Fi(d)eles a su ejemplo.

Fi(d)eles a su ejemplo. Por Luis Toledo Sande

Por Luis Toledo Sande

Desde el seno mismo de la obra revolucionaria que él fundó, de distintos modos se ha dicho que nadie volverá a tener en Cuba la autoridad que décadas de consagración a su pueblo concentraron legítimamente en Fidel Castro. Al vaticinio se suma la comprensión de que se trata de un ser humano cuyos cargos podrán o deberán necesariamente ser ocupados por otros, pero él —de tan excepcional— es insustituible. El propio Raúl Castro, que por méritos propios y de manera constitucional lo remplazó al frente del Partido y de los consejos de Estado y de Ministros, ha proclamado que únicamente un equipo de trabajo podría dar continuidad a la brega que protagonizó el líder cuya existencia física ha cesado. Sigue leyendo