El infortunio de las Chicas del radio

La amarga experiencia vivida por jóvenes trabajadoras hizo que en la sociedad estadounidense se hicieran rectificaciones en la forma de enfocar la radioactividad y la seguridad laboral

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Julio César Hernández Perera

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Mujeres

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La única medida de seguridad que tuvieron estas mujeres era la negativa de ingerir alimentos en el área de trabajo. Autor: Juventud Rebelde Publicado: 30/07/2022 | 10:27 pm

A inicios del siglo pasado se vivió un frenesí tras el descubrimiento del radio, en diciembre de 1898, por los esposos Curie. En aquellos tiempos dicho material llegó a ser catalogado como «el elemento químico del momento» que sedujo a los científicos por sus peculiaridades fisicoquímicas.

Surgieron los empresarios resueltos a lucrar a costa de la radioactividad y sin contemplar los riesgos. Por eso no es de extrañar cómo el radio era avistado como algo a lo cual se atribuían propiedades rejuvenecedoras, energizantes y hasta curativas.

Entre los productos que entonces podían contener radio estaban las pastas dentífricas, algunos alimentos, bebidas (energéticas), juguetes y hasta ropa. En medio de esa «furia por el radio» nació en Estados Unidos una corporación muy vinculada desde sus inicios con el Departamento de Defensa: la United States Radium Corporation (USRC). Esta poderosa compañía comercializó una pintura fluorescente que contenía radio, usada en relojes que podían verse claramente en la noche.

Estos mecanismos eran muy demandados por el ejército durante la Primera Guerra Mundial porque los soldados podían consultar la hora en la oscuridad. Más tarde, en la vida civil, se hizo popular ese tipo de pintura en números de casas, interruptores eléctricos y hasta ojos fluorescentes para juguetes.

En la fábrica de relojes luminiscentes

Las agujas y números de las esferas de los relojes luminiscentes eran pintados a mano por mujeres muy jóvenes. En ese proceso se usaban pinceles hechos con pelo de camello. Todo indica que como resultado de la radioactividad emitida por la pintura, las cerdas se abrían y se dañaban después de unos pocos trazos.

Para no perder tiempo ni material, los patrones exigían hacer una rutina a quienes luego serían las llamadas Chicas del radio: mojar las cerdas del pincel con los labios o la lengua, chupar para afilar la punta y pintar.

Este rito se hacía una o dos veces con cada reloj que pintaban, y se ha estimado que una sola trabajadora podía pintar al día hasta cerca de 200 esferas de relojes.

Al culminar cada jornada aquellas mujeres fulguraban en la noche: la piel, cabellos, uñas, labios y dientes quedaban cargados de radio. Ellas nunca tuvieron evaluaciones médicas, y la única medida de seguridad que tenían era la prohibición de ingerir alimentos en el área de trabajo.

Los dueños y científicos de la compañía, sin embargo, sí concebían para ellos medidas para reducir la exposición al radio mediante el empleo de máscaras, guantes, pinzas, tenazas y pantallas de plomo.

Aparece una enfermedad

A partir de 1922 comenzaron a surgir los primeros casos de daños asociados al radio contenido en la pintura de los relojes luminiscentes. Uno de esos fue el de una trabajadora de New Jersey llamada Grace Fryer.

Grace Fryer.

Aun siendo joven, Grace empezó a perder sus dientes sin razón aparente, y las heridas que quedaban en las encías nunca cicatrizaron. En otro momento, la mandíbula se desintegró con tan solo ser tocada por el médico.

En otros casos se reportaron, además, marcada anemia, afección en las caderas, acortamiento de las piernas y diferentes tipos de tumores malignos.

Los estudios de aquellas pacientes donde el mal no se detenía hasta terminar en la muerte, reveló un punto en común: todas trabajaron en la citada fábrica de relojes de la USRC, en Orange, Nueva Jersey.

