos contra ocho funcionarios cubanos.


Cancillería de Cuba rechaza nuevas medidas coercitivas de EEUU

La Habana, 6 ene (Prensa Latina) El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó hoy la imposición por parte de Estados Unidos de nuevas medidas coercitivas unilaterales a la isla y reiteró la determinación del país caribeño a defender su soberanía.

EEUU anuncia nuevas sanciones contra funcionarios de Cuba«El gobierno de EEUU persiste en el mal hábito de pretender imponer su voluntad sobre otros gobiernos por vía de medidas coercitivas unilaterales. El anuncio hecho hoy por el Secretario de Estado no altera un ápice la determinación de #Cuba de defender sus derechos soberanos», escribió el titular en su cuenta de Twitter.

Washington anunció hoy restricciones de visa para ocho funcionarios cubanos como parte de su política de sanciones a la isla, unido al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, informó que esa medida va dirigida a “implicados en intentos de silenciar las voces del pueblo cubano” luego de los sucesos del 11 de julio, aunque no precisó quiénes son los sancionados.

A raíz de los disturbios, las autoridades cubanas explicaron que hubo delitos de desorden público, instigación a delinquir y a subvertir el orden constitucional, y también hechos de extrema violencia contra bienes, personas y autoridades.

La Habana acusó a Estados Unidos por su complicidad en esos hechos, a partir del uso de herramientas tecnológicas y de la difusión de noticias falsas para estimular a la desestabilización.

Respecto a las sanciones contra funcionarios, Cuba las considera irrelevantes desde el punto de vista práctico, pero políticamente con implicaciones, pues forman parte de la escalada agresiva impulsada desde la Casa Blanca.

Estados Unidos pretende interferir justicia en Cuba al adoptar medidas contra funcionarios cubanos

Cubadebate

El Secretario de Estado de los Estados Unidos Antony J. Blinken dio a conocer nuevas medidas contra Cuba en un comunicado emitido esta tarde en Washington. Las mismas van dirigidas a establecer restricciones de visas a ocho funcionarios cubanos supuestamente implicados en la detención y procesamiento judicial de participantes en los hechos violentos del 11 de julio de 2021 en algunas localidades del país.

El Departamento de Estado dice que aplicó estas medidas individualizadas en el marco de la Proclama Presidencial 5377, que suspende la posibilidad de que funcionarios y empleados del Gobierno cubano ingresen a los Estados Unidos como no inmigrantes.

Aduce que las mismas se toman «debido a las condenas severas e injustas que se impusieron a manifestantes pacíficos» y remarcan que » Estas acciones potencian el impacto de cuatro sanciones del Departamento del Tesoro que se aprobaron desde el 11 de julio, y el anuncio que el Departamento de Estado emitió el 30 de noviembre sobre restricciones a visas impuestas a nueve funcionarios cubanos en relación con la represión de activistas el 15 de noviembre.»

La medida anunciada es, sin dudas, un nuevo intento del gobierno estadounidense de interferir en los asuntos internos de Cuba, tratar de mediatizar la impartición de justicia en el país e intentar proteger a los elementos que, en buena parte financiados por Washington, pretenden subvertir el orden político y social de Cuba.

La decisión se da a conocer en un día en que Estados Unidos y su gobierno han reclamado medidas ejemplarizantes contra quienes organizaron y ejecutaron los hechos violentos en el Capitolio de Washington el 6 de enero de 2020; por los cuales han sido procesados más de 700 personas y algunas han recibido condenas superiores a los 20 años de prisión.

EEUU anuncia nuevas sanciones contra funcionarios de Cuba

Washington, 6 ene (Prensa Latina) Estados Unidos anunció hoy restricciones de visa para ocho funcionarios cubanos como parte de su política de sanciones a la isla, unido al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

En un comunicado de prensa divulgado este jueves, el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, informó que esa medida va dirigida a “implicados en intentos de silenciar las voces del pueblo cubano” luego de los sucesos del 11 de julio, aunque no precisó quiénes son los sancionados.

Con penalizaciones de ese tipo, así como con “todas las herramientas diplomáticas y económicas” Washington pretende apoyar al pueblo cubano, señaló Blinken, quien no mencionó el bloqueo de Washington como una de las causas de la situación económica del país caribeño.

