Los números de la migración

Emigración

Migración irregular desde Cuba hacia Estados Unidos. Foto: AP.


Rafael Hernández

Cubadebate

Mis amigos economistas me recuerdan siempre la importancia de los números y de sacar bien las cuentas. Ahora que muchos observadores comparan la migración actual con la de la crisis de los balseros (1994) y el Mariel (1980), habría que hacer algunas precisiones numéricas.

Según fuentes oficlales de EEUU, en el Año Fiscal 2022 (octubre 2021-julio de 2022) han entrado 177,800 cubanos a EEUU; solo en julio, 20 000.

Como se sabe, por el Mariel se fueron 125 000 personas en poco más de 5 meses. Grosso modo,  25 000 al mes (aunque la mayoría se concentró en los primeros dos meses). Si en los 10 meses transcurridos del año fiscal 2022 se hubieran ido al ritmo del Mariel, habrían entrado ya en EEUU 250 000 cubanos.

En las balsas de agosto de 1994 salieron 35 000 personas, en solo 28 días, el lapso que duró aquella crisis.  Si los que se han ido desde el 1 de octubre hubieran salido a esa velocidad, la cifra acanzaría 350 000. Es decir, casi el doble.

Para seguir con números y cuentas, en la primera oleada migratoria (1959-62) salieron poco más de 50 000 al año; y en el Puente aéreo Varadero-Miami (1965-73), 48 000 anuales. Todos de manera legal y ordenada. Menos de la tercera parte de los que han salido en este 2022, sin duda alguna.

Otros números: cuando se firmó y se empezó a aplicar el acuerdo migratorio, la cifra de migrantes que intentaron llegar por mar (y fueron devueltos) se redujo a un total de 26 000 entre 1995-2014. O sea, 1 370 como promedio anual. Más fueron los balseros haitianos y los dominicanos interceptados en esos 19 años. O sea, que la aplicación del acuerdo tuvo un peso decisivo en el monto la migración indocumentada.

Entre agosto de 2017 y agosto de 2022 deberían haber salido de Cuba y entrado de manera documentada y ordenada, sin correr ningún riesgo ni gastarse una fortuna, 100 000 cubanos –si no se hubiera interrumpido unilateralmente la aplicación del acuerdo migratorio existente desde hace 27 años.

Un par de consideraciones no numéricas resultan insoslayables en cualquier comparación.

La primera es que los dos episodios de referencia fueron terminados por los dos gobiernos. El cubano inició y suspendió el Mariel; y ambos dieron fin a la crisis de los balseros. La salida actual se prolonga de manera indefinida, lo que hay que tomar en cuenta al compararla. Del lado cubano, la salida hacia EEUU y cualquier país se mantiene libre, no solo por la ley de enero de 2013, sino por la Constitución de 2019. De manera que el flujo actual puede tener lugar en la medida en que EEUU mantiene abierta  la entrada por la frontera mexicana, y se demora en restablecer la aplicación del acuerdo migratorio bilateral.

La segunda consideración, para cualquier comparación, es que los del Mariel y los balseros salieron de manera definitiva, o sea, perdieron sus derechos como residentes en Cuba. Los que salen ahora, no. Es decir, no están en una situación de exilio ni de emigración sin retorno, sino de entra-y-sale. Aunque no volvieran, no se han ido para siempre.

Para finalizar, muchos dan por sentado que si mejoraran las relaciones con EEUU, la visión sobre el futuro cambiaría tanto que la mayoría de esos que se quieren ir ahora dejaría de pensar en salir.

Miremos hacia atrás: ¿cuál fue el impacto del factor normalización de relaciones, sobre el flujo migratorio al margen del acuerdo entre los dos países?

El flujo de cubanos que entraron sin visa a EEUU, al amparo de la Ley de Ajuste,  se multiplicó entre 2014 (24 000) y 2016 (56 000), especialmente a través de la frontera de México (2/3 del total). En esos dos últimos años de Obama, hubo el mismo incremento en los intentos de entrada por vía marítima: el número de los que fueron interceptados saltó de 3 500 (2015) a más de 5 000 (2016).

¿Quizás esos que saltaron a los botes y corrieron a la frontera mexicana en 2015-2016 estaban anticipándose a que la normalización llevara al fin de la distinción conocida como pies secos/pies mojados? ¿O incluso a la terminación de la excepcionalidad consagrada por la Ley de Ajuste Cubano?

