Analizan en Programa Especial detalles de la implementación de la Tarea Ordenamiento en Cuba

Por:  José LLamos Camejo y Yisell Rodríguez Milán / Granma

Comparece en el programa informativo especial de la Televisión Cubana para analizar la implementación de la Tarea Ordenamiento, el Miembro del Buró Político y Jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, Marino Murillo Jorge, el Viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, y el Ministro de Energía y Minas, Livan Arronte, quienes ofrecerán información actualizada a la población.

Cuba hace un enorme esfuerzo por mantener estable la generación de electricidad y evitar los molestos apagones que de producirse tendrían una incidencia desfavorable en la economía y la sociedad, reiteró este domingo en el programa Mesa Redonda de la Televisión Cubana, el Ministro de Energía y Minas, Liván Arronte Cruz.

En la emisión de este domingo del popular espacio Arronte Cruz acompaña a Marino Murillo Jorge, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y jefe de la Comisión de Implementación de los Lineamientos, y a Alejandro Gill Fernández, viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Planificación, quienes ofrecen detalles sobre las nuevas tarifas, como parte de la tarea Ordenamiento, que entrará en vigor a partir del primero de enero próximo.

Las compleja circunstancia de nuestra economía en el contexto actual, marcado por el recrudecimiento del bloque económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba, hacen mucho más complicada la situación de la electricidad, a partir de las dificultades para adquirir insumos y repuestos necesarios para la generación.

Traer combustibles al país se hace en extremo difícil, porque se hace en un escenario  muy complejo, explicó el panelista; «como nunca antes existe una persecución sobre las compañías y empresas que tienen relación con Cuba en ese campo».

El titular de Energía y Minas de la Isla dijo que en la generación eléctrica el país utiliza tecnologías variadas, las cuales emplean diferentes tipos de combustibles. La base de ese sistema son las centrales termoeléctricas –detalló–; «algunas de ellas trabajan con crudo nacional y otras con fuel oíl, que es un subproducto de la refinación del crudo que se importa».

Para lograr la generación de electricidad en el país, la base son las termoelectricas, una parte de las cuales trabaja con crudo nacional y otras con fuel oil.

El 49,9% de los combustibles entre crudo y gas acompañante que se usan en Cuba para generar electricidad son nacionales. El resto hay que importarlo, así como más del 90% de los insumos que se utilizan en las plantas y unidades generadoras.

El cubrimiento de la demanda de electricidad, se realiza con:

– Motores Diesel (más costosa)
– Motores Fuel
– Térmicas con FUel
– Térmicas con Crudo Nacional (termoeléctricas)
– Generación Móvil
– Gas
– Solar

El Miembro del Buró Político y Jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, Marino Murillo Jorge, destacó que son muchos temas nuevos los que cambian de un golpe, lo cual impacta en la repercusión que ha tenido el ordenamiento en la población. Se ha hecho un esfuerzo para que los asalariados del sector estatal, que son los que han sufrido el déficit del salario por más tiempo, sientan el beneficio.

En los Congresos del Partido se abordó el tema de eliminar los subsidios y gratuidades indebidas. No quiere decir eso que se fueran a eliminar todos los subsidios. Habían dos caminos, dice Murillo, y uno era subir los salarios a niveles más altos de los planteados y le quitábamos todos los subsidios a la electricidad, pero eso no es lo más correcto en estos momentos, pues cuando se eliminan todos los subsidios y eso se le agrega al salario, se produce una recomposición del consumo que luego se puede ir de las manos.

Hay productos que son de consumo masivos, desde las personas de menos a más ingresos, como la electricidad.

En Cuba un por ciento de electrificación de la vivienda muy alto, por encima del 99%, y nosotros teníamos que buscar una solución en la que con el ingreso del salario las personas pudieran financiar el consumo y que se mantuvieran algunos subsidios en la economía que, como decía anteriormente, están en el orden de los 30 mil millones de pesos.

Con la nueva tarifa eléctrica, hay un subsidio de 17 800 millones de pesos. La facturación de la electricidad que sirve al sector residencial anda en el orden de los 33 mil millones de pesos. Es subsidio es parte, más o menos, de un 50% de lo que deberíamos cobrar. Si es así, nosotros tendríamos que haber incrementado el salario en el orden de esa magnitud.

Cuando se forma una tarifa, que se refiere al precio de un servicio, el primer punto de partida son los costos y luego los margenes de utilidad. Si pones un precio muy grande, y hay competencia en el mercado, nadie te compra tu producto. Entonces, nosotros conformamos la tarifa de electricidad, en un primer momento, sin costo, pero es importante la composición del uso de combustibles y de generación porque, con la sobrevaloración del peso sobre el dólar, no veíamos claros los costos de un kilowatt. Al extremo de que cobrábamos 9 centavos por un kilowatt, aunque también tenía sentido en las condiciones actuales.

