¿Por qué el enemigo miente sobre las elecciones en Cuba?

Opinión

El sistema electoral cubano es el resultado de una amplia consulta popular aprobada por los habitantes de esta Isla. Foto: Dunia Álvarez Palacios/Granma.


Michel E Torres Corona

Granma

Cierto medio contrarrevolucionario, de cuyo nombre no quiero acordarme, ha circulado por las redes digitales en distintos formatos un grupo de supuestas “verdades” sobre las elecciones en Cuba. A las puertas casi de la convocatoria mañana a las urnas, estos productos comunicacionales de muy buen formato (los malos tienen dinero de sobra para pagar cámaras, edición, diseño, gráficos, etc.) responden al objetivo de sabotear ese ejercicio democrático que desdice la tesis sobre la “cruel dictadura”.

Lo primero a lo que aluden es que en Cuba no existe la facultad de elegir, sino únicamente de ratificar. Curioso es que se busque promover esta matriz de opinión cuando son las elecciones municipales un ejemplo de democracia que tiene escasos paralelos en el mundo: los ciudadanos nominan y eligen por ellos mismos a candidatos y delegados, respectivamente, sin intervención alguna de autoridades del Estado o dirigentes del Partido, en una boleta en la que, de varias personas, se escoge una como representante.

Es cierto que, en el caso de los diputados a la Asamblea Nacional, las comisiones de candidatura preparan una boleta en la cual la opción popular se manifiesta a través de la aprobación mayoritaria (o no). Pero eso solo quiere decir que cada persona que está sentada en la Asamblea, incluyendo al Presidente de la República, ha sido apoyado por más de la mitad de los electores que votaron. ¿Dónde está la abrumadoramente mayoritaria oposición a los miembros del PCC?

Si la Revolución ha perdido la hegemonía y el socialismo es un fracaso, ¿por qué le resulta tan difícil a sus enemigos ganar una elección, aunque sea una municipal? Porque eso han querido, más de una vez, y no lo han logrado. Si existiera de verdad un movimiento organizado contra el sistema, con un programa político serio, en medio de tantas dificultades y escaseces, no debiera resultarle difícil ganar la mayoría de escaños en las asambleas municipales a lo largo y ancho del país.

Mas no seamos tan exigentes: ¿por qué no gana la mayoría, aunque sea en una Asamblea Municipal? Siendo todavía más condescendientes: ¿por qué no han logrado, en todos estos años, que un grupo de vecinos nomine y vote por un candidato, uno solito, opuesto al sistema? Enseguida, el medio contrarrevolucionario que recibió la encomienda de atacar la legitimidad del sistema electoral cubano apela a los cuentos de fantasma: la Seguridad lo vigila todo, hay secuestros, desaparecidos; las fuerzas del régimen están por todas partes. Y lo que empieza por un análisis seudojurídico termina en delirios de persecución y ardid propagandístico.

Por supuesto, y esto no lo dice el medio contrarrevolucionario, hay cosas que mejorar. Nuestro sistema político debe otorgarle mayor peso a la Asamblea Municipal, acorde al mandato constitucional de la autonomía de los municipios, y que ningún delegado elegido termine desgastándose ante las exigencias de sus electores, sin lograr resolver los problemas de su comunidad. La información referida a las elecciones debe circular no solo por las vías tradicionales y analógicas, sino con mayor uso de internet y las ventajas de las tecnologías.

La democracia cubana, por imperfecta, no deja de ser democracia, una forma distinta y propia de ese valor político. El mismo diseño del sistema electoral y del sistema político en general tiene respaldo en la Constitución, que no fue impuesta por el capricho de alguien ni fue producto de una conspiración, sino que se construyó en amplia consulta popular y se aprobó en un referendo en el cual todos los habitantes de la Isla pudieron ejercer su voto, libre y secreto. Y allí estuvo la contrarrevolución, llamando al No y a la abstención, como hoy lo hacen también y como lo seguirán haciendo, en tanto la democracia no los beneficie a ellos.

27 de noviembre: la inocencia que hasta hoy clama

Por Redacción Razones de Cuba

Imagen de Razones de Cuba

A 151 años del horrendo fusilamiento en La Habana de ocho inocentes estudiantes de Medicina, el 27 de noviembre de 1871, ellos vuelven a la memoria de Cuba y en especial de sus jóvenes, con la fuerza redentora del homenaje a sus vidas truncadas en flor y a la inocencia,  que hoy clama justicia todavía.

“Cadáveres amados los que un día ensueño fuisteis de la Patria mía”, escribió José Martí pensando en ellos, un dolor que le fue muy próximo como cubano y amigo del alma de Fermín Valdés Domínguez, uno de los estudiantes juzgados en el sumarísimo proceso del cual, con suerte casi providencial, saliera con la pena de cárcel.

