Abogados estadounidenses exigen a Biden la eliminación de Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo

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Más de 100 abogados estadounidenses firmaron una carta para el presidente Joe Biden, con la solicitud de eliminar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

En la misiva, los 160 profesionales firmantes destacan su preocupación por la continua presencia del país caribeño en ese listado, pese a la ausencia de argumento legal o moral, así como el rechazo de líderes internacionales y de organizaciones de la sociedad civil estadounidense.

“Casi ha transcurrido la mitad de su mandato y no ha habido ningún gesto exterior ni reconocimiento de que la inclusión de Cuba en esta lista fuera merecida”, señalaron los juristas.

Por ello, instaron al Gobierno a iniciar de inmediato un proceso de revisión y notificación para eliminar al archipiélago de esa relación.

Según la organización Alianza para el Compromiso y Respeto a Cuba (Acere, por sus siglas en inglés), el documento fue enviado a Biden el 20 de enero, fecha que coincide con la segunda mitad de su administración.

El mensaje refuerza los reclamos de una carta remitida al presidente por 18 exgobernantes, así como peticiones firmadas por miles de ciudadanos que buscan el fin del bloqueo económico, comercial y financiero, y de las más de 200 medidas coercitivas que afectan al pueblo cubano.

En opinión de Mayte Sosa, miembro de Acere, está claro por la avalancha de apoyo “que la permanencia de Cuba entre los Estados Patrocinadores del Terrorismo es injusta y carece de mérito”.

Al respecto, solicitó a Biden que “tome medidas inmediatas para rectificar esta injusticia”.

La inclusión del territorio del Caribe en ese listado arbitrario refuerza el impacto disuasivo e intimidatorio del bloqueo, así como las dificultades del país para insertarse en el comercio internacional y realizar operaciones financieras, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano.

En los últimos días del expresidente Donald Trump (2017-2021) en el Despacho Oval, el entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, volvió a incluir a la nación caribeña en esa relación, de la cual la administración Barack Obama-Joe Biden (2009-2017) la retirara en 2015.

(Con información de Prensa Latina)

Sesiona hoy en Argentina la VII Cumbre de la Celac

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La VII Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), inicia sus sesiones este martes 24 de enero en Buenos Aires, Argentina, con el objetivo de profundizar la cooperación y el trabajo articulado en aras de fortalecer la voz de la región en el escenario global y hacer frente a los desafíos comunes.

Argentina, que el último año asumió la presidencia pro témpore del bloque regional, así lo indicó en un comunicado, en el cual también expresó que durante su liderazgo trabajó sobre 15 objetivos, bajo los principios de “Unidad en la Diversidad” y “América Latina y el Caribe como Zona de Paz”.

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista y presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, encabeza la delegación de la mayor de las Antillas al cónclave, donde se darán cita representantes de los 33 países de América Latina y el Caribe.

La delegación que acompaña al Jefe de Estado cubano está integrada por el miembro del Buró Político y canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla; el ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz; y el embajador de Cuba en Argentina, Pedro Pablo Prada.

Al encuentro de Argentina, Cuba asiste cargada de optimismo, dispuesta a expresar su apoyo a los hermanos de la región y el compromiso con los ideales, desafíos y fortalezas que les unen.

El evento estará marcado sin dudas por el feliz retorno de Brasil y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva a la Celac, gracias a lo cual una vez más estarán presentes todos los pueblos de Latinoamérica y el Caribe, para dialogar de frente, entender, proponer y trazar el camino común.

Once años después de su fundación en Venezuela, en diciembre de 2011, la Celac ha dado pasos sólidos en el camino de la integración de Nuestra América, aun cuando su quehacer no ha estado exento de retos.

La Celac es un mecanismo que apuesta por un mayor grado de concertación política frente a los desafíos que impone el escenario actual de profunda crisis económica. Fomenta la paz, la estabilidad y el derecho de todo Estado a construir su propio sistema político, libre de amenazas, agresiones y medidas coercitivas unilaterales, desde una perspectiva coordinada en el concierto de las Naciones Unidas.

Se han realizado seis cumbres de jefes de Estado y de Gobierno: I Cumbre, Chile, enero de 2013; II Cumbre, La Habana, enero de 2014; III Cumbre, Costa Rica, enero de 2015; IV Cumbre, Ecuador, enero de 2016; V Cumbre, República Dominicana, enero de 2017; y VI Cumbre, México, septiembre de 2021.

América Latina y el Caribe sigue siendo la región más desigual del planeta, con un contexto marcado por la definición de estrategias sanitarias para salir de los efectos de la pandemia, intentos de recuperación económica, seguridad alimentaria y enfrentamiento al cambio climático.

Tras los terribles efectos de la COVID-19, los pueblos de Latinoamérica y el Caribe intentan levantarse, y vuelven a reclamar y ejercer sus derechos eligiendo como presidentes a líderes progresistas que representan y abogan por defender los intereses y necesidades de las mayorías.