Pero, en las nuevas condiciones, ese costo sube a $3.51, entonces, si todo yo lo cobro a $3.51 tendría que estar cobrando 30 o 33 mil millones de pesos, y de esa cantidad resta los 17 800 millones subsidiados, y eso es lo que las personas van a pagar, dice Murillo.

¡CUÁLES SON LOS RANGOS DE LA TARIFA ELÉCTRICA QUE TIENEN SUBSIDIOS?

Volviendo a la idea que estaba desarrollando, esos costos fueron los que arrojó la cuenta para generar un margen de utilidad. Eso podíamos haberlo puesto en el salario, pero, macroeconómicamente, complicaba. Preferimos subsidiar la electricidad, garantizando que los de menos ingresos tuvieran acceso a ese servicio.

En otros momentos hemos dicho que la Tarea Ordenamiento no es mágica. Se están creando las condiciones para que se desaten las fuerzas productivas y aumente la creación de riqueza, y estas no van a ser las tarifas de electricidad en Cuba de por vida. En la medida en que los costos bajen y se terminen los procesos inversionistas, habrá que revisar esas tarifas.
Es importante señalar que la tarifa se compone por grupos de consumo. Una de las opioniones en Cubadebate es que quién consume 100 kw.

El promedio de consumo en Cuba anda por los 187 – 200 kwh por núcleo familiar. Y de 0 – 100 kw está el 22,6% de los consumidores, y es el rango en el que más clientes tiene la Unión Eléctrica.
La Unión Eléctrica tiene 4 millones de clientes y un poquito, y en el rango de 0-100 kw tienen 911 mil clientes, es el 22,6 %. Esas personas hoy pagan 9 pesos, contra 225 pesos de salario; y mañana van a pagar 40 pesos contra 2100 que es el salario mínimo.

Después entre 101-150 kw está el 15% de los clientes de la Unión Eléctrica.

En el tercer bloque, 151-200 kwh, está el 17,6%.

En el cuarto bloque, 201-250 kwh, está el 15,9%.

En el 5to bloque, de 251-300 kwh, está el 10,9%.  

En el 6to bloque, de 301-350 kwh, está el 6,9%.

En todo ese rango está, aproximadamente, el 89 % de los clientes de la Unión Eléctrica. Y hasta ese rango llega el subsidio. Todo el mundo pasa por todos los rangos.

Murillo recalcó que, si el costo de la generación de electricidad es $3.61 y hasta este rango (301-350 kwh) el precio promedio de la electricidad que las personas van a pagar es $2.62, la diferencia entre el costo y el precio, la subsidia el presupuesto del Estado.

Ahí están los grupos que reciben subsidios, que son las personas que perciben menos ingresos.

Marino Murillo destaca las palabras del Presidente de Cuba, quien se refirió en anteriores momentos al necesario equilibrio que debe existir entre salarios y precios. El diseño de la Tarea Ordenamiento es para que el incremento del salario sea más grande que el incremento de los precios.

Nosotros estamos esperando un incremento de los precios de 1.61 veces, y el salario va a crecer 4.9 veces. Eso da un saldo favorable a la capacidad de compra del salario, pero no había forma de subir salario y no subir precio. Si subíamos salario, y no subíamos precio, teníamos que dejar los productos subsidiados, y la idea es repartir de manera diferente las riquezas que están creadas. En ese proceso, los que mejor salen son los que trabajan. El resto, que no trabaja, al quitarle el subsidio y no hay nada que subirle, no le queda más remedio que salir a buscar empleo.

¿QUÉ ES LA CANASTA DE REFERENCIA DE BIENES Y SERVICIOS?  

En palabras de Murillo, la Canasta de referencia de bienes y servicios no tiene que ver nada con la Canasta familiar normada que se reparte por la libreta. La canasta de la bodega es parte de eso, pero no es eso. Técnicamente, en muchas partes del mundo, esto existe, porque esta Canasta de Referencia incluye servicios que la gente consume.

Esta Canasta de Referencia de 1528 pesos, incluye unos 750 pesos para alimentos, cuyo fin es respaldar 2100 kilocalorías que, en términos de nutrición, es lo mínimo que se tiene que comer una persona.

El resto del dinero está vinculado a otros consumos entre los que está incluida la electricidad. A partir de esa canasta elaboramos el salario mínimo (2100). Esa canasta se multiplicó por 1.3 para formar ese salario, porque con tu salario tienes que poder financiar el consumo tuyo y el de alguien de tu familia, como un niño.

El salario respalda el consumo del obrero y su familia. Y la canasta respalda algunos articulos industriales, el transporte público y el consumo de electricidad.

Según esa canasta, tomando en cuenta el 1.3 + el 5% de la contribución a la seguridad social, el salario mínimo tenía que ser 2100 pesos.

Entre 29 mil y 30 mil personas ganan el salario mínimo.

Como se había hecho ya un incremento, el salario mínimo de 225 pesos solo nos quedaba en el sector empresarial, donde hay hoy 28 mil personas.