Ese crimen sin nombre, tal vez la mancha más abominable del colonialismo en la Isla, fue resultado del incremento de la represión y el odio de un sistema carcomido seriamente por la pérdida de la mayor parte de sus vasallos en América,  y desafiado aquí por el comienzo de la primera guerra de independencia desde el 10 de octubre de 1868.

Para ello había creado el famoso cuerpo represivo llamado Voluntarios de La Habana, formado por peninsulares y criollos apóstatas, los más violentos y reaccionarios servidores del gobierno español, que fuera el instrumento más visible de la trama y la ejecución del salvaje escarmiento a los cubanos en plan de rebeldía.

No hay que engañarse pensando, empero, que en un momento dado los Voluntarios se les fueron de las manos a los gobernantes hispanos y los pusieron contra la pared, a fin de conseguir saciar su irracional sed de sangre.

La fuerza paramilitar representaban correspondía fielmente a los intereses de la Corona y ambos eran uno en cuanto a la defensa de los intereses de esta. Ese batallón de infames se desempeñó fundamentalmente, libre y aupado por los gobernantes, desde 1855 hasta 1898.

Así fue como, tras dos juicios de guerra de rapidez fulminante, ocho jóvenes que cursaban el primer año de Medicina en la Universidad capitalina, fueron condenados a muerte y fusilados en la Explanada de la Punta -hoy ubicada en Malecón y Prado-, bajo la acusación falsa de infidencia por haber dañado el sepulcro del periodista y furibundo defensor de la causa española, Gonzalo de Castañón.

Los nombres de los inmolados apenas al llegar a la juventud eran Anacleto Bermúdez, Angel Laborde, José de Marcos, Juan Pascual Rodríguez, Alonso Alvarez de la Campa, Carlos de la Torre, Eladio González y Carlos Verdugo.  Los tres últimos  habían sido incluidos por sorteo en la sentencia, para satisfacer a los Voluntarios de La Habana, quienes veían en Castañón un ícono, cuando realmente era un “hombre de odio”, como lo calificara el Apóstol.

En medio de esa sociedad aherrojada por el colonialismo, ese cuerpo represivo había protagonizado una triste asonada el 22 de enero de 1869, en una representación picaresca del Teatro Villanueva, en la cual masacraron a inocentes. Parece que ya estaban necesitando incrementar el nivel de sus escarmientos y actos comunes de terror.

Por eso le vino de perilla el suceso protagonizado por un grupo de jóvenes estudiantes en la tarde del viernes 24 de noviembre de 1871.

Impacientes por la tardanza de su profesor de Anatomía, algunos chicos del primer curso de Medicina de la Universidad de La Habana, decidieron salir del Anfiteatro, en tanto otros cruzaron al cercano Cementerio de Espada, ubicado en la calle San Lázaro.

Unos decidieron recorrer sus patios, mientras otros se dedicaron a jugar con el carro que transportaba los cadáveres desde el camposanto hasta la sala de disección docente. Uno arrancó una flor de una ofrenda depositada en un recipiente.

Aquella algazara inapropiada causó el enojo del vigilante, a quien preocupaba sobre todo  la integridad de los jardines y sembrados. Esto lo llevó, sin embargo, a una acción vil y extrema: acusarlos ante el gobernador político de haber arañado el cristal de la tumba de Gonzalo de Castañón.

Con rapidez en volandas el gobernador ordenó el apresamiento de los jóvenes, que en un principio fueron los 46 estudiantes que esperaban al profesor ausente.

Se realizó el primer Consejo de Guerra y bajo las falsas acusaciones se impusieron penas severas, pero no se llegó al dictamen de penas de muerte. En el juicio a los alumnos inocentes descolló la actuación del abogado defensor, el digno oficial del ejército español Federico Capdevila, quien echó rodilla en tierra por el pundonor y la lealtad al oficio.

Pero entonces entró en acción la barbarie. Los Voluntarios de La Habana no aceptaron el veredicto y se amotinaron con gran violencia, amenazando con revueltas, frente al edificio donde se había celebrado la primera vista.

Rápidamente tuvo que efectuarse un segundo proceso, destinado a complacer a los odiadores y sicarios, que  impuso la pena capital para los jóvenes citados. Once  fueron condenados a seis años de prisión, 20 a cuatro y cuatro a seis meses.

Uno de los encarcelados, Fermín Valdés Domínguez,  pudo terminar la carrera en España tras cumplir la sentencia, y al regresar a la Isla amada ejerció la profesión y se consagró a buscar el sepulcro prohibido y desconocido de sus compañeros, una fosa común fuera del cementerio, inclusive vedada a sus familiares. Lo halló tras una búsqueda larga, riesgosa y abnegada.