De inmediato la compañía —que poseía sólidos vínculos con el Gobierno norteamericano— objetó, encubrió y menospreció los hechos. Crecieron las muertes de jóvenes obreras y los abogados de la compañía se escudaban en disquisiciones inconsistentes que incluyeron la infección por sífilis: así se procuraba dañar la reputación de las víctimas.

Por las coacciones de los gerentes de la USRC, Grace Fryer tardó dos años en hallar un abogado dispuesto a desafiar el poder de la compañía. Ella, junto a cuatro mujeres, desplegó su demanda con evidencias médicas contundentes.

El caso de las Chicas del radio captó la atención pública y se consiguió celebrar una causa contra la USRC. Pero la situación era crítica para aquellas mujeres con un pronóstico de vida muy corto, y los involucrados aceptaron un acuerdo extrajudicial: diez mil dólares para cada mujer, cubrir los gastos médicos, y un pago anual de 600 dólares durante el resto de las vidas de las enfermas.

En algunos casos la indemnización apenas cubrió el funeral. Pocas mujeres, además, lograron sobrevivir más de dos años después del acuerdo, por lo que raras veces llegaron a ver el dinero de la indemnización.

Las Chicas del radio pasaron a formar parte de los primeros anales estadounidenses de intoxicación industrial. El material radiactivo acumulado en los restos de Grace Fryer aún provoca elevados registros de radiación en los alrededores de su tumba.

Estos hechos marcaron un precedente en EE. UU. durante la lucha de los obreros por sus derechos, sobre todo en la percepción de una sociedad que hasta ese momento solo había distinguido propiedades prodigiosas del radio.

Vivo en un país libre

Por Domingo Pérez

Imagen de Razones de Cuba

Los enemigos de la Revolución cubana y sus lacayos se empeñan en hacer ver ante el mundo un país en ruinas, ingobernable, y un pueblo desesperado, con el objetivo de demostrar la inviabilidad del Socialismo.

Nuestro presidente, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fue enfático y preciso en la clausura del Acto Central en ocasión del Aniversario 69 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes:

“EL SOCIALISMO NO PUEDE SEGUIR SIENDO DIFAMADO EN NOMBRE DE LA LIBERTAD, MIENTRAS SE LE CIERRAN TODAS LAS PUERTAS PARA EL COMERCIO, LAS FINANZAS, LOS NEGOCIOS A LOS PAÍSES QUE LO INTENTAMOS”.

El bloqueo económico, comercial y financiero, la rabiosa persecución en que se ha convertido la política del poderoso imperio contra una pequeña nación es, ahora mismo, la mejor prueba de que sí funciona el socialismo, porque incluso bajo el fuego que significa estar bloqueados, hemos levantado una obra de justicia social que nos coloca al nivel de los países más avanzados en indicadores claves del desarrollo humano, como la mortalidad infantil, la esperanza de vida, el acceso a la salud, la educación, la cultura y el deporte, así como los niveles de seguridad y protección ciudadanas.

Por mucho que se ilustre a través de los medios de comunicación cubanos la realidad del país, no es lo mismo que palparla con tus propios ojos. Esa posibilidad la tengo ahora, cuando disfruto de merecidas vacaciones. Recorrí por carretera 10 de las provincias cubanas. Ello me permitió tener una visión panorámica general de lo que acontece en el país, contrario a los macabros esfuerzos de los odiadores.

Lo más significativo resultó el grado de tranquilidad y normalidad que prevalece en todos los territorios. Quizás se notaba mayor   jolgorio en territorios rurales de Cienfuegos, por la repercusión de la designación como provincia sede del acto central por el 26 de julio, y en Camagüey, por el diario paseo en horas de la tarde – noche de alguna conga camagüeyana, con su contagioso ritmo.

En todos los casos sobresalen iniciativas locales, pero también el reflejo de las diversas ofertas surgidas, a partir de las carencias que impone el bloqueo. En la ciudad de Camagüey sobresale la vida urbana, incluso en días feriados y de descanso, con todos los centros gastronómicos funcionando, subordinados y atendidos por el gobierno local, aplicando nuevas formas de gestión, pero sin pasar a formas privadas. Allí prevalece la estética, el buen gusto, la calidad, tanto en la oferta como en el servicio, con precios asequibles a la población, muy por debajo de los de establecimientos particulares.