En cualquier caso, la recepción del lado norteamericano ha sido siempre el principal factor de atracción migratoria, y resulta insoslayable en cualquier análisis. El fin de la política de pies secos/pies mojados, adoptada por Obama apenas una semana antes de abandonar la Casa Blanca, hizo caer en picada el número de quienes intentaban salir por vía marítima. Súbitamente, por obra y gracia de esa decisión de último minuto, el servicio de Guardacostas que patrulla el estrecho de la Florida se quedó casi sin botes que buscar y rescatar provenientes de la isla.

Absolutamente nada de lo que apunto arriba debe interpretarse como ignorancia ni subestimación de lo que significa la salida masiva de cubanos hacia EEUU o cualquier otro país, tanto para la sociedad como para la política cubanas. Es un reto y un problema insoslayable, agravado por la crisis económica, cuyo enfrentamiento no ha encontrado un cauce eficaz y sostenible, que permita restaurar la certidumbre y la confianza en el futuro dañadas por el prolongado deterioro del estándar de vida.

Ahora bien, para poder analizar el flujo se requiere precisar su estructura, que no es ni ha sido nunca homogénea. Los datos numéricos más importantes para un análisis comparativo de la migración cubana –edad, sexo, color de la piel, educación, ocupación, lugar de residencia– no están disponibles para el flujo actual, como sí existen para los del Mariel y los balseros. ¿Quiénes se van? ¿Los sectores más golpeados por la crisis? ¿La clase media urbana? ¿Los profesionales? ¿Hombres o mujeres? ¿Cuál es la proporción de los que no deciden irse por su cuenta (menores, adultos mayores dependientes, u otros)? ¿Negros? ¿Campesinos? ¿Los más pobres?

Sin esos datos no es posible comparar estos de ahora y aquellos de 1980 y 1994 en sus estructuras sociales, precisar sus diferencias ni matizar sus causas.

Como revelan los números del principio, el incuestionable volumen del flujo actual no resiste comparación con la intensidad de fenómenos migratorios anteriores, ni puede hacerse sin considerar la línea de tiempo de cada uno, imprescindibles para contrastarlos  (como seguramente me dirían mis amigos economistas). Mucho menos establecer sus múltiples causas, incluida la crisis económica.

Aunque esta sea un factor de expulsión innegable, solo encuestas confiables y estudios de campo permitirían juzgar con mayor precisión el peso específico de los diversos factores de atracción y expulsión. Sin embargo, lo que sí sabemos es que todos están actuando al mismo tiempo, de ambos lados. Y que las comparaciones generalizadores confunden más que lo que aclaran.

La emigración hacia EE.UU. desde Cuba es inducida

Por Domingo Pérez

Si usted por una parte asfixia un pueblo entero y pinta a EE.UU. como un paraíso terrenal, emigrar se presentará como una solución a los problemas.

Al tratar este tema es inevitable, aunque parezca reiterativo, reafirmar que la emigración de los seres humanos de unas regiones a otras, es un fenómeno natural de la sociedad, desde su mismo surgimiento.

Son múltiples las causas que provocan el traslado permanente de personas entre países, pero en todas las épocas, los conflictos bélicos han acelerado este proceso y de cierta manera lo inducen artificialmente.

De esa misma manera ocurre con la emigración hacia EE.UU. desde Cuba, porque la guerra no declarada oficialmente contra nuestro archipiélago estimula y acelera este proceso.

El supuesto compromiso de los sucesivos gobiernos estadounidenses con el bienestar del pueblo cubano y el deber de salvar a quienes emigran de forma ilegal le ha permitido a la mafia cubana estadounidense crear un complejo entramado que privilegia al emigrante cubano que llega a ese país por esa vía, por encima del resto de las nacionalidades.

Si usted por una parte asfixia un pueblo entero, lo priva de diferentes formas del acceso a recursos básicos para su subsistencia normal, como lo son los medicamentos, alimentos y combustibles, por solo citar tres ejemplos… Si literalmente persigue, acosa, chantajea a quienes tienen interés en ayudarnos, si paralelamente desata una campaña mediática que presenta las nefastas consecuencias de este cerco comercial, financiero, diplomático como resultado de la ineficiencia e incapacidad del sistema político y social socialista, presentando a los países capitalistas, en particular a EE.UU., como el «paraíso terrenal», entonces no cabe la menor duda que para no pocos, emigrar se presenta como la única solución a sus problemas.

Mientras, la heroica resistencia del pueblo cubano, las evidentes conquistas del Socialismo, se tergiversan y desconocen. Por eso, la actual estrategia de la resistencia creativa se erige como un eficaz método de trabajo que convoca a avanzar y desarrollarnos, pese a las dificultades.

Particularidades de la emigración cubana hacia EE.UU.

