Venezuela. Ministra Blanca Eeckhout: “Contra el imperialismo, una nueva ofensiva comunal”

Por Geraldina Colotti 

Blanca Eeckhout, ministra de Comunas y Movimientos Populares, responde con amabilidad a todas las solicitudes. Nos encontramos en Caracas, durante el IV Congreso del PSUV, reunidos por recomendación del presidente Maduro después de la manifestación del Primero de Mayo. A lo largo de la semana, se llevaron a cabo asambleas con todos los sectores populares en todos los rincones del país.

¿Cuál es el papel del ministerio de Comunas en esta etapa?

Poco antes del intento de golpe de estado del “autoproclamado” Juan Guaidó tuvimos una reunión con el presidente Maduro como parte de la ofensiva comunal 2019, que está en pleno desarrollo. Nos pidió que elaboráramos propuestas para fortalecer el poder comunal, que es la columna vertebral de la democracia participativa y protagónica. Las estamos recogiendo estos días. A pesar de la intensificación de los ataques contra el presidente Maduro, especialmente desde 2013, después de la desaparición física del Comandante Chávez; a pesar de la guerra económica y luego el decreto de Obama según el cual Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria; a pesar de las guarimbas, las acciones terroristas, el intento de asesinar al presidente y el sabotaje eléctrico, Venezuela se ha resistido. Y ahora, desde enero, tiene que enfrentar directamente al imperialismo estadounidense que está liderando una serie de fuerzas reaccionarias y desestabilizadoras, apoya a un presunto presidente autoproclamado y presiona para que estalle una guerra civil. Hasta ahora nos hemos defendido resistiéndonos, ahora el presidente nos pide que vayamos a la ofensiva, avancemos en la revolución, la radicalicemos y la profundicemos. Y esto solo es posible con la organización del pueblo.

¿Cómo, concretamente?

Se han desarrollado nuevas organizaciones populares: la milicia, la unión nacional de mujeres, las brigadas Somos Venezuela … Todas estas estructuras deben converger nuevamente en una forma de autogobierno del territorio, el único lugar donde, como Chávez dijo, podemos dar a luz al socialismo. Al igual que los comités de tierra urbana, por el agua y la salud surgieron al inicio del proceso bolivariano, que luego dio origen a los concejos municipales y comunas, ahora debemos re-iniciar para concentrar nuestras fuerzas: porque si la lucha se dispierde, no hay victoria en la batalla, solía decir nuestro padre Libertador y nuestro poeta Ali Primera la canta: si la lucha se dispierde, no habrá victoria popular en la batalla. Para radicalizar el proceso, es importante la cohesión de las fuerzas populares, la unidad y la claridad en el camino. La dirección que hemos trazado es la de la democracia participativa y protagónica, osea el socialismo, con sus cinco objetivos históricos definidos en el Plan de la Patria. Ora el presidente nos invita a cambiar lo que debe ser cambiado y rectificado, especialmente en la estructura del viejo estado que sigue existiendo y que, en el momento de las dificultades, queda cada vez más incrustado. Es necesario transformarlo y podemos desmantelarlo solo con la unidad de las fuerzas revolucionarias, con la unidad de los patriotas y las patriotas. Este renovado llamado al diálogo, como ocurrió con la Asamblea Nacional Constituyente en medio de la violencia de las guarimbas, es un camino para alcanzar la paz, avanzar hacia la paz con justicia social.

La Asamblea Nacional Constituyente está desarrollando nuevas propuestas. ¿Qué debe cambiarse respecto a la Carta Magna de 1999?

Las 11 leyes de poder popular que han surgido en estos veinte años deben incluirse en el marco constituyente, pero queremos hacerlas irreversibles. También es necesario revisar todas las normativas legales porque incluso en ese campo han surgido contradicciones. Muchas de nuestras leyes, en algunos casos, son inaplicables porque entran en contraddicciones con el código de comercio de la Cuarta República todavía vigente, o con el código penal, osea con un modelo que está muy ligado al viejo estado. Para garantizar el nacimiento de un nuevo estado, para hacer que algunas leyes sean irreversibles insertándolas en la constitución, se debe revisar el marco legal. La propuesta, sin embargo, es que la regulación de estas leyes la elaborará el pueblo en cada uno de sus espacios, que no se concebirá en un ministerio o una oficina, sino por el poder popular, de modo que la ley sea un verdadero instrumento de transformación. La elaboración de las normativas debe estar en consonancia con la experiencia y el crecimiento del poder popular en los territorios y con el momento culminante de la batalla que estamos librando para construir un estado popular de derecho y justicia que garantice un nuevo sistema de gobierno comunal.