No han concluido las vacaciones, pero estos días me permiten afirmar, sin temor a dudas, que una vez más saldremos adelante, disfrutando la dicha vivir en un país libre como Cuba.

Contra Cuba la guerra mediática es total

Por Arthur González

Imagen de Razones de Cuba

La guerra psicológica desplegada contra Cuba por el gobierno de Estados Unidos se inició en 1959 y lejos de decaer en el tiempo se incrementó con la aparición de Internet, para fomentar una corriente ideológica dentro de la Isla contraria al socialismo. Por esa razón, la guerra económica, comercial y financiera se recrudece a pesar del rechazo mundial.

El objetivo expuesto en sus múltiples documentos desclasificados, es lograr que el pueblo culpe de sus escaseces al sistema socialista, se desencante y desaliente, al no percibir mejorías económicas.

Un documento de la CIA, desclasificado y publicado en junio de 2001, referente al análisis de la situación cubana en los inicios de los años 90 del siglo XX, refleja los propósitos que se proponen los yanquis con el mantenimiento de esa cruel y despiadada guerra económica, que tal parecen escritos en el 2022, pues en aquel documento sus analistas decían:

EXISTE UNA OPORTUNIDAD MEJOR QUE NUNCA, PARA QUE EL GOBIERNO DE FIDEL CASTRO CAIGA DENTRO LOS PRÓXIMOS POCOS AÑOS…CUANDO LAS CONDICIONES EN LA ISLA SE DETERIOREN MÁS, ES MÁS PROBABLE QUE LOS INCIDENTES VIOLENTOS SE EXTIENDAN POR LA CRECIENTE FRUSTRACIÓN SOBRE LOS CORTES EN LA ELECTRICIDAD, LOS PROBLEMAS DEL TRANSPORTE Y LOS ALIMENTOS”.

“SI ESTADOS UNIDOS LEVANTARA EL EMBARGO, UNILATERALMENTE O COMO RESULTADO DE NEGOCIACIONES, CUBA SE BENEFICIARÍA NOTABLEMENTE…LOS BENEFICIOS PROBABLEMENTE GENERARÍAN UN CRECIMIENTO ECONÓMICO MÍNIMO, PERO ALIVIARÍAN MUCHAS DE LAS PEORES CARENCIAS Y OTRAS PRESIONES QUE ENFRENTA EL RÉGIMEN”.

30 años después de aquel análisis, los cubanos continúan resistiendo pues saben perfectamente lo que pueden perder, al constatar las protestas actuales en Ecuador, Colombia, Panamá y otros países del mundo capitalista, para reclamar un sistema de salud y educación gratuitos, empleo, igualdad de las mujeres con los hombres en cuanto salarios y oportunidades laborales, cese de la discriminación racial y de género, rebaja del precio de la gasolina, del transporte público y otros más, que los cubanos tienen gracias al socialismo que Estados Unidos quiere satanizar.

La matriz de opinión que Estados Unidos y sus aliados imponen contra Cuba es brutal y se comprueba con solo leer lo que publica la CNN, donde mantienen diariamente desde hace un año, imágenes del 11 de julio 2021, con 12 artículos referente a esos sucesos con informaciones tergiversadas, algo que no hacen con las verdaderas protestas del pueblo colombiano, la represión de que fueron víctimas y las decenas de muertos causados por las fuerzas policiales, más los centenares de detenidos.

Tampoco la CNN mantienen fotos ni información de los 18 días de manifestaciones en Ecuador, contra las malas prácticas del gobierno actual y la brutal represión que sufrió ese pueblo, ni dice una sola palabra de las cuentas bancarias del presidente en paraísos fiscales y la amplia corrupción que se vive desde el gobierno de Lenin Moreno.