Por Domingo Pérez

Imagen de Razones de Cuba

Me resulta muy difícil escribir sobre este tema hoy, porque hace muy poco, apenas una semana, uno de mis hijos abandonó el país por una de las vías más riesgosas que estimula el gobierno de EE.UU. para buscar el «sueño americano», el llamado «camino de la muerte» por Centroamérica, hasta cruzar la frontera de México – EE.UU.

Hoy en Cuba es rara la familia cubana que, no posea un familiar viviendo en el exterior. Me viene a la mente una frase muy empleada por el compañero Raúl, líder de la Revolución Cubana, cuando decía: «Los hijos se parecen más a su tiempo, que a sus padres».

Un tema analizado tantas veces por mí adquiere una connotación y matices diferentes. Uno se pregunta qué falló para que un hijo tuyo fuera víctima de esta política criminal, malintencionada, enajenante, tan analizada y criticada en el ámbito familiar.

La mafia cubanoamericana ha logrado, escalando cargos, funciones y sobornando, dentro de los diferentes gobiernos de los EE.UU., diseñar una política migratoria hacia Cuba absolutamente privilegiada, bajo el concepto de que todo el que emigra desde este archipiélago lo hace, supuestamente, escapando de la «dictadura castrista» y el gobierno estadounidense, «fiel a los principios de humanismo y solidaridad con un pueblo tan cercano, está obligado a brindarle protección inmediata».

Paralelamente instala un bloqueo criminal y genocida, por más 60 años, que se arrecia en el medio la pandemia y de la crisis mundial generada por esta, para hacer la vida en el país insostenible y llevar la mente de los jóvenes, fundamentalmente, a buscar sus proyectos de vida fuera de Cuba.

Hoy sufro la incertidumbre, contrario totalmente a mi voluntad, de que mi hijo llegue sano y salvo a ese «paraíso terrenal» para hacer fortuna, con tal de que salve su vida. Seguro estoy que está sufriendo mucho, aunque no lo reconozca públicamente, por la separación de su gente, de la familia, de su pequeño hijo, que ayer cumplió 4 añitos.

Son muchos más los factores que particularizan la emigración cubana, pero estos son los más importantes y contra los que debemos luchar, no solo por los principios revolucionarios que nos inculcó Fidel, sino para proteger a la familia cubana, que es también un símbolo de la Revolución.

Publica Gobierno cubano informe sobre la trata de personas en 2021

Cuba Emigración Política

Cubadebate.- Cuba denunció este viernes que el incumplimiento de los acuerdos migratorios por Estados Unidos y el estímulo a la migración ilegal coloca a las familias en situación vulnerabilidad a la trata de personas en terceros países.


Así se explicó en un informe sobre el tema publicado en el portal web del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se ratificó que La Habana mantuvo su política de “Tolerancia Cero” respecto a cualquier modalidad de trata de personas en 2021.

Informe Nacional de Cuba sobre la Trata de Personas 2021

El documento puntualizó que en el periodo se realizaron varios intercambios con el gobierno y sectores de la sociedad estadounidense para abordar el trabajo de las brigadas médicas cubanas, particularmente en medio de la pandemia de la Covid-19 y la política de descrédito lanzada por la administración del país norteño.

El documento divulgó que en la etapa se juzgaron 10 casos por delitos con rasgos típicos de trata de personaslo cual denota la baja incidencia de este delito en el territorio nacional.

Según la información el accionar delictivo se concentró en la captación de jóvenes, principalmente del sexo femenino por parte de empresarios extranjeros y cubanos, para brindar servicios de bares y centros nocturnos en Turquía, Chipre, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Japón, China, Rusia, México y Nicaragua.

Añade que persiste la incidencia en Cuba de extranjeros que interactúan con jóvenes a cambio de dádivas y recargas telefónicas, así como la promoción y venta online de videos e imágenes con contenido sexual, cuyo pago se materializa mediante transferencias bancarias desde el exterior e interior del país.

En 2021 se extendió por un año adicional la implementación del Plan de Acción Nacional para la Prevención y Enfrentamiento de la Trata de Personas y la Protección a las Víctimas y se comenzó a elaborar el nuevo Plan de Acción Nacional para el período 2022-2024.

Agrega el documento que continuaron las acciones de cooperación y el intercambio oportuno de información con las organizaciones internacionales, la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), el sistema de las Naciones Unidas y los organismos homólogos de países de la región y europeos.

De igual forma, se mantuvo la atención especializada a las víctimas de trata, así como a aquellas personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Como resultado de las acciones de enfrentamiento se identificaron 10 víctimas, todas ellas niñas y las sanciones penales para los victimarios oscilaron en el rango de cinco a 20 años de privación de libertad.