Pero persisten amenazas a la estabilidad en la zona, como los intentos de golpes de Estado, procesos judiciales amañados contra líderes de izquierda, asesinatos de quienes encabezan movimientos sociales y empleo de la violencia para impedir a los pueblos defender sus decisiones y derechos legítimos.

Sobre todos estos temas versará la VII Cumbre de la Celac.

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«Todos vamos a estar juntos, luchando por esta Patria grande»

La Isla, con su resistencia tenaz, es como una suerte de luz –de faro, como suelen decir los amigos argentinos–, en medio de un mundo que anestesia y aplasta la voluntad de sentir por el otro

Autor: Yaima Puig Meneses | internet@granma.cu

Autor: Alina Perera Robbio | perera@juventudrebelde.cu

DC
Nosotros les tenemos un agradecimiento eterno por esa capacidad de comprender a Cuba, de comprender lo que defendemos, dijo Díaz-Canel a los amigos. Foto: Estudios Revolución

Buenos Aires, Argentina.–Han sido muchas las emociones de este lunes. No hay corazón que se mantenga quieto ante tantas muestras de gratitud, de cariño y respeto por Cuba. A veces hay que cerrar los ojos para volverlos a abrir con mirada rehecha, una mirada que redescubra cuánto se nos quiere y espera de nosotros, cuánto valemos.

A veces merecemos un renacimiento en nuestro amor propio; y es justo eso lo que han obrado estas horas en esta ciudad. Casi a las puertas de la VII Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, sostuvo encuentros con empresarios, intelectuales, cubanos residentes en Argentina, y grupos de solidaridad. Y el factor común fue, sin duda, el modo en que la Isla, con su resistencia tenaz, es como una suerte de luz –de faro, como suelen decir los amigos argentinos–, en medio de un mundo que anestesia y aplasta la voluntad de sentir por el otro.

Hay que decir, por ejemplo, que fueron sinceras y estremecedoras las palabras que marcaron el intercambio del Presidente Díaz-Canel con una representación de cubanos residentes en esta nación sudamericana. «Aquí estamos en familia», había dicho el Jefe de Estado al dar la bienvenida. Y el diálogo se dio distendido y diáfano, marcado por la sinceridad y las nostalgias, como sucede siempre en los reencuentros de familia.

Mujeres y hombres nacidos en Cuba, quienes emigraron, pero que siguen anclados desde el corazón, o desde sus profesiones, a la suerte de una Patria entrañable, compartieron experiencias, inquietudes, sugerencias, movidos por el propósito común de defender y construir el presente y el futuro de la Isla.

Temas alusivos a la compleja situación económica que vive Cuba fueron abordados en el encuentro, en el cual el mandatario cubano comentó acerca del actual escenario y sobre cómo se enfrentó exitosamente la pandemia de la COVID-19.

Vamos a salir con el empeño y con el talento de nuestra gente, afirmó el dignatario durante el intercambio que abordó temas en torno a la situación económica que vive la Isla. El mandatario habló acerca de la necesidad de resolver la compleja situación actual, que en tiempos recientes ha sido «muy difícil».

Consideró esencial la labor llevada a cabo por la comunidad de cubanos en Argentina para defender la Revolución y apoyarla en diferentes escenarios. De manera especial destacó el envío de insumos, vitales para apoyar el enfrentamiento a la pandemia dentro del país y respaldar la campaña de vacunación que se llevó a cabo en todo el territorio nacional.

Ante la campaña de manipulación a que es sometida la Isla en las redes sociales y la preocupación de los cubanos residentes en Argentina sobre cómo hacerle frente, tanto dentro como fuera del país, el Presidente Díaz-Canel reflexionó que no se trata, si hablamos de internet y de las redes sociales, de cerrar los ojos o de negarnos a las nuevas tecnologías: lo importante, dijo, es poner en esos espacios nuestro discurso emancipador, humanista, y para nada de odio.

«La función de un cubano que se siente patriota es defender siempre a su país ante cualquier calumnia», consideró este lunes Daniel Placencia, un cubano que hace cinco años vive en Argentina y defiende a ultranzas la Patria. De ese sentimiento de amor por la Isla hablaron los presentes en el encuentro, y sobre todo de agradecimiento, porque como dijera el cubano Enrique Nikita Estrada al inicio del encuentro, «aun estando lejos de Cuba, estamos con cada uno de ustedes».

«Estoy muy feliz de estar aquí con ustedes», aseguró el mandatario, quien tras ser declarado miembro asociado honorario de la Unión de Cubanos Residentes en Argentina (URCA), aseguró a los presentes que, para seguir adelante, «la Patria también cuenta con ustedes, con todos».

DE LA GRATITUD Y LAS ESPERANZAS

Como ráfagas de amor, de gratitud, de generosidad que se abre el pecho y no se guarda nada fueron las intervenciones que tuvieron lugar, también en la tarde de este lunes, durante el encuentro del Presidente Díaz-Canel con representantes de fuerzas políticas, organizaciones sociales y miembros del Movimiento de Solidaridad con Cuba.