Respecto a las actuales protestas masivas en Panamá, que duran más de una semana, el tratamiento es diametralmente opuesto a lo que hacen contra Cuba por un solo día de protestas y actos vandálicos estimulados desde Estados Unidos, con amplio financiamiento entregado por la USAID y la NED, unido al accionar subversivo de la embajada yanqui en La Habana.

¿Por qué esas organizaciones pantallas de la CIA no financian a los indígenas en Ecuador, los sindicatos de Colombia y Panamá, u ofrecen becas para formar líderes comunitarios entre los jóvenes para que reclamen sus derechos?

Un simple vistazo a lo hacen los yanquis contra Cuba a través de Internet, permite conocer su empeño en ofrecer una imagen irreal de la Revolución, mediante la subversión política e ideológica, como parte de la doctrina de guerra no convencional desarrollada por el gobierno de Estados Unidos, de conjunto con sus servicios especiales.

Ese accionar pretende provocar el reblandecimiento del carácter y la capacidad de resistencia del pueblo cubano, imponer los valores y símbolos yanquis, e incluso modificar la historia de Cuba.

En el 2011, a solicitud del senador republicano Richard Lugar, del Comité de Relaciones Exteriores de Senado, Carl Meacham, encargado de América Latina en el equipo de dicho senador y actualmente director del Americas Program en el think tank estadounidense CSIS (Center for Strategic and International Studies) se reunió con personal del Departamento de Estado, altos diplomáticos extranjeros y funcionarios de la industria, para investigar cómo los medios sociales y la tecnología podían utilizarse en promover y fortalecer la “democracia” en América Latina.

El informe de Meacham, reconoce las acciones y planes subversivos que acomete el gobierno de Estados Unidos contra Cuba, al señalar:

EL DEPARTAMENTO DE ESTADO HA ENTRENADO A PERIODISTAS EN VARIOS PAÍSES, PARA QUE AUMENTEN SU CAPACIDAD DE DISEMINAR RÁPIDAMENTE LA INFORMACIÓN PRECISA SOBRE ACONTECIMIENTOS Y ASUNTOS IMPORTANTES. SE HAN INVERTIDO GRANDES ESFUERZOS EN CUBA, EL ÚNICO PAÍS QUE EN ESTOS MOMENTOS CENSURA ACTIVAMENTE EL CONTENIDO DE LA POLÍTICA DE ESTADOS UNIDOS”.

“…NUESTRO EQUIPO REPARÓ EN EL CRECIENTE INTERÉS QUE TIENEN LOS FUNCIONARIOS DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO, EN INCREMENTAR LAS CAPACIDADES BÁSICAS DE COMPUTACIÓN Y ALFABETIZACIÓN DEL PUEBLO CUBANO, COMO MEDIO DE FACULTARLO PARA LLEVAR A CABO CAMBIOS POSITIVOS EN SU PROPIA SOCIEDAD.”

El Senador Marco Rubio aseguró en el 2012:

“EL SISTEMA TOTALITARIO CUBANO PODRÍA DERRUMBARSE, SI TODOS LOS CUBANOS TUVIERAN LIBRE ACCESO A INTERNET, PUES CUBA SEGUIRÍA LA MISMA SUERTE DE AQUELLOS PAÍSES QUE PASARON LA PRIMAVERA ÁRABE”.

El 23 de enero del 2018 el Departamento de Estado creó el “Grupo Operativo de Internet para la subversión en Cuba”, a fin de alterar el orden interno, siguiendo las directrices planteadas por el presidente Donald Trump, en su memorando presidencial del 16 de junio del 2017.

Ese grupo lo integran representantes del gobierno y entidades “No Gubernamentales” como la USAID, Freedom House, y el Buró de transmisiones hacia Cuba, responsable de Radio y TV Martí.

Lo que les duele es que ninguno de sus pronósticos, ni de los grupos de trabajo creados, han tenido resultados. Cuba sigue en pie resistiendo, a pesar del incremento de la guerra económica e incluso pudo fabricar tres vacunas que han controlado la pandemia de la Covid-19, como ningún país del mundo.

Por eso afirmó José Martí:

“Trincheras de ideas valen más que trinchera de piedras”