El informe reseña las principales actividades de los organismos de la administración central del Estado implicados en el tema, entre ellos Ministerio de Justicia, Interior, Relaciones Exteriores, Educación, Salud Pública y Trabajo y Seguridad Social, entre otros.

Como potencialidades de la mayor de las Antillas, el texto señala la existencia de planes de acción para la prevención y enfrentamiento en cada organismo en los que se privilegia la prevención, la cooperación, la atención a las víctimas y la capacitación de funcionarios y público en general, para elevar la percepción del riesgo.

Cuba cuenta con diversos instrumentos jurídicos para prevenir y enfrentar la trata de personas y conductas asociadas a esta como el proxenetismo, la pornografía y prostitución infantil, en coherencia con el espíritu de la Convención de Palermo, sus Protocolos y otros instrumentos internacionales de los que la isla caribeña es signataria.

(Con información de Prensa Latina)

«Carta en defensa de la soberanía de Cuba»: denuncian que el Parlamento Europeo sea podio propagandístico para el bloqueo y la violación masiva de DDHH del pueblo cubano

Emigración

Esta es una carta enviada (en castellano e inglés) por la Asociación de Cubanos y Cubanas en Cataluña «José Martí» a la Sra Roberta Metsola (Presidenta del Parlamento Europeo), el Sr. Alessandro Chiocchetti (Jefe de Gabinete de la Presidenta del Parlamento Europeo) y la Sra. Alina-Oana Simion (Asistente del Jefe de Gabinete).


CARTA EN DEFENSA DE LA SOBERANÍA DE CUBA

Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

Nuevamente, la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adoptó la propuesta de Cuba: la Resolución «Necesidad de poner fin al bloqueo económico comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba». Así, queda inscrita formalmente en el programa provisional del 77 período ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se retoma el calendario tradicional anual de presentación de dicha Resolución.

Una Resolución que lleva vigésimo novena ocasiones, con votación mayoritaria condenando esa política de estrangulamiento económico al pueblo cubano, impuesta por las administraciones de Estados Unidos, y que hoy día persisten en mantenerla.

Recientemente, la administración de Joseph Biden ha adoptado tímidas medidas que dan la apariencia de reducir las restricciones contra Cuba. No han sido por humanismo hacia el pueblo cubano, sino una maniobra forzada, tratando de disminuir las tensiones en la región, frente al total descalabro de la Cumbre de las Américas, de la cual Cuba fue arbitrariamente excluida.

Hay mucho sadismo en aparentar flexibilización, mientras se alienta a grupúsculos de cubanos desarraigados, que hacen de sus actividades contra Cuba, todo un negocio de mercenarismo y buscan crear en Europa un epicentro de actividades de sucia propaganda.

Arropados por la derecha y la ultra derecha europarlamentaria, se ha acogido la convocatoria de usar el Parlamento Europeo como podio propagandístico, para mentir sobre la realidad cubana; olvidando que es un acto de injerencia y, a su vez, de servilismo a intereses imperialistas de colonización: quieren regresar a Cuba a antes de 1959, a la época de gobiernos de turnos, represión y entreguismo, casinos de juego controlados por la mafia, prostitución y subyugación a los intereses de Estados Unidos.

El promotor de dicho evento en el europarlamento, el Sr. Leo Juvier-Hendrick, consta de un amplio expediente de incitación al odio, estimulación de actos de violencia contra instituciones oficiales cubanas y pronunciamientos a favor de una intervención militar, entre otras que conlleven a romper los Acuerdos de Diálogos Políticos y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba.

¿Si desde el Parlamento Europeo se dice que se promueven los derechos humanos, cómo se le abre la puerta a este tipo de personajes que incitan a violar los derechos del pueblo cubano?

Dejamos claro, como cubanas y cubanos residentes en el Estado español, país miembro de la Unión Europea, que ni este señor ni las argucias usadas para agredir a Cuba nos representan.

Abogamos por el diálogo respetuoso, la cooperación en igualdad de condiciones y todo aquello que enriquezca el camino de paz. Por ello, demandamos al Parlamento Europeo, que no se preste de escenario para maniobras de agresión, injerencia y violación del derecho soberano del pueblo cubano a trazar su propio camino.

Cuba no está sola, cuenta con cubanas y cubanos, dentro y fuera de la Isla, que la amamos y defendemos a ultranza, para mantener su independencia y libertad. Así mismo, Cuba cuenta con el respeto de todos los pueblos del mundo, que se lo ha ganado por su historia de resistencia y su carácter profundamente solidario y humanista.