El que está en salario minimo, consume 1 canasta y poquito. Ya el que gane 4 mil o 5 mil pesos, consume dos o tres canastas.

LA TARIFA ELÉCTRICA NO BUSCA DISMINUIR LA DEMANDA CON EL INCREMENTO DEL PRECIO

Por su parte, el Viceprimer Ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, recordó que el país enfrenta una situación muy compleja en el plano económico, y que es el combustible uno de los aspectos en los que más se ha presionado a la economía; se ha intentado que no tengamos combustible.

Estamos en una situación complicada con relación al combustible, eso es una realidad, enfatizó Gil Fernández, y dijo que a Cuba ese recurso le cuesta más caro que a los demás, dijo que a veces, teniendo dinero, la Isla no ha encontrado en el mercado internacional proveedor  dispuesto a vendernos combustible; «y cuando nos lo vende nos lo cobran a precios mayor que como lo deberíamos pagar».

El titular de economía también subrayó la necesidad que tenemos de ahorrar y utilizar de manera eficiente nuestros recursos, con énfasis en los combustibles. Dijo que el precio del combustible no está bajando; ha tenido una disminución este año debido a la contracción de la actividad económica mundial.

Alejandro Gil abundó que estamos en un escenario totalmente excepcional, pero los precios de los combustibles se van a recuperar, la tendencia es esa, y en la misma medida que la economía mundial se recupere, el precio de los recursos energéticos van a subir también. La tendencia que estamos identificando es al alza moderada.

Todos esos elementos, dijo, hay que tomarlos en consideración para el diseño de una tarifa, dijo el panelista. Lo que estamos haciendo, aclaró, no significa para nada que no haya combustible en el país y que entones la manera que estemos buscando para disminuir la demanda, es incrementar los precios. Eso sería una política de choque.

Lo que estamos haciendo con la tarifa eléctrica para nada significa que se busca disminuir la demanda con el incremento del precio, aseveró el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejando Gil, en la noche de este domingo en el programa especial trasmitido por la Televisión Cubana.

De subir el precio para reducir el consumo se estaría ante una política de choque que haría inaccesible el servicio a una parte apreciable de la población, caso que no sucederá en nuestro país.

Para ilustrar que lo primero es el pueblo, expuso que en el presente 2020 está previsto que el sector residencial consuma unos 9450 gigawatt hora, lo que representa el 62,7 % del consumo total del país (15 065 gigawatt hora).

Para el 2021, en el plan de la economía, se planifica que el sector residencial consuma 9 690 gigawatt hora, o sea, en el diseño del plan se está concibiendo un crecimiento del consumo de energía eléctrica en el entorno del 2,5 %.

Para el año próximo, dijo, se está proyectando un crecimiento ligero a tono con lo que la vida ha venido imponiendo, porque las personas están comprando equipos electrodomésticos y motos eléctricas, entre otras cosas.

Ese plan, aún en medio en medio de todas las limitaciones de la economía, será respaldado con los recursos energéticos para garantizar esos niveles de generación, aclaró.

Con respecto a los apagones, puntualizó que estos no se diseñan en el citado plan.  Los que se produjeron, fueron causados por averías, argumentó.

Para comprender bien lo que ocurre, hay que dividir los costos y la tarifa. Los costos de la generación, relató, se estaban expresando hasta este momento a tipo de cambio al 1 por 1. Todo lo que se gastaba en dólares en el país para importar combustible, extraer el petróleo nacional, generar la energía y trasmitirla, se expresaba en los costos de generación y en la tarifa al 1por 1.

Pero ahora es 1 por 24, o sea, el incremento de la tarifa no puede compararse solo con el precio del mercado internacional. Se debe tener en cuenta que se expresa en nuestros precios internos y el de todos los productos y servicios importados.

Se pudo poner una tarifa más baja, explicó, pero los costos deben resarcirse por alguna vía. La más natural pudo ser llevándolos a la tarifa y que el consumidor lo pague todo. Pero se optó por una fórmula totalmente socialista: Proteger a los que menos ingreso tienen, que van a pagar una parte de ese consumo, y otra parte la asume el presupuesto del Estado. Y los que ganan más, asumen una mayor parte.

«Cuando se dice que lo asume el Estado, somos nosotros, no digo el gobierno; digo el pueblo. El Estado no tiene una fuente mágica, su presupuesto se nutre del aporte de las diferentes formas de gestión. Por lo tanto, si pones más de subsidio del presupuesto del Estado, o se lo quitas al salario o a los gastos de Educación y Salud Pública o de cualquier otro sector.

«Creo que la fórmula que se ha encontrado es la justa, equitativa y que parte de nuestros principios de justica social y que toma en cuenta proteger las capas de menores ingresos y la participación de Estado en el financiamiento de la tarifa».

Pero si todo lo subsidia es Estado, insistió, nadie ahorra. «Poner cada vez una parte del costo en la tarifa, incentiva el ahorro y es una medida muy beneficiosa para la economía del país».

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