Otro fracaso más de los yanquis contra Cuba

Por Arthur González

El 11 de julio de 2021 fue otro de los tantos fracasos sufridos por el gobierno de los Estados Unidos y sus servicios especiales, en sus trasnochados sueños de derrocar a la Revolución cubana. El pueblo cubano no permitió que un grupo de delincuentes retrotrajeran al país al pasado neocolonial, frustrando el plan de fabricar una acción similar a la llevada a cabo en Ucrania, donde el vandalismo y las agresiones físicas contra los partidarios del gobierno pagaron con sus vidas.

El intento de repetir las manifestaciones callejeras en noviembre de ese año con el grupúsculo Archipiélago, encabezado por el actor Yúnior García, fue una prueba más de la ausencia de una oposición real en la Isla, a pesar de que desde 1960 pretenden crearla, tal como se refleja en el Programa de Acciones Encubiertas de la CIA de marzo de 1960, cuyo objetivo dice:

“Provocar la sustitución del régimen de Castro por uno que sea más aceptable para los Estados Unidos”.

Para lograrlo se propusieron como primer requisito:

“Crear (entiéndase fabricar) una oposición responsable, activa y unificada”, apoyada por una poderosa ofensiva propagandística en nombre de esa oposición”.

Durante 63 años nada ha cambiado en la política yanqui contra Cuba, no obstante, sus continuos fracasos.

La campaña mediática ejecutada desde el 11 de julio 2021 no ha cesado, con el propósito de hacerle creer al mundo que en la Isla se vive un caos político, algo apoyado de inmediato por el Parlamento Europeo con resoluciones condenatorias al gobierno cubano y en contra de las sanciones jurídicas sobre aquellos que atacaron a la policía, volcaron autos patrulleros, golpearon a los agentes del orden y saquearon centros comerciales, actos vandálicos que los capitalistas no permiten en sus países.

Sin embargo, el silencio y la ausencia de resoluciones de Estados Unidos, la OEA y países europeos para sancionar al gobierno de Ecuador, que reprimió salvajemente al pueblo durante 18 días de pacíficas protestas callejeras, marca la diferencia y la doble moral de aquellos que dicen “preocuparse” por los derechos humanos.

El gobierno de los Estados Unidos nunca aceptó a Fidel Castro, ni al proceso revolucionario, incluso antes del triunfo de 1959, como consta en documentos oficiales ya desclasificados, donde se puede leer: “Tenemos que evitar la victoria de Castro”.

Miles de millones de dólares malgastados no le han servido para destruir a la Revolución cubana y aunque sí para mantener y enriquecer a los que desde Miami se encargan de vivir de la política anticubana.

Los grupos y organizaciones contrarrevolucionarias dentro y fuera de Cuba, solo buscan llenarse los bolsillos de dólares, comprar residencias, autos lujosos, relojes costosos y ropa de marca, a partir del gastado cuento de “luchar por la libertad de la Isla”, como cacarean los miembros de la llamada Brigada de Asalto 2506, derrocados por el pueblo uniformado en menos de 72 horas y cambiados por alimentos y medicinas para niños.

A pesar de tantos descalabros en más de medio siglo, los yanquis mantienen intactos los conceptos que plasmaron en el conocido Proyecto Cuba, aprobado en 1962 por el presidente J. F. Kennedy, donde afirman:

“La operación está dirigida a provocar una rebelión del pueblo cubano. La sublevación necesita de una acción política fuertemente motivada y arraigada en Cuba, capaz de generar la rebelión. La acción política será apoyada por una guerra económica que induzca al régimen a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, unido a operación psicológica que acrecentarán el resentimiento de pueblo contra el régimen y las de tipo militar que darán un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

El 11 de febrero 2021, precedido del plantón el 27 de noviembre del 2020 ante el Ministerio de Cultura y el posterior intento de noviembre 2021 con Yúnior García, prueban que nada ha cambiado en la mente de los yanquis, quienes a toda costa y costo insisten en los mismos objetivos sin analizar sus continuos fracasos, por desconocer los verdaderos sentimientos del pueblo cubano, preparado para resistir esa cruel guerra económica que desea matar de hambre y enfermedades, para sembrar el desencanto y el desaliento, a fin de derrocar al gobierno revolucionario, como si el sistema capitalista no fuese el único responsable del hambre, la muerte por enfermedades curables, la falta de trabajo, el analfabetismo y la frustración de esperanzas en millones de latinoamericanos y de otros continentes, que buscan emigrar para palear sus necesidades.

Visionario José Martí cuando dijo:

“Es la hora del recuento y la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado como la plata a las raíces de los Andes”.

«Carta en defensa de la soberanía de Cuba»: denuncian que el Parlamento Europeo sea podio propagandístico para el bloqueo y la violación masiva de DDHH del pueblo cubano

Emigración

Esta es una carta enviada (en castellano e inglés) por la Asociación de Cubanos y Cubanas en Cataluña «José Martí» a la Sra Roberta Metsola (Presidenta del Parlamento Europeo), el Sr. Alessandro Chiocchetti (Jefe de Gabinete de la Presidenta del Parlamento Europeo) y la Sra. Alina-Oana Simion (Asistente del Jefe de Gabinete).