¡No más bloqueo a Cuba!

¡No más sucias maniobras contra Cuba!

Saludos cordiales

LETTER FOR DEFENDING CUBA SOVEREIGNTY

Once again, the United Nations General Assembly (UNGA) adopted Cuba’s proposal: the Resolution «Need to end the economic, commercial and financial blockade imposed by the United States of America against Cuba.» Thus, it is formally inscribed in the provisional agenda of the 77th regular session of the United Nations General Assembly, where the traditional annual calendar for the presentation of said Resolution is resumed.

A resolution that has been condemned on twenty nine occasions, with a majority vote. The administrations of the United States persist today in maintaining this policy of economic strangulation of the Cuban people.

Recently, the administration of Joseph Biden has adopted timid measures that give the appearance of reducing the restrictions against Cuba. They have not been out of humanism towards the Cuban people, but rather a forced maneuver, trying to reduce tensions in the region, in the face of the total collapse of the Summit of the Americas, from which Cuba was arbitrarily excluded.

There is a lot of sadism in appearing to be more flexible, while encouraging small groups of uprooted Cubans, who turn their activities against Cuba into a mercenary business and look for creating an epicenter of dirty propaganda activities in Europe.

Supported by the right and ultra-right in the European Parliament, the call to use the European Parliament as a propaganda podium, to lie about the Cuban reality, has been accepted; forgetting that it is an act of interference and, in turn, of servility to imperialist colonization interests: they want to return Cuba to before 1959, to the time of rotating governments, repression and surrender, gambling casinos controlled by the mafia, prostitution and subjugation to the interests of the United States.

The promoter of said event in the European Parliament, Mr. Leo Juvier-Hendrick, has an extensive record of inciting hatred, encouraging acts of violence against official Cuban institutions and pronouncements in favor of a military intervention, among others that lead to break the Political Dialogue and Cooperation Agreements between the European Union and Cuba.

If the European Parliament promotes human rights, how do you open the door to this type of character who only incites to violate the rights of the Cuban people?

We make it clear, as Cubans residing in the Spanish State (country member of the European Union) that neither this man nor the tricks used to attack Cuba represent us.

We advocate respectful dialogue, cooperation on equal terms and everything that enriches the path of peace. For this reason, we demand that the European Parliament not provide itself as the stage for maneuvers of aggression, interference and violation of the sovereign right of the Cuban people to trace their own path.

Cuba is not alone, it has Cuban men and women, inside and outside the Island, who love it and defend it unconditionally, to maintain its independence and freedom. Likewise, Cuba has the respect of all the peoples of the world, which it has earned for its history of resistance and its deeply supportive and humanistic character.

No more blockade on Cuba!

No more dirty maneuvers against Cuba!

Best Regards

Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

«Que el pueblo cubano haga en la nación lo que decida sin intervención de EEUU»: El Necio entrevista en exclusiva a Carlos Lazo, líder de Puentes de Amor

Emigración

El Necio.- El profesor Carlos Lazo responde las preguntas que han estado manejándose en las redes sociales sobre él y su activismo. Entrevista exclusiva.

Estados Unidos estimula migración irregular desde Cuba

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La Habana, 14 abr (Prensa Latina) Estados Unidos estimuló históricamente la emigración irregular de los cubanos y en la actualidad incumple los acuerdos migratorios bilaterales y presiona a gobiernos regionales para exigir visas de tránsito.

Bajo pretextos infundados, la embajada de Washington en La Habana cerró sus servicios consulares y a pesar de un reciente anuncio de que los retomará progresivamente todavía se obstaculizan los nuevos visados.

Hace cinco años el gobierno estadounidense incumple el compromiso de otorgar 20 mil visas anuales en virtud de los acuerdos bilaterales y las pocas que otorga a través de terceros países tienen incluso limitantes como las que se otorgan en la categoría de visitante, que solo se concede para una entrada al país.

Al mismo tiempo, existen evidencias de presiones ejercidas a gobiernos de la región para que exijan visas a los cubanos en tránsito, lo cual genera un trato discriminatorio para los nacidos en la isla caribeña.

Alentados por la Ley de Ajuste Cubano, única de su tipo en el mundo, muchos ciudadanos se unen a rutas migratorias irregulares en Centroamérica en las que se exponen a violencia, estafas y la corrupción de grupos dedicados al narcotráfico o la trata de personas.

En lo que va de año fueron devueltos a la isla por vía marítima y aérea mil 680 ciudadanos desde Estados Unidos, México, Bahamas e Islas Caimán, según precisaron las autoridades cubanas.