Siendo muy jóvenes José Martí y Fermín Valdés Domínguez denunciaron con coraje el crimen horrendo y el inhumano presidio político en Cuba, apenas al llegar a su exilio en la metrópolis, mientras estudiaban carreras diferentes en la Universidad de Zaragoza.

Todavía el alma cubana se estremece y llora por los ocho estudiantes inocentes. Ni muertos ni olvidados, viven en los corazones del pueblo. Y más, en tiempos en que descendientes de aquellos sicarios y mercenarios coloniales, han pretendido manchar, inútilmente, su memoria. 

Ejerció Raúl su derecho al voto

El General de Ejército Raúl Castro Ruz ejerció su derecho al voto en el colegio electoral número 2, perteneciente a la circunscripción 60, del municipio habanero de Playa

Autor: Redacción Nacional | internet@granma.cu

El General de Ejército depositó la boleta en la urna, y la palabra «votó» se escuchó. Foto: Estudios Revolución

En la mañana de este domingo 27 de noviembre, el líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, ejerció su derecho al voto en el colegio electoral No. 2, perteneciente a la circunscripción 60, del municipio habanero de Playa, en una jornada de elección de los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular.

Tras su llegada al colegio, que agrupa a 281 electores, Raúl saludó a los integrantes de la mesa electoral y sostuvo un breve intercambio con ellos. La presidenta del colegio, Tatiana López Hernández, realizó los trámites correspondientes, previo al ejercicio del voto, y entregó la boleta al líder de la Revolución Cubana.

Una vez realizado el sufragio, el General de Ejército depositó la boleta en la urna, y la palabra «votó» se escuchó al compás del saludo pioneril que selló el momento. A los pequeños también saludó Raúl.

El líder de la Revolución Cubana votó este domingo, en una jornada que convocó a unos ocho millones de compatriotas para elegir, de forma libre y voluntaria, a los representantes del pueblo en los órganos locales del Poder Popular.

Se trata de un ejercicio democrático desde la base, donde los delegados municipales electos darán continuidad al quehacer que se despliega a instancias de circunscripción.

DE LA PISTA AL COLEGIO ELECTORAL

El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, arribó a la Patria alrededor de las siete de la mañana de este domingo, tras concluir una intensa y exitosa gira por Argelia, Rusia, Türkiye y China, y su primera actividad en el archipiélago, inmediatamente después de tocar tierra, fue acudir a su colegio electoral, para ejercer el derecho al voto por uno de los candidatos de su circunscripción, para delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular.

A su llegada al aeropuerto internacional José Martí, el Jefe de Estado y la delegación que lo acompañó fueron recibidos por el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa; por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz; y por el secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, todos miembros del Buró Político.

El periplo, realizado del 16 al 27 de noviembre, fue esencial para fortalecer los vínculos de cooperación y respeto mutuos entre la Mayor de las Antillas y las naciones visitadas; e incluyó reencuentros con la historia y momentos especialmente emotivos, como el de la inauguración, en la ciudad de Moscú, del monumento dedicado al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

A dos horas del cierre, habían votado más de cinco millones de cubanos

Hasta las cinco de la tarde de ayer, habían votado 5 332 591 cubanos, lo que representaba a esa hora el 63,85 % de los registrados en el padrón electoral.

El vocal del Consejo Electoral Nacional, Denys Buedo Hidalgo, detalló que, en las circunscripciones con más de dos candidatos en la boleta, existen más posibilidades de que ninguno de los propuestos obtenga el 50 % más uno de los votos, y sea necesario realizar una segunda vuelta, el próximo domingo, 4 de diciembre.

A esta etapa de las elecciones municipales se llegó con 26 746 candidatos nominados, el 44,69 % mujeres, el 17,07 % jóvenes, el 46,71 % negros y mulatos, el 29,95 % son actualmente delegados, el 0,74 % diputados, y el 91,6 % tiene nivel escolar medio superior y superior. 

Díaz-Canel: La gira presidencial demostró que Cuba no está sola

Después de ejercer su derecho al voto en las elecciones municipales que transcurrieron este domingo, el mandatario significó la sensibilidad por los problemas, el reconocimiento al pueblo y la disposición para apoyar a Cuba, lo que demostró que la Isla no está sola

Autor: Susana Antón Rodriguez | susana@granma.cu

Foto: José Manuel Correa

«Estoy satisfecho y feliz con la manera en que se acogió la visita que recién concluyó, por las conversaciones personales con los presidentes y los encuentros, que fueron también de relaciones de amistad», expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, al hacer una valoración de los resultados de la recién concluida gira presidencial.