«Un saludo a todos, un agradecimiento eterno a ustedes por haber accedido a este encuentro», dijo el Jefe de Estado a los artífices de la solidaridad, a quienes llamó amigos y amigas, hermanos y hermanas. Y ese fue el comienzo de reflexiones del mandatario sobre Cuba y sobre lo que significará esta VII Cumbre de la Celac.

Nosotros les tenemos un agradecimiento eterno por esa capacidad de comprender a Cuba, de comprender lo que defendemos, dijo Díaz-Canel a los amigos, a quienes explicó el concepto de la resistencia creativa, esa filosofía con la cual los cubanos, en medio de lo adverso, son capaces de seguir creando, y de avanzar.

Hubo ovación cerrada cuando el Presidente habló de cómo la Isla fabricó sus propias vacunas contra la COVID-19, y fue hermoso escuchar que los amigos son parte de esa resistencia creativa, porque nos dan aliento, seguridad y certeza de que no estamos solos.

Díaz-Canel quiso ratificar que la «Revolución Cubana no se dejará amedrentar por amenazas», no se dejará desestabilizar. A los amigos dijo: «Cuba nunca los va a traicionar, Cuba nunca va a claudicar», pues, como él afirmó, siempre estará echando la batalla por un mundo mejor, para vencer.

Se escucharon las voces de las Madres de la Plaza de Mayo –desde esa asociación fue enviado un enorme abrazo al pueblo cubano–. Y tuvo particular emoción el momento en el cual Andrés Dachary, secretario de Relaciones Internacionales de la Gobernación de Tierra del Fuego, hizo entrega al Jefe de Estado –en nombre del gobernador Gustavo Melella–, de una condecoración que mucho significa para los argentinos, que entraña resistencia y patriotismo.

«Esto solo lo aceptamos en nombre del pueblo cubano», dijo el dignatario, quien recordó que una de las causas que Cuba siempre ha defendido ha sido el derecho de Argentina a su autodeterminación y a su reclamo legítimo sobre las Islas Malvinas, Georgia del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Esta tarde de lunes también hablaron argentinos que han estudiado en Cuba; y nacieron expresiones sentidas y bellas, como la de un amigo que recordó a un hermano de la vida –el cual decía en broma ser primo del Presidente cubano, por ser de apellido Díaz-Canel–. Un día, según contó el hombre en el intercambio, su mejor amigo le aseguró que «su primo se pondría el país al hombro, cuando fuera necesario».

Se alzaron otras voces. Una mujer quiso agradecer en nombre de todo su pueblo, por las decenas de miles de argentinos que se alfabetizaron y aprendieron gracias al programa Yo sí puedo, por los más de 50 000 que recuperaron la visión gracias a la Operación Milagro, por haber aprendido de Cuba la diferencia entre solidaridad y caridad.

Pidieron al Presidente Díaz-Canel que hiciera un análisis sobre la trascendencia que reviste la vii Cumbre de la Celac, y él compartió una reflexión sobre el mundo que estamos viviendo: un mundo, dijo, lleno de incertidumbre, que una vez más acude al lenguaje de la guerra, al que no parece servirle de lección la experiencia de la pandemia de la COVID-19, porque luego de ese azote los ricos han sido más ricos, y los pobres más pobres.

«Ahora –razonó el Jefe de Estado–, lo que nos toca es lograr que América Latina sea una región emancipada». Lo dijo porque «el imperialismo nos sigue mirando como traspatio, nos sigue mirando con desprecio».

La esperanza hay que alimentarla, hay que construirla, y en tal sentido debemos trabajar, expresó el dignatario, quien, en clara alusión a la VII Cumbre de la Celac consideró: «Yo creo que esta experiencia aquí en Buenos Aires va a aportar mucho».

Martí, Fidel, el Che Guevara, Hebe de Bonafini, Maradona, todos fueron recordados en la jornada de reflexión colectiva. Alguien dijo allí que América Latina había vivido noches muy largas –de neoliberalismo, de dictaduras–, y que Cuba es un faro que siempre estuvo ahí, es causa de todas las trabajadoras y trabajadores argentinos, sin distinción.

Mientras Cuba resista, nosotros también vamos a estar ahí; no es solo la Revolución Cubana: es una Revolución de la humanidad; Cuba se defiende sola, pero nosotros tenemos que defenderla también… Iban de un lado a otro las ideas, intensas y cristalinas. Y hacia el final del encuentro el Presidente

Díaz-Canel dio gracias a los hermanos y hermanas de Argentina; habló, por el apoyo, de sentir emociones que no caben en palabras o en frases simples; y extendió una convicción de esperanza: «Entre todos vamos a hacer ese mundo mejor que es posible», que fue, afirmó, la aspiración de los próceres latinoamericanos, que fue también la aspiración de grandes hombres como Fidel y Chávez.

«Todos vamos a estar juntos, luchando por esta patria grande», enfatizó el mandatario, y luego siguieron los diálogos entre todos, los saludos cercanos y los retratos a esa hermosa familia que podemos llamar América Nuestra.