Fuentes federales estadounidenses informaron recientemente que desde octubre de 2021 hasta finales de febrero de 2022 más de 46 mil cubanos llegaron por tierra a la frontera mexicana-estadounidense luego de viajar de forma irregular.

Mientras, la embajada en La Habana sigue con sus servicios limitados y el actual gobierno norteamericano mantiene vigentes otras medidas coercitivas que limitan los viajes, entre ellas, la restricción de los vuelos desde Estados Unidos únicamente a la capital cubana o la no renovación de licencias a compañías aéreas y marítimas.

Bajo el mandato de Donald Trump se aplicaron más de 200 medidas para recrudecer el bloqueo, alrededor de 60 en la etapa más crítica de impacto de la Covid-19, lo cual puso en tensión la economía cubana.

Como lo hizo en el pasado desde el triunfo de la Revolución, el gobierno estadounidense utiliza los motivos personales o económicos que constituyen los principales motivos para los migrantes cubanos, para manipular y desinformar como parte de una estrategia para provocar el caos social y el desánimo.

Con su actitud de manera irresponsable Washington crea condiciones que incitan a la migración pero cierra las puertas al ciudadano para que lo pueda hacer de manera regular.

Las autoridades cubanas declararon sucesivamente que apoyan una migración ordenada y segura, y la disposición al diálogo para que un proceso que constituye un derecho humano pueda ejercerse sin obstáculos ni manipulaciones.

jf/jfs

Con Filo: Sin cuartel (+ Video)

En este artículo: Con FiloCubaFestivallecheManipulación MediáticaManipulación PolíticaMigración

¿Qué tienen que ver una supuesta “leche de cucaracha”, un festival de música y una oleada migratoria? Pues todas estas cosas son ejes de un discurso mediático que, cuando no inventa lo que no ha sucedido, lo exagera, o aprovecha situaciones reales, tergiversando sus causas, para mostrar únicamente desaciertos de nuestro modelo.

De esa guerra sin cuartel a la que estamos sometidos habló este jueves el programa Con Filo.

En video, el programa

El aburrido rostro del discurso de Estados Unidos sobre Cuba

Por Alejandra Brito Blanco

Foto: Razones de Cuba

Resulta profundamente molesto volver a escuchar lo mismo cada vez que un representante gubernamental estadounidense habla sobre Cuba. “Están en una pésima situación de derechos humanos”, suelen decir. “No se respetan las libertades de los ciudadanos”, “viven en un país inseguro, donde son reprimidos”. “encarcelan niños”, “las cárceles están llenas de presos políticos”, repiten hasta el cansancio, junto a otras sandeces sin fundamento.

No somos perfectos, nadie lo es. Sin importar cuántas pruebas se presenten, la realidad cubana siempre será manipulada, torcida, hasta convertir el país en un “infierno sobre la Tierra” ante los ojos de la opinión pública internacional.

Se trata del mismo discurso hipócrita, de doble rasero, que ha permanecido durante más de 60 años. Pongamos, por ejemplo, la última entrevista ofrecida por el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos a Cubanet, una de las plataformas contrarrevolucionarias en boga, financiadas por capital estadounidense. Allí trató temas tan manidos como la migración y los derechos humanos en Cuba, entre otros.

“Izquierdos” humanos en el país de la libertad

Habló, como siempre, del “deterioro” de la situación de derechos humanos en la Isla. Zúñiga-Brown, al parecer, no ve las noticias de su propio país. No sabe de la brutalidad policial que lacera la integridad física de millones. George Floyd, Breonna Taylor, Amir Locke…son demasiados los nombres de personas negras, asesinadas por quienes se suponía que deberían protegerlas, a causa del abuso de poder y el racismo sistémico. Como si arrastrar a un chofer parapléjico fuera de su auto, frente a su hijo de 3 años no fuera suficiente.

Otras minorías también son blanco de arbitrariedades. Según la propia CNN, un medio conocido por su reaccionario discurso hacia Cuba, más de 2600 latinos han perdido la vida a manos de fuerzas del orden.  Un informe publicado por Unidos US refiere que entre 2014 y mayo de 2021, 15.085 personas murieron bajo custodia policial o en encuentros con agentes.

Niegan la brecha de desigualdad social, ahora ensanchada por la pandemia y la crisis económica. Los culpables siempre serán los pobres y los negros, claro, por “vagos y delincuentes”. Sí, en este siglo todavía persisten estas formas de discriminación, incluso en el aclamado “país de la libertad”.

La desigualdad racial, la violencia del extremismo blanco, las violaciones de los derechos de inmigrantes y solicitantes de asilo, así como las disparidades económicas y el cambio climático, se encontraban entre los principales ámbitos de incumplimiento de garantías fundamentales en Estados Unidos, según el Informe de Human Rights Watch.

Con esta situación interna, ¿quién tendría tiempo para mirar hacia otro lugar? El gobierno estadounidense, al parecer, no acaba de concentrarse en su propia agenda.

Politización del tema migratorio

El Encargado de Negocios también se refirió a la preocupación de su gobierno por el aumento del flujo migratorio. En sus palabras, “es importante darles a ellos, al público cubano, una manera de poder tener salidas legales, ordenadas y seguras hacia los Estados Unidos desde La Habana”. Cuánta hipocresía.

En primer lugar, ellos mismos dejaron inoperantes los servicios consulares en la capital cubana, con el pretexto de los ataques sónicos. A estas alturas, no han logrado encontrar una sola evidencia sobre las pretendidas agresiones. Además de incumplir los acuerdos migratorios suscritos con Cuba, ejercen presión a gobiernos latinoamericanos para cerrar los canales de emigración “segura y ordenada” que tanto claman defender.

Lea además “Ataques sónicos” o mitomanía cargada de maldad de un imperio.

Según las declaraciones de Zúñiga-Brown, tras la reapertura de los procesos consulares solo se otorgarían visas de inmigrante, no turísticas y de estadía corta. Ahí se constata la intención de asociar la emigración con un proceso definitivo, condicionado políticamente.

El entrevistado afirma querer mandar un mensaje “claro y contundente”: “serán regresados si tratan de ir de una forma que no es ordenada, segura y formal”. Resulta sumamente contradictorio, cuando el gobierno mantiene una política de incitación a la emigración ilegal, con la permanencia de la Ley de Ajuste Cubano.

Identifica como causas de las salidas masivas a la “falta de oportunidades económicas, de seguridad ciudadana y de respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales”. El mismo estribillo, de nuevo.

El impacto de más de medio siglo de persecución económica resulta notable en las diferentes esferas de desarrollo nacional. Sobre el gobierno de Estados Unidos y su bloqueo recae gran parte de la responsabilidad de las carencias internas. Ellos mismos tienen su #BareShelvesBiden, pero se hacen los de la vista gorda al apuntar el dedo hacia Cuba.

Inseguridad ciudadana, 11 de julio y Biden

Si Cuba es un país tan inseguro, como afirma el líder de la diplomacia estadounidense en Cuba, ¿cómo él mismo puede circular por la nación sin guardaespaldas ni autos blindados? Eso es mucho más de lo que pueden decir representantes extranjeros en su propia patria.

Además del ya mencionado tema de la brutalidad policial, más de un presidente norteño ha sido asesinado. En Cuba nunca ha sucedido algo así, y la lista de atentados al Comandante en Jefe es bien extensa, con preponderancia de acciones de la CIA.

Como parte de un guion bien asumido, vuelve a la retórica de las “protestas pacíficas” del 11 de julio y la detención de “presos políticos”. Se ha demostrado hasta el cansancio que existió violencia, robo y vandalismo en los disturbios. Por tanto, de paz, nada. Además, según criterios del derecho internacional, quienes delinquieron en este contexto no puede ser considerados en esta categoría.

Otra discordancia en las declaraciones del representante estadounidense es la supuesta “posición consecuente” de la administración de Joe Biden hacia el Estado caribeño. Lo que inició con la declarada intención de retomar la política de Obama, durante la campaña presidencial, paso a sacar a Cuba de las prioridades del gobierno, en sus inicios. Luego, de manera súbita, tras los acontecimientos del julio de 2021, parecieron volver su vista nuevamente hacia la Isla.

Sin embargo, ha quedado clara la continuidad de la política hostil hacia la república antillana. El financiamiento de programas subversivos nunca se detuvo, ni las recrudecidas presiones económicas que tanto impactan en el día a día de los cubanos.

A nadie le gusta escuchar un disco rayado. Aturde, causa molestia y repulsión. Pasan los años, pero el discurso de descrédito sigue intacto, a veces con diferentes palabras, pero con una esencia inalterable. Sin van a hablar mal de nosotros, lo menos que podemos esperar es un poco de creatividad.

¿Quieren bienestar para el pueblo? Déjennos vivir en paz. Ni más ni menos.

Miedo creíble

DOBLE FILO

A un cubano le bastaba con tocar suelo estadounidense para que fuera admitido en ese país como inmigrante. Prácticamente nadie en el mundo gozaba de similares privilegios. Esta política, conocida como «pies secos, pies mojados» fue fruto de una revisión de la Ley de Ajuste Cubano

Autor: Michel E. Torres Corona | internet@granma.cu

Balseros cubanos. Guanabo, Ciudad de La Habana.   Agosto de 1994.
Foto: Juvenal Balán

A un cubano le bastaba con tocar suelo estadounidense para que fuera admitido en ese país como inmigrante. Prácticamente nadie en el mundo gozaba de similares privilegios. Esta política, conocida como «pies secos, pies mojados» fue fruto de una revisión de la Ley de Ajuste Cubano, realizada durante la administración Clinton, a propósito de negociaciones con Cuba para intentar regular el flujo migratorio a través del Estrecho de la Florida. Todos los cubanos interceptados en altamar serían devueltos a la isla, pero aquellos que de una forma u otra arribaran a «la tierra prometida», no podrían ser deportados.

Dicha política fue acompañada por el acuerdo de otorgar no menos de 20 000 visas anuales, para que los ciudadanos cubanos que así lo desearan pudieran viajar de forma legal a Estados Unidos y, de permanecer un año allá, reajustar su estatus como residentes permanentes (la famosa green card).

Años después, durante la administración Obama, la política de «pies secos, pies mojados» fue abrogada. Los cubanos continuarían gozando de una situación privilegiada con respecto a otros migrantes, gracias a la Ley de Ajuste, pero solo los que ingresaran a Estados Unidos de forma regular. La decisión no solo fue aplaudida por el gobierno cubano, quien de forma atinada veía esta política como una técnica de fomento a la emigración irregular a través del mar y con peligro para la vida. Otros políticos, de forma más o menos velada, apoyaron esa medida.

Un senador conservador, anticomunista y eterno enemigo de Cuba como Marco Rubio, llegaría a decir que se debía acabar con «los privilegios» de una emigración eminentemente económica, y que no tenía problema alguno con visitar nuestro país y mantener con este un vínculo permanente.

En las actuales circunstancias, con la crisis epidemiológica y económica que vive el mundo, no solo Cuba, es comprensible que la migración aumente. Sin embargo, con una embajada en La Habana, inoperante, que hace tiempo no brinda servicios consulares, con el flagrante incumplimiento de los acuerdos de otorgamiento de visas, ¿cómo puede un cubano entrar a EE. UU.? ¿Cómo puede acogerse a la Ley de Ajuste si no puede permanecer un año de manera legal en ese país? ¿Cómo evadir la condición de excluible?

La opción más factible es solicitar el estatus de refugiado político. Una vez detenido por las autoridades, el migrante deberá solicitar una entrevista de «miedo creíble» ante un Oficial de Asilo. En esa entrevista, deberá convencer al funcionario de que, de ser deportado, su vida o su integridad física correrían peligro. Debe acreditar que fue torturado o perseguido o abusado de alguna manera, y que las instituciones de su país de origen son incapaces de protegerlo. Si el oficial lo decide así, el caso pasará a un Juez de Inmigración que validará o no el estatus de refugiado.

Los cubanos que deciden acogerse a esta «protección» suelen afirmar que en su país su vida corre peligro, porque son «perseguidos políticos», que no se sienten seguros. A esa entrevista ayuda mucho la «leyenda negra» sobre la «cruel dictadura comunista», propaganda con la cual están intoxicados en suelo estadounidense. Promover esa imagen es una forma de solventar un enrevesado trámite burocrático.

Pasa un año, adquieren la residencia permanente y entonces la mayoría de esos «refugiados políticos» regresan a vacacionar o de visita familiar al país del que salieron huyendo, hecho insólito en la historia universal. El propio Marco Rubio, encolerizado, lo llegó a denunciar: «Es difícil justificar el estatus de refugiados de algunos cuando, luego de llegar a Estados Unidos, viajan al lugar del que dicen que huyeron unas diez, 15, 20, 30 veces al año».

Esteban Rodríguez, «activista político» cubano que también halló «refugio» en Estados Unidos, fue menos diplomático: «Eso es un descaro y una falta de respeto». Tanto Rubio como el ala más extremista de la contrarrevolución, de la que Esteban Rodríguez es parte, se muestran a favor de quitar todo beneficio a los cubanos que solicitan este estatus y al poco tiempo viajan a la isla.

No sorprende que piensen así: ¿cómo puede ser creíble el miedo que solo dura un año? ¿Cómo validar la imagen dictatorial de Cuba en el mundo si los «perseguidos» están desesperados por regresar? Eso es inadmisible. Tiene que haber miedo, tiene que haber dictadura en Cuba, de lo contrario, los excluibles son ellos.