Después de ejercer su derecho al voto en las elecciones municipales que transcurrieron este domingo, el mandatario significó la sensibilidad por los problemas, el reconocimiento al pueblo y la disposición para apoyar a Cuba, lo que demostró que la Isla no está sola.

«El derecho que se ha ganado Cuba de que otros la defiendan en el mundo con la dignidad con que nosotros también enfrentamos las adversidades, tiene que ver con el concepto de resistencia creativa, que no es más que avanzar con nuestro propio talento y potencialidades, como lo hicimos en la pandemia», resaltó el Jefe de Estado.

Comentó que esta fue una visita necesaria y oportuna, porque las restricciones que impuso la COVID-19 durante tres años impidieron los contactos presenciales con líderes de países con los que tenemos buenas relaciones políticas y económico-sociales; incluso, naciones de las cuales depende mucho nuestro plan de desarrollo, porque sus proyectos de colaboración tienen un impacto directo en nuestra economía.

En un primer momento, precisó, no queríamos estar fuera del país porque hay muchas tareas complejas que abordar en estos tiempos. «Pero se tiene que tener en cuenta, cuando se asumen responsabilidades, que cumplir con la política exterior es una prioridad del país, del Partido y del Gobierno».

Sobre los resultados, el Presidente señaló que la alta sensibilidad con los problemas que enfrenta Cuba con el recrudecimiento del bloqueo, la coincidencia con la pandemia y las complejidades que están implícitas en la estrategia imperial contra nuestro país, así como el reconocimiento a la heroica resistencia del pueblo cubano, estuvieron presentes en cada uno de los momentos de la gira.

Díaz-Canel destacó que también se admiró de cómo una pequeña Isla, sin recursos, dio una respuesta más efectiva que la mayoría de los países del mundo a la COVID-19 y, de ahí, el aporte de nuestros científicos, las vacunas y sistema de Salud, un criterio que se ve reflejado en los intercambios comerciales con propuestas de estrechar la cooperación con la industria biofarmacéutica.

La disposición fue, además, a continuar avanzando en el intercambio, elevar las relaciones políticas –que ya son excelentes– con los cuatro países visitados e incentivar la cooperación económica, comercial y financiera.

Sobre los resultados y acuerdos derivados de las visitas realizadas, Díaz-Canel precisó que, tratadas de forma diferenciada con cada nación, se encontraron acciones concretas de restructuración de la deuda o de formas para hacerlo inmediatamente, con una disposición para comenzar a trabajar en ello y dar facilidades de pago al país para ir avanzando y no tener ralentizado un grupo de proyectos y negocios.

Ratificó que «Cuba tiene la voluntad, la disposición y el deber de honrar las deudas que tiene con otros países y, a partir de ahí, se vuelve a dar continuidad a un grupo de proyectos, y se amplían, renuevan y nacen otros que hace falta desarrollar en el país».

El tema energético –sostuvo– se abordó en dos direcciones fundamentales: suministro de combustibles con estabilidad y, por otra parte, un grupo de proyectos que permitan lograr una mejor situación de las plantas en Cuba, pero también desarrollarnos con otras tecnologías, sobre todo fuentes renovables.

Hay varias compañías interesadas y proyectos de gobierno, así como la disposición de hacerlo, manifestó el Presidente, y puntualizó sobre algunos ya concretos, como la donación por Argelia de una planta fotovoltaica.

Alrededor de la producción de alimentos hay una variedad de proyectos de desarrollo –a partir de la tecnología de esos países– de producción conjunta de alimentos en Cuba, para que exista un mejor abastecimiento a la población, dijo.

De forma general, recalcó, existe otro grupo de proyectos en turismo, biotecnología y salud pública, en los cuales hay empresas extranjeras que ya tienen el mercado y reconocen a los científicos nuestros.

También hay otros en el orden de la industria manufacturera, en el comercio interior, a partir de las medidas recientemente aprobadas de la inversión extranjera en el sector tanto mayorista como minorista, en el transporte y en el intercambio en la educación superior, la cultura y el deporte.

Resaltó el restablecimiento de los mecanismos de seguimiento de la agenda económica bilateral, en unos por Comisión Intergubernamental, y en otros por Consejos ministeriales, que se ratifican y tienen fecha de próximas sesiones.

Un tema común priorizado, y sobre el que se logró conversar, explicó el mandatario, es crear una infraestructura bancaria financiera robusta, que permita el intercambio directo con esos países, para evadir las sanciones y las medidas de restricción del Gobierno de Estados Unidos, como parte del bloqueo. «Creo que con esa arquitectura bancario-financiera podemos apoyar, de una mejor forma, la realización de esos proyectos», concluyó.

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