CARTA EN DEFENSA DE LA SOBERANÍA DE CUBA

Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

Nuevamente, la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adoptó la propuesta de Cuba: la Resolución «Necesidad de poner fin al bloqueo económico comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba». Así, queda inscrita formalmente en el programa provisional del 77 período ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se retoma el calendario tradicional anual de presentación de dicha Resolución.

Una Resolución que lleva vigésimo novena ocasiones, con votación mayoritaria condenando esa política de estrangulamiento económico al pueblo cubano, impuesta por las administraciones de Estados Unidos, y que hoy día persisten en mantenerla.

Recientemente, la administración de Joseph Biden ha adoptado tímidas medidas que dan la apariencia de reducir las restricciones contra Cuba. No han sido por humanismo hacia el pueblo cubano, sino una maniobra forzada, tratando de disminuir las tensiones en la región, frente al total descalabro de la Cumbre de las Américas, de la cual Cuba fue arbitrariamente excluida.

Hay mucho sadismo en aparentar flexibilización, mientras se alienta a grupúsculos de cubanos desarraigados, que hacen de sus actividades contra Cuba, todo un negocio de mercenarismo y buscan crear en Europa un epicentro de actividades de sucia propaganda.

Arropados por la derecha y la ultra derecha europarlamentaria, se ha acogido la convocatoria de usar el Parlamento Europeo como podio propagandístico, para mentir sobre la realidad cubana; olvidando que es un acto de injerencia y, a su vez, de servilismo a intereses imperialistas de colonización: quieren regresar a Cuba a antes de 1959, a la época de gobiernos de turnos, represión y entreguismo, casinos de juego controlados por la mafia, prostitución y subyugación a los intereses de Estados Unidos.

El promotor de dicho evento en el europarlamento, el Sr. Leo Juvier-Hendrick, consta de un amplio expediente de incitación al odio, estimulación de actos de violencia contra instituciones oficiales cubanas y pronunciamientos a favor de una intervención militar, entre otras que conlleven a romper los Acuerdos de Diálogos Políticos y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba.

¿Si desde el Parlamento Europeo se dice que se promueven los derechos humanos, cómo se le abre la puerta a este tipo de personajes que incitan a violar los derechos del pueblo cubano?

Dejamos claro, como cubanas y cubanos residentes en el Estado español, país miembro de la Unión Europea, que ni este señor ni las argucias usadas para agredir a Cuba nos representan.

Abogamos por el diálogo respetuoso, la cooperación en igualdad de condiciones y todo aquello que enriquezca el camino de paz. Por ello, demandamos al Parlamento Europeo, que no se preste de escenario para maniobras de agresión, injerencia y violación del derecho soberano del pueblo cubano a trazar su propio camino.

Cuba no está sola, cuenta con cubanas y cubanos, dentro y fuera de la Isla, que la amamos y defendemos a ultranza, para mantener su independencia y libertad. Así mismo, Cuba cuenta con el respeto de todos los pueblos del mundo, que se lo ha ganado por su historia de resistencia y su carácter profundamente solidario y humanista.

¡No más bloqueo a Cuba!

¡No más sucias maniobras contra Cuba!

Saludos cordiales

LETTER FOR DEFENDING CUBA SOVEREIGNTY

Once again, the United Nations General Assembly (UNGA) adopted Cuba’s proposal: the Resolution «Need to end the economic, commercial and financial blockade imposed by the United States of America against Cuba.» Thus, it is formally inscribed in the provisional agenda of the 77th regular session of the United Nations General Assembly, where the traditional annual calendar for the presentation of said Resolution is resumed.

A resolution that has been condemned on twenty nine occasions, with a majority vote. The administrations of the United States persist today in maintaining this policy of economic strangulation of the Cuban people.

Recently, the administration of Joseph Biden has adopted timid measures that give the appearance of reducing the restrictions against Cuba. They have not been out of humanism towards the Cuban people, but rather a forced maneuver, trying to reduce tensions in the region, in the face of the total collapse of the Summit of the Americas, from which Cuba was arbitrarily excluded.

There is a lot of sadism in appearing to be more flexible, while encouraging small groups of uprooted Cubans, who turn their activities against Cuba into a mercenary business and look for creating an epicenter of dirty propaganda activities in Europe.

Supported by the right and ultra-right in the European Parliament, the call to use the European Parliament as a propaganda podium, to lie about the Cuban reality, has been accepted; forgetting that it is an act of interference and, in turn, of servility to imperialist colonization interests: they want to return Cuba to before 1959, to the time of rotating governments, repression and surrender, gambling casinos controlled by the mafia, prostitution and subjugation to the interests of the United States.