De acuerdo con el jefe de la diplomacia estadounidense, luego del 11 de julio cientos de personas están encarceladas.

A raíz de los disturbios, las autoridades cubanas explicaron que hubo delitos de desorden público, instigación a delinquir y a subvertir el orden constitucional, y también hechos de extrema violencia contra bienes, personas y autoridades.

La Habana acusó a Estados Unidos por su complicidad en esos hechos, a partir del uso de herramientas tecnológicas y de la difusión de noticias falsas para estimular a la desestabilización.

Respecto a las sanciones contra funcionarios, Cuba las considera irrelevantes desde el punto de vista práctico, pero políticamente con implicaciones, pues forman parte de la escalada agresiva impulsada desde la Casa Blanca.

El 30 de noviembre pasado, el gobierno estadounidense impuso también restricciones de visa para miembros del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias por impedir la realización de una marcha declarada inconstitucional por las autoridades de la nación caribeña.

Cuba y “el sacrificio aparente del honor”

Opinión

Dan Abner Barrera Rivera* – La Pupila Insomne.- La ética de la Revolución cubana enraizada en la tradición martiana-fidelista ha demostrado a lo largo de su historia el respeto por la vida de sus adversarios y enemigos, y se ha convertido en un modelo de revolución suigéneris que muchas veces es incomprensible incluso para quienes simpatizan con ella.


La modestia de la Revolución y de los revolucionarios cubanos es igual de radical que la que Jesús trató de enseñar a sus seguidores, “No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha”. Cuba nunca ha hecho alarde de sus logros sociales ni de las derrotas que le han infligido a su enemigo.
Este año 2021, quedará registrado en la historia de Cuba como uno de los años difíciles que tuvo que enfrentar la Revolución, fue un periodo en el que se juntaron dos condiciones principales, las cuales les hicieron creer a los enemigos de Cuba y también a muchos amigos, que había llegado la hora de la implosión del socialismo cubano: una, la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, y la otra, el recrudecimiento del bloqueo económico con las 243 sanciones aprobadas por la administración de Donald Trump y, que Joe Biden las mantiene hasta hoy (Biden es el mejor trumpista que tiene el expresidente republicano).

El Imperio ha utilizado contra la Revolución todo tipo de planes para derrotarla: sabotajes, invasiones armadas, leyes, bloqueos, guerra sicológica, acciones terroristas, plagas, dengue hemorrágico, peste porcina, plan para asesinar a los dirigentes, guerra mediática, tecnologías y armas de última generación, entre muchas otras; detrás o delante de cada uno de estos planes siempre ha estado presente la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que, fiel a su lógica y cobardía asesina, nunca ha renunciado al reclutamiento de contrarrevolucionarios para usarlos de carne de cañón (los usa y luego los desecha).

Esta vez, el despliegue periodístico de los oligopolios de la comunicación vinculados a la Sociedad Interamericano de Prensa (SIP) y financiados por la mafia terrorista de Miami lograron manipular a mucha gente, incluso a personas de “izquierda”; la falacia de que Cuba era un Estado fallido caló en muchos de ellos; por eso no faltaron los “amigos de izquierda”, los “revolucionarios” que desde la comodidad de un Twitter, Blog o Facebook, se desbordaron en comentarios, “análisis” y recomendaciones para que Cuba se rectificara. Era la hora de estar con la víctima, pero ellos se pusieron de lado del victimario.

El Imperio, seguro de contar con todo el poderío, planeó para el 15 de noviembre pasado, asestarle el golpe final a la Revolución a través de la realización de una gran marcha que según ellos desestabilizaría y acabaría con la “dictadura” (no era la primera vez que hacían este tipo de convocatorias); al anunciarlo a los cuatro vientos, aumentó la presencia de la prensa internacional en la mayor de las Antillas, pues el orbe entero debía ser testigo de lo que sucedería; todos estaban pendientes y contaban regresivamente los días y horas pare el gran golpe; los enemigos esperaban que ese día haya enfrentamientos, represión policial, detenciones, sangre, y ojalá muertos. Pero en Cuba, nadie perdía el sueño, el pueblo que es el primer defensor de su revolución, velaba organizadamente por ella. El resultado de ese día es conocido: fue Cuba quien asestó el golpe al nuevo Trump de la casa Blanca, y con él a la SIP, a la CIA y a sus secuaces dentro y fuera de la Isla. Lo que es poco conocido, es la forma cómo la Revolución suele defenderse contra el monstruo imperialista. ¿Cómo Cuba, un país pequeño y del Tercer Mundo resiste al mayor imperio de la historia, y revierte y neutraliza sus planes genocidas?