En el último congreso de las comunas y en el de los medios comunitarios y alternativos, se solicitó más espacio para la autoproducción, más control desde abajo y una mayor participación del poder popular en las decisiones de gobierno. ¿Cómo se aceptaron estas indicaciones y qué respuestas se dieron mientras tanto?

Son indicaciones fundamentales en este momento. Deberíamos haber celebrado la segunda reunión del congreso a fines de diciembre, luego posponemos a enero debido a los ataques que tuvimos que enfrentar. La prioridad fue rechazar la invasión armada de nuestras fronteras para evitar la entrada del paramilitarismo, luego vino el ataque al sistema eléctrico … Una de las herramientas en las que estamos trabajando para esta ofensiva comunal de 2019 es la Universidad bolivariana de las comunas, y luego la revisión de las leyes de comunicación popular. Fue en esta reunión de hoy que pudimos reanudar la discusión abierta en el congreso, para hacer una evaluación y un balance, hemos creado un chat para una discusión permanente que encontrará un momento de síntesis en la plenaria.

Las mujeres están en la línea del frente, tanto en la organización de las comunas como en la de los medios comunitarios, y están pagando por el aumento de los feminicidios políticos. ¿Cómo se enfrenta este problema en la nueva situación donde la derecha amenaza con realizar asesinatos selectivos?

En 2016, con una dinámica muy parecida a la de hoy, se han transferido aquí prácticas similares a las del paramilitarismo colombiano: crímenes horrendos contra líderes sociales y, sobre todo, contra las mujeres que dirigen el trabajo del Clap, los consejos municipales, las comunas, líderes de partido. Es uno de los mecanismos que la derecha utiliza por aterrorizar y desmoralizar al pueblo. En este momento nos estamos preparando para este nuevo escenario, que es tanto más presente y peligroso cuanto más falla el imperialismo de imponer sus objetivos con otros medios. Pero no tendrán éxito porque aumentaremos aún más nuestro trabajo de organización en los territorios para defender las vidas de nuestras militantes y nuestros militantes, que son la principal fuerza de resistencia. Siempre hemos sido un pueblo de paz, que creía en la verdadera democracia, el diálogo y la construcción. Desafortunadamente, en el otro lado hay una barbarie, y nos estamos preparando para enfrentarla y asegurarnos de que la vida gane.

En Europa no hay una gran movilización contra el golpe de la CIA en Venezuela. ¿Qué piensas decir a las mujeres europeas, a la izquierda, a los movimientos populares?

Buscar la verdad, no detenerse en la propaganda del imperialismo, mirar las cosas por lo que son. La propuesta de Venezuela, además del discurso, habla con hechos. Tenemos una dirección popular donde las mujeres estan presentes casi al 80%. Cuando las mujeres participan directamente y como protagonistas en la vida política de un país en este nivel, hay una demostración palpable de lo que significa transformar una sociedad en profundidad. Aquí se han incorporado mujeres en todos los niveles de desarrollo, económico, político y militar. Venezuela está demostrando de hecho que el poder popular, en el cual la soberanía reside de manera intransferible, puede construir una democracia real: a través de elecciones (hemos organizado 25 de ellas en veinte años), pero también al configurar un nuevo tejido social con participación colectiva y directa. Sobre todo, hemos demostrado que siempre ponemos la paz ante la justicia social, incluso en las situaciones más difíciles y complejas. Lo que nos ofrecen los grandes medios es una realidad distorsionada y ficticia. Nuestra realidad está inscrita en 200 años de lucha contra el colonialismo, y se renueva hoy en la defensa del derecho a decidir nuestro destino, que debe aplicarse a todos los pueblos. Con nuestro ejemplo, queremos que la humanidad tenga una nueva oportunidad, que la dictadura imperialista no se imponga, que no se imponga la barbarie.

Revisión Gabriela Pereira

(Tomado de Resumen Latinoamericano, 24 de mayo de 2019)

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