The promoter of said event in the European Parliament, Mr. Leo Juvier-Hendrick, has an extensive record of inciting hatred, encouraging acts of violence against official Cuban institutions and pronouncements in favor of a military intervention, among others that lead to break the Political Dialogue and Cooperation Agreements between the European Union and Cuba.

If the European Parliament promotes human rights, how do you open the door to this type of character who only incites to violate the rights of the Cuban people?

We make it clear, as Cubans residing in the Spanish State (country member of the European Union) that neither this man nor the tricks used to attack Cuba represent us.

We advocate respectful dialogue, cooperation on equal terms and everything that enriches the path of peace. For this reason, we demand that the European Parliament not provide itself as the stage for maneuvers of aggression, interference and violation of the sovereign right of the Cuban people to trace their own path.

Cuba is not alone, it has Cuban men and women, inside and outside the Island, who love it and defend it unconditionally, to maintain its independence and freedom. Likewise, Cuba has the respect of all the peoples of the world, which it has earned for its history of resistance and its deeply supportive and humanistic character.

No more blockade on Cuba!

No more dirty maneuvers against Cuba!

Best Regards

Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

Manu Pineda a Josep Borrell: “En Cuba se condena como en cualquier Estado democrático de derecho”

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“Una vez más, la declaración del Alto Representante no habla de la agresión constante contra Cuba por parte de Estados Unidos”, afirma Pineda en su carta a Borrell. Foto: Tomada de izquierdaunida.org.

“El camino de la injerencia y el insulto no es el más apropiado para la construcción de las buenas relaciones con países soberanos”, afirma el eurodiputado Manu Pineda en carta a Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a raíz de su declaración sobre los procesos judiciales relacionados con los hechos de julio de 2021, que, señala Pineda, “ no habla de la agresión constante contra Cuba”.

Sobre la declaración de Borrell, Pineda afirma que “consideramos que es una injerencia inadmisible en las decisiones del sistema judicial de un Estado soberano”.

El eurodiputado español sostiene en su carta al también vicepresidente de la Comisión Europea que “las personas detenidas, juzgadas y condenadas lo han sido por actos probados y demostrada participación que tipifican como delitos de desorden público, instigación a delinquir, daños, robos con fuerza y violencia, atentado y sabotaje”.

Al respecto, recuerda que “en distintas localidades se apedrearon instituciones oficiales, hospitales, establecimientos comerciales y de expendio de combustible. Muchos de ellos, como consecuencia de la violencia generada, resultaron saqueados y sustraídos los bienes, provocándose cuantiosos daños; asimismo, fueron asediados, volcados y dañados medios de transporte público”.

Pineda subraya que “en Cuba no se está persiguiendo la libertad de expresión, ni la de protesta, ni de reunión. En Cuba se está dando respuesta legal a los graves hechos que atentaron contra el orden constitucional y la estabilidad de ese Estado.

“Debemos tener en cuenta que pensar diferente, cuestionar o manifestarse no constituye un delito en Cuba. Lo que se condena es, como en cualquier Estado democrático de derecho, llevar a cabo o incitar a disturbios, al desorden, a agredir, dañar o desobedecer”.

El eurodiputado de Izquierda Unida-Unidas Podemos afirma que en la declaración de Borrell, “que se realiza 48 horas después de que el enviado especial de la UE para los DD.HH., Eamon Gilmore, se reuniese con su contraparte estadounidense, la subsecretaría para la Democracia, los DD.HH. y el Trabajo, Lisa Peterson, se dice expresamente que se condenó a personas menores de 18 años en el momento de su arresto, obviando el hecho de que la edad penal en Cuba es a los 16 años, la misma que en muchos Estados miembros de la UE”.

Recuerda, a continuación, que “en EE.UU. puede ser a partir de siete años, según las leyes de cada estado. En Estados Unidos, miles de niños permanecen condenados a cadena perpetua, pero eso al parecer no es motivo de preocupación de la Unión Europea ni de denuncia por parte del Alto Representante, lo que conlleva un evidente doble rasero a la hora de valorar los acontecimientos en función de a quién vaya dirigida la denuncia”.

“Una vez más –prosigue Pineda en su carta a Borrell–, la declaración del Alto Representante no habla de la agresión constante contra Cuba por parte de Estados Unidos, del bloqueo, de la instigación al odio, explícita e implícitamente, desde medios pagados directamente por el Gobierno estadounidense y desde plataformas que son financiadas desde el exterior y, en particular, desde los Estados Unidos”.

Apunta que la declaración de Borrell “va en contra del fomento de las relaciones entre Cuba y la Unión Europea y del interés por fortalecer el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre ambas partes.

“Por ello, le expresamos nuestra preocupación por la falta de objetividad a la hora de efectuar este tipo de denuncias. Entendemos que el camino de la injerencia y el insulto no es el más apropiado para la construcción de las buenas relaciones con países soberanos”.

Y concluye: “Llamamos a la profundización, desde el respeto, del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la UE y Cuba”.