Los entendidos del tema dicen que los servicios de inteligencia de Cuba están entre los mejores cinco del mundo, y eso el Imperio lo sabe, pero no lo admite, por eso, en su necedad se estrella contra una Revolución sólida que asume el combate en condiciones militares, tecnológicas y financieras asimétricas, pero con una enorme superioridad en el terreno de la inteligencia, la cultura y la moral. La modestia que le caracteriza a la Revolución ha hecho que divulgue poco sobre cómo opera su servicio de inteligencia, pero lo cierto es, que va un paso adelante de los planes de la tan cacareada temible e invencible CIA. Cuando las autoridades cubanas deciden “quemar” a alguno de sus agentes de los Órganos de Seguridad del Estado, es porque tienen la certeza que darán el “jaque mate” a esos planes; por eso el regocijo del mismo agente y del pueblo cubano no tienen límites (el agente es “quemado” con mucho honor después de haber quemado a muchos mercenarios).

¿Y quiénes son los que trabajan como agentes de los Órganos de Seguridad del Estado? No son gendarmes, expertos en torturas, ajusticiamientos o desapariciones como los que trabajan en la CIA. Son mujeres y hombres revolucionarios nacidos del pueblo, puede ser un médico, un profesor universitario, una periodista, una ingeniera, un contador, una abogada o un administrador; y ninguno ha portado jamás un revolver o un fusil para hacer su trabajo, tampoco han recibido clases de ejecución sumaria; ellos trabajan por amor a su patria, no al dinero. Los agentes de los Órganos de Seguridad del Estado están guiados “por grandes sentimientos de amor”, y nunca se han manchado las manos con sangre o pólvora.

En entrevista realizada por la periodista Arleen Rodríguez al profesor universitario Raúl Capote (Daniel) y al médico Carlos Vázquez (Fernando), quienes fueron agentes de la Seguridad del Estado, recordaron que, en 1987, Fidel, inequívocamente expresó: “el sacrificio más grande que hace un agente de la seguridad cubana es el sacrificio aparente del honor”.

Ese sacrificio lo hacen las personas íntegras, y solo puede ser entendido por quienes aman a su patria.

Dan Abner Barrera Rivera es Profesor Universitario en Costa Rica.

La larga guerra contra Cuba socialista

Contra Cuba Contrarrevolución

Jorge Luis Ubertalli O. – Rebelión.- Todavía no había hecho irrupción la doctrina imperialista de la ‘posverdad’, con su parafernalia tecnológica informativa puesta al servicio de la colonización, el saqueo mundial y la mentira institucionalizada;  todavía la cibernética y  la tecnotrónica no habían asomado al mundo de  la guerra integral contra Cuba y países no alineados con los EE.UU. y sus aliados del ‘occidente’ capitalista cuando en la naciente Revolución se llevó a cabo la Operación Verdad, planificada y ejecutada por el gobierno revolucionario de Fidel Castro y los periodistas afines a la revolución, nucleados en el Colegio de Periodistas y la Asociación de Reporteros de La Habana.


Fue en la primera veintena de enero de 1959, con la revolución todavía en pañales, cuando se entabló la primera batalla mediática contra la desinformación y la mentira imperialista, cuyos voceros oficiosos alineados con las agencias UP y API, las revistas LIFE, Newsweek, US News and World Report y otros medios esgrimían de que en Cuba se estaba llevando a cabo un ‘baño de sangre’, debido a los fusilamientos de esbirros batistianos que habían torturado y asesinado sin piedad.

Ante la andanada mediática, asociada a la comparsa del entonces presidente Dwight Eisenhower y tribunos como Wayne Hays, que ya hablaban de un bloqueo comercial y de una intervención militar a la nueva Cuba, se invitó a la isla revolucionaria a 380 periodistas de EE.UU., Europa y América Latina a fin de que dieran testimonio de lo vivido, visto y oído. Un millón de cubanos se concentraron ese 21 de enero para apoyar al gobierno revolucionario en su política de sancionar a los asesinos batistianos. Y al siguiente día, todos los periodistas invitados escucharon a Fidel en el hotel Habana Riviera que, entre otras cosas, dijo: ‘Los que creyeron que después de nuestras victorias militares nos iban a aplastar en el campo de la información, en el campo de la opinión pública, se han encontrado con que la Revolución Cubana sabe pelear y ganar batallas en ese campo’.

Y se triunfó en la primera confrontación mediática; al poco tiempo se fundó la Agencia de Noticias Prensa Latina y el imperialismo ya no pudo impunemente atacar a Cuba revolucionaria a través de la desinformación y la mentira.

Hoy, a poco de que se cumpla el 62 aniversario de la victoria revolucionaria, en el contexto de la crisis del capitalismo imperial con EE.UU. a la cabeza, la guerra integral contra Cuba sigue su curso. Y como antes y ahora, se estrella contra la inventiva y la decisión revolucionaria de seguir existiendo como entidad socialista, antiimperialista y soberana.

Un Peter Pan Perverso y una Mangosta ponzoñosa

El 26 de diciembre de 1960 comenzó la llamada Operación Peter Pan, digitada por la CIA, la Iglesia católica y los contrarrevolucionarios cubanos al interior y en el exterior de Cuba. Consistió en sacar clandestinamente de Cuba a más de 14.000 niños de entre 6 a 12 años de edad, con el consentimiento de sus padres, que fueron mentidos en cuanto a que la revolución les quitaría a sus hijos y los privaría de la patria potestad. Desde la usina proimperialista de la Iglesia cubana, que controlaba 132 escuelas primarias, 48 de enseñanza media, 33 escuelas de comercio, 22 de secretariado, 4 high schools, tres escuelas vocacionales y las Universidades Católica de Villanueva y Social de La Salle, se mintió a los padres y se los indujo a enviar a sus niños fuera de la isla sin acompañantes y con destino incierto, vía EE.UU. -donde los esperaba ‘monseñor’ Bryan O. Walsh, director del Catholic Welfare Bureau- y la España franquista.  Hasta después de la ‘crisis de los misiles’ de 1962 los niños siguieron saliendo clandestinamente hasta perderse en orfanatos, colegios, familias desconocidas… La perversa Operación coincidió con la la Ley de Reforma Integral de la Enseñanza, promulgada en diciembre de 1959, que garantizaba la enseñanza laica, integral y democrática en la isla. Mentiras y difamaciones emitidas desde Radio Swan, un engendro radiofónico creado por la CIA en mayo de 1960 y que transmitía desde territorio hondureño, fueron dirigidas a la clase media y la burguesía cubana a fin de que se llevara a cabo el funesto plan. Hasta se imprimió clandestinamente una falsa ley de potestad, cuya imprenta fue allanada y detenidos sus propietarios…

A la Operación Peter Pan se sumó poco más tarde otra tan o más perversa que la anterior.

Ya derrotados los mercenarios al servicio de EE.UU. en Playa Girón (abril de 1961), la comunidad de inteligencia norteamericana (CIA, DIA, y otras), el Pentágono, el Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro y otras instituciones del gobierno USA, con el aval explícito del presidente John F. Kennedy, llevaron a cabo la Operación Mangosta, iniciada el 30 de noviembre de 1962.

Teniendo por finalidad la destrucción a toda costa de la Revolución Cubana, incluido el magnicidio contra Fidel Castro y otros dirigentes, iniciaron un Plan de Acción de 32 tareas que incluyeron: 13 agresiones de guerra económica; 6 operaciones políticas; 5 tareas militares; 4 misiones de inteligencia, 4 operaciones de subversión política ideológica y una operación de guerra biológica, utilizándose un medio químico para afectar la vista de los macheteros y sabotear la zafra azucarera. Una vez aprobada la Operación Mangosta, se habilitó la estación JM-WAVE, ubicada en Floridaque centralizó las operaciones, y se estableció un presupuesto multimillonario en dólares repartido entre los organismos que participaron en la Operación. Para ese entonces ya se había desplazado al jefe de la CIA y al director de Operaciones Encubiertas, Allen Dulles y Richard Bisell, cuyos cargos fueron ocupados por John McCone y Richard Helms, respectivamente. Un grupo ampliado, dentro del Consejo de Seguridad Nacional USA, dirigido por Ed Landsdale -experto contrainsurgente que luego apareció en el reaganismo actuando contra Nicaragua Sandinista- se hizo cargo de la operación, que insumió una Fuerza de Tareas (Cuban Task Force) supervisada y controlada por William Harvey, designado por la CIA, que contaba con un Grupo de Acciones Ejecutivas- ZR-RIFLE, encargado de llevar a cabo asesinatos de opositores políticos a EE.UU. sin comprometer al gobierno de ese país, y que incluía mafiosos, sicarios, etc.

En marzo de 1962 se iniciaron las operaciones, que incluyeron financiamiento, apoyo, instrucción y armamento a grupos contrarrevolucionarios armados en la sierra del Escambray, formación de grupos contrarrevolucionarios cercanos a aeropuertos  y centros de comunicaciones a fin de sabotearlos, campañas subversivas contrarrevolucionarias, infiltración de agentes, etc., con el fin de crear una revuelta ‘popular’ en el contexto de una ‘guerra civil’ que justificara una invasión de la marinería yanqui y la conformación de un gobierno títere.

Según cálculos, 117 agentes de la CIA fueron infiltrados en territorio cubano, se estructuraron cinco redes de espionaje de la CIA coordinadas desde la base de Guantánamo, las bandas armadas asesinaron a campesinos y demás sectores del pueblo, incluidas mujeres y niños, y hasta intentaron asesinar a Fidel mediante dispositivos especiales, creados por la División Técnica de la CIA, dirigida por Sydney Gottlieb, quien también dirigió el Programa MK Ultra en la misma fecha, que intentaba manipular por medio de drogas y operaciones cerebrales a la población de su propio país y a los ‘agentes’ del ‘comunismo internacional’, utilizando para los ‘experimentos’ diversos conejillos de indias, incluidos enfermos mentales.  El combate aunado de las FAR, la Seguridad del Estado, las Milicias Revolucionarias, la Policía Revolucionaria, las Organizaciones de Masas (CDR, ANAP, y otras) y todo el pueblo cubano terminó con la aventura de la Operación Mangosta, que tuvo un saldo de 500 combatientes populares revolucionarios muertos.

La nueva panfernalia agresiva del imperialismo

Cuba debió afrontar una guerra integral desde el inicio de la revolución. Fiebre Porcina, Dengue Hemorrágico y otras enfermedades diseminadas en la isla fueron creadas en los laboratorios de guerra biológica de los EE.UU. La Guerra Económica y Político-Diplomática, las Operaciones Psicológicas (PsyOps), en el contexto de la Guerra Psicológica (GP) tradicional, fueron moneda corriente en lo que hace a las acciones contrarrevolucionarias del imperialismo norteamericano y sus aliados-satélites contra Cuba. La Guerra Cultural e Informativa se llevó a cabo desde un primer momento contra la isla revolucionaria.

Pero en el curso delos años 70 del pasado siglo, cuando la cibernética y la informática, los medios audiovisuales y el electromagnetismo revolucionaron las comunicaciones y fueron aplicados a la guerra imperial contra Cuba y otros pueblos y gobiernos revolucionarios, las operaciones militares convencionales se transformaron en guerras irregulares, de Baja Intensidad, híbridas, asimétricas, multidimensionales, donde a las armas ‘letales’ les siguieron las ‘no letales’, ideadas por los aparatos científico-tecnológicos del imperialismo. La creación de Internet -antes Arpanet- por el DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), dependiente del Pentágono, y otras agencias de las Fuerzas Armadas y de Inteligencia estadounidenses, llevaron la guerra contra Cuba a un escalón más alto. Combinando las acciones directas -agresiones, sabotajes, bloqueo comercial, sanciones, etc- con indirectas, como el Big Data e Inteligencia Artificial en relación con el desarrollo de ordenadores y manipulación de redes de internet, además de programas de manipulación mental por medio de ondas electromagnéticas, rayos, láseres, microondas, guerras culturales cibernéticas, robots, drones, etc., los imperialistas, aunados con las grandes empresas privadas de armamento, tecnología informática y científicos de toda índole pretendieron, y pretenden, terminar con el sistema socialista en Cuba, derrocar a su gobierno e instalar un gobierno títere, al igual que hicieron en varios países de Medio Oriente y Norte de África, así como con Yugoslavia. 

Pero Cuba no es fácil presa del imperio.

‘La táctica y la estrategia militar incluirán como uno de los aspectos principales, las tácticas y estrategias de control social. La tecnología será un factor primordial, pero no será el único, lo fundamental será el control de la mente; la información, la inteligencia, lo cognitivo, lo emocional, las actitudes, lo psicológico, estos ámbitos se conformarán como de combate’- sostiene un investigador y profesor de la Universidad de Ciencias Informáticas de Cuba. (1)  ‘Una de las partes, la potencia imperial, utilizará municiones guiadas y de gran precisión; armas químicas y biológicas, amplio empleo de la robótica y la nanotecnología; empleo de armas ‘no letales’, armamento de pulsos, maquinarias especializadas y software para el combate; así como el empleo de virus que afecten las redes informáticas’.

Seguidamente acota: ‘ Las ‘batallas estratégicas’ principales no son libradas por las fuerzas militares, sino que asumen este papel las grandes redacciones y estudios de radio y televisión. Los titulares, las consignas y las imágenes mediáticas se constituyen en los “proyectiles” principales que lograrán la victoria’. Haciendo hincapié en la ‘tercerización’ de las guerras a través de la contratación de empresas militares y de seguridad, se consigna que la guerra ‘se realiza centralizada en una red que combina tres elementos básicos: información, mando digitalizado y armas de precisión(…) Una nueva forma de agresión militar, ya presente en sus acciones contra Cuba, tiende a convertirse en la forma principal, por su alcance y medios empleados por el enemigo: la guerra cibernética’.

Otro investigador de la Universidad de Ciencias Informáticas cubana sostiene que el Big Data (gran volumen de datos estructurados y no estructurados que se obtienen a través de alta tecnología) cumple la ‘función de analizar, orientar y predecir comportamientos a partir de su poder para realizar búsquedas, capturas, almacenamientos, gestión, transferencia y visualización de la información que se convierte en conocimiento para la toma de decisiones…’(2). A través de redes de censores y dispositivos  y de la interacción de usuarios de internet, se obtienen datos que, con su uso, ‘se pueden fabricar situaciones para manipular el mundo físico y virtual, controlando y alterando procesos geopolíticos de cualquier índole, lo cual puede llegar a dominar y modelar el comportamiento del cerebro humano desde el mundo digital, empleando la ciencia con interferencia de los valores. Con ello se originan espacialidades para la identificación de creencias, significados simbólicos que conducen a la estructuración del espacio, y a establecer normas de regulación basadas en el poder de aquellos que administran esta tecnología’, que son, por supuesto, los grandes conglomerados privados informáticos capitalistas aunados al Estado imperial, fundamentalmente EE.UU.

En sintonía con lo antes expuesto, se dice que…’el gobierno norteamericano maneja cibertropas activas para operaciones nacionales e internacionales’ como la USAID, el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Estado, que creó en el 2017 el Global Engagement Center, el DARPA, el Comando Cyberespacial y el Mando Central Unificado o CentCom de la Fuerza Aérea, utilizando empresas informáticas como Ntrepid y HBFederal (hoy cerrada y transferida a otras empresas). Entre toda la aparatosidad informática, el DARPA se destaca. A través de los software Astroturfing y Computing World, creados por DARPA, se oculta a verdaderos emisores de mensajes propagandísticos, se crean cuentas de internet falsas, se encubren operaciones militares informáticas, se crean personas ‘ubicuas’ que no existen, etc. obteniendo ‘enormes potencialidades para producir engaños de carácter universal, formando parte de la carrera armamentística que se desarrolla en el entorno digital’. Estos aparatos creados y manejados por grandes conspiradores y espías mundiales que intentan controlar al mundo y, particularmente en Cuba, generan distorsiones en el sistema informático y otras aplicaciones con el fin de desestabilizar al gobierno revolucionario, además de filtrar calumnias y mentiras en el exterior a fin de manipular a la opinión pública para que legitimice las acciones imperiales contra la isla, en la tendencia a predominar  con ‘métodos que perturban los modos de vida, como es la penetración psicosocial del miedo y la obediencia, mediante la agudización del control e intervención militar y policial’.

Los engendros Proyectos RF MEDIA, TOWER, CLEAN SWEEP, entre otros, creados por la CIA, la NSA, y la oficina de Investigación Naval (ONR) para manipular mentes, horadar cerebros por medio de ondas, microondas, chips , control electromagnético y otros aparatos imperiales, que siguen el derrotero del MKULTRA y demás proyectos manipuladores de las mentes y los cerebros humanos, no asombran ni asustan a los cubanos.

La Guerra Cultural, que no es más que ‘guerra de información permanente, mediática y psicológica a escala global’, que busca ‘destruir el pensamiento reflexivo(información, procesamiento y síntesis) y sustituirlo por una sucesión de imágenes que conformarán la psicología del individuo: noticias, títulos, imágenes sin conexión aparente entre sí, que excitan su curiosidad y fragmentan la ideología, convirtiendo al ser humano en un alienado consumista de órdenes psicológicas direccionada mediante consignas’, es combatida integralmente por los cubanos a través de, entre otras:

– el desarrollo de la cultura general integral de la población;

– el establecimiento de una adecuada política de selección y limitación de los productos informativos externos;

– la producción propia, que refleje la cultura propia y se enfrente a la hegemonía imperial;

– la integración en el marco de alianzas estratégicas entre países que se enfrentan al hegemonismo imperial y que asignan a la cultura una amplia prioridad.;

– el logro de la utilización masiva a Internet de la población para utilizarlo como arma para defender y difundir el socialismo;

– la priorización del trabajo político e ideológico del pueblo y los valores humanistas;

– la concientización de los jóvenes en cuanto al protagonismo que les corresponde en esta época;

– la preparación para la defensa contra las modalidades de guerra cibernética, ‘inteligente’ y con ‘armas no letales’;

– el control y exigencia sobre funcionarios y dirigentes estatales que conduzcan con la austeridad y el ejemplo.

Ni los Programas HAARP y Phoenix II de modificación de climas y creador de terremotos, huracanes, inundaciones y sequías gestados por el Pentágono y la comunidad de inteligencia yanqui, ni ninguna otra panfernalia instituída en la era de la ‘posverdad’, mentira organizada a través de redes informáticas en la Guerra de Información, podrán desarticular ni ‘desde adentro’ ni desde el exterior a la Revolución Cubana ni liquidar la sociedad socialista.

La Operación Verdad sigue vigente, y la defensa integral de Cuba en esta larga guerra dará por tierra con los planes imperiales.

 Notas:

(1) El Hegemonismo Militar Estadounidense:  El Impacto de las TIC sobre la realización de la Guerra Cibernética– Rodrigo D. Rodríguez Angulo- Documento de Trabajo Nº 103, Buenos Aires, Junio del 2012, CEID- Rodríguez Angulo es Profesor de la Universidad de Ciencias Informáticas de Cuba (UCIS)

(2) Naturaleza Geopolítica del BiG Data, Mario González Arencibia, http://publicaciones.uci.cu, volumen 14 nº 2, febrero 2021 Bibliografía Consultada:
Operación Peter Pan: Delfín Xiqués Cuitiño, 24 de diciembre del 2020, archivo@granma.cu
Operación Mangosta:www.ecured.cu

Operación Verdad: Primera Gran Denuncia de las campañas de mentiras contra Cuba… Pedro Ríoseco | internet@granma.cu, 21 de enero de 2021

El uso de la Informática y la Cibernética en las guerras modernas– Ezequiel Martínez Justiz Vol. 8 Núm. 3 (2015)– publicado el 27 de mayo del 2019- publicaciones. uci.cu

Inteligencia Artificial y Big Data como Instrumentos Políticos–  Mario González Arencibia- Dagmaris Martínez CarderoVol. 8 Núm. 3 (2015), publicado 14 de mayo 2020, publicaciones. uci.cu

Ciencia y Tecnología para la Guerra. La Guerra de Cuarta Generación. Su impacto Social– Rodrigo Desiderio Rodríguez Angulo- Vol. 8 Núm. 3 (2015)– publicado 27 de septiembre del 2015- publicaciones